Winger Regresa a Madrid: Una Noche Nostálgica de Gloria Glam Metal

Winger Madrid

Después de dos décadas de ausencia, anoche Winger hizo un regreso triunfal a Madrid, demostrando que el tiempo puede pasar, pero las leyendas del rock nunca desaparecen. La Sala Riviera fue testigo de ello—con tres cuartos de su capacidad llena en una noche de domingo, una hazaña que pocas bandas podrían lograr. Esto no era una simple gira de reencuentro; eran los miembros originales, una rareza en la escena musical actual donde la nostalgia a menudo enmascara cambios de alineación y la pérdida de química.

Winger Returns to Madrid: A Nostalgic Night of Glam Metal Glory. After a two-decade hiatus, Winger made a triumphant return to Madrid last night, proving that time may pass, but rock legends never fade. The venue, La Riviera, was a testament to this—almost full on a Sunday night, a feat few bands could accomplish. This was no ordinary reunion tour; this was the original members of the band, a rarity in today’s music scene where nostalgia often masks lineup changes and vanished chemistry.

La banda abrió con una breve pero electrizante introducción, cambiando rápidamente de marcha a “Seventeen,” una canción tan adorada que de alguna manera ha escapado a la ira de la cultura políticamente correcta actual. El público, la mayoría evidentemente fanáticos acérrimos, quedó inmediatamente enganchado. La tercera canción, “Can’t Get Enough,” presentó un emocionante solo de guitarra, y Paul Taylor cambiando hábilmente de la guitarra rítmica a los teclados—un lugar que dominaría durante gran parte de la noche.

The band opened with a brief but electrifying intro, quickly shifting gears into “Seventeen”, a song so beloved it has somehow escaped the wrath of today’s politically correct culture. The crowd, mostly made up of obvious die-hard fans, was immediately hooked. The third song, “Can’t Get Enough”, featured a riveting guitar solo, and Paul Taylor deftly switching from rhythm guitar to keyboards—a place he would command for much of the evening.
Winger Madrid

La armónica de Reb Beach junto con las líneas de bajo de Kip Winger en “Down Incognito” proporcionaban un groove que resonaba en toda la sala. El solo de guitarra impecable de Howie Simon fue el primero de muchos de la noche, mostrando la perdurable destreza musical de la banda. A medida que interpretaban “Proud Desperado” y “Tears on Stone,” la anticipación crecía para los éxitos que inevitablemente seguirían.

Reb Beach’s harmonica and Kip Winger’s bass lines in “Down Incognito” provided a groove that resonated through the venue. Howie Simon’s superb guitar solo stood out, showcasing the band’s enduring musical prowess. As they rolled through “Proud Desperado” and “Tears on Stone”, the anticipation began to build for the hits that would inevitably follow.

«¿Cuántos éxitos puede tener una banda de la escena glam metal de los años 80?», podrías preguntar. Anoche, Winger dio una enfática respuesta. “Hungry” llevó al público al frenesí, provocando una ovación tan típicamente española que trascendía el idioma: «O-ehhh, o-eh o-eh o-ehhh…». “Miles Away,” una balada de los días en que Paul y Kip tocaban con Alice Cooper, tuvo al público cantando cada letra, reafirmando el atractivo atemporal de casi todo el set.

“How many hits can a band from the ’80s glam metal scene realistically have?” you might ask. Last night, Winger answered emphatically. “Hungry” brought the crowd to a frenzy, eliciting an ovation so quintessentially Spanish that it transcended language: “O-ehhh, o-eh o-eh o-ehhh…”. “Miles Away”, a ballad from the days when Paul and Kip played with Alice Cooper, had the audience singing every word, reaffirming the timeless appeal of the night’s setlist.

El foco se dirigió entonces a Reb Beach, quien ofreció un solo de guitarra que solo podría describirse como trascendental. El mar de teléfonos capturando el momento sugería que las tarjetas de memoria colectivas de Madrid estaban a punto de llenarse.

Y luego salieron los tres guitarristas, con Howie temporalmente en el bajo, junto al baterista Rod Morgenstein, mientras transportaron al público a la época dorada del heavy metal, su energía palpable e infecciosa.

Winger Madrid
The spotlight then turned to Reb Beach, who delivered a solo that could only be described as transcendent. The sea of phones capturing the moment suggested that Madrid’s collective memory cards would be running on fumes before the night was over. And then, the three guitarists, with Howie temporarily on bass, alongside drummer Rod Morgenstein, transported the crowd back to the heyday of heavy metal, their energy palpable and infectious.

El solo de batería de Rod, una curiosa mezcla de percusión y pistas grabadas de guitarra y teclado, fue un interludio extraño pero cautivador. “Time to Surrender” supuestamente cerró su set, pero el público sabía que había más. El bis era inevitable. “Headed for a Heartbreak,” completo con los solos característicos de Reb, fue precedido por un sincero agradecimiento de Kip, quien dio el raro paso de reconocer hasta a los técnicos locales casi uno por uno — un gesto que consolidó su estatus no solo como una estrella del rock, sino como una persona de clase.

Winger Madrid
Rod’s drum solo, a curious blend of live drumming and recorded guitar and keyboard tracks, was a strange yet captivating interlude. “Time to Surrender” apparently brought their set to a close, but the crowd knew better. The encore was inevitable. “Headed for a Heartbreak”, complete with Reb’s signature solos, was prefaced by a heartfelt thank you from Kip, who took the rare step of acknowledging the local tech crew almost one by one — a gesture that cemented his status as not just a rock star, but a class act.

La camaradería de la banda era evidente mientras tomaban fotos en el escenario durante toda la noche – sus sonrisas genuinas, su forma impecable. Se sentía como si hubiéramos sido transportados de vuelta a 1990, una ilusión tanto surrealista como emocionante. “Easy Come, Easy Go” tuvo al público cantando al unísono, otro momento ‘guitar hero’ (en formato trio) que nos recordó por qué nos enamoramos del rock en primer lugar.

The band’s camaraderie was evident as they snapped pictures on stage, their smiles genuine, their form impeccable. It felt as though we had been transported back to 1990, an illusion that was both surreal and exhilarating. “Easy Come, Easy Go” had the audience singing along, another ‘guitar hero trio’ moment that reminded us why we fell in love with rock music in the first place.
Winger Madrid

“Madalaine” parecía ser la última nota de la noche – las luces se encendieron y la música de salida sonaba. Pero el público fue implacable, sus aplausos y cánticos exigían otro bis más. Y Winger, siempre unos showmen intachables, accedieron. “Blind Revolution Mad” de su álbum Pull fue el cierre perfecto para una noche que desafió el paso del tiempo.

“Madalaine” seemed to be the final note of the evening – the lights came on, and the obligatory exit music played. But the crowd was relentless, their clapping and chanting demanding yet another encore. And Winger, ever the perfect showmen, obliged. “Blind Revolution Mad” from their album Pull was the perfect close to a night that defied the passage of time.

El regreso de Winger a Madrid no fue solo un concierto; fue una celebración del espíritu perdurable del rock, un testimonio del talento inquebrantable de la banda y su conexión con sus fans. Al salir de la Sala Riviera, el eco de los himnos de la noche permanecía, un recordatorio de que algunas noches, algunas bandas y algunas canciones son verdaderamente inolvidables.

Winger Madrid
Winger’s return to Madrid wasn’t just a concert; it was a celebration of rock’s enduring spirit, a testament to the band’s unyielding talent and connection with their fans. As we left La Riviera, the echo of the evening’s anthems lingered, a reminder that some nights, some bands, and some songs are truly unforgettable.

Por cierto, Lion Rock Fest y Artisti-k Producciones, que hicieron posible el inolvidable regreso al pasado de anoche, tienen otra noche reservada para los nostálgicos amantes del hair metal: LION ROCK FEST, el 9 de noviembre, en el Palacio de Congresos y Exposiciones de León, con un increíble cartel que incluye a Hardline, Perfect Plan, Jaded Heart, Treat, Hackers y The Night Flight Orchestra. Estoy segura de que será otra noche para recordar.

By the way, Lion Rock Fest and Artisti-k Producciones, who made last night’s unforgettable stroll down memory lane possible, has another treat in store for us nostalgic hair metal lovers: LION ROCK FEST on November 9th, in León, Spain, with an amazing lineup that includes Hardline, Perfect Plan, Jaded Heart, Treat, Hackers and The Night Flight Orchestra. I’m sure it’ll be another night to remember.

Fotos y texto: Jessica Jacobsen

Winger Madrid
Winger Madrid

 

Escrito por
More from Jessica Jacobsen

SATURNA: la trascendencia y el virtuosismo del classic rock en León

Regresando por tercera vez a las tablas de Babylon en León, SATURNA,...
Leer Más

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.