Aerosmith y “Toys in the Attic” (1975): hasta el infinito y más allá
por“Toys in the Attic” lo es todo. Es una de las piedras fundacionales del hard rock de los 70’s, el disco con que la banda se deshace del corsé blues rock de sus dos primeros (y fantásticos) álbumes y un punto de no retorno (a favor) respecto a ventas, ampliación de la base de seguidores y recepción de la crítica.