Pocas figuras pueden presumir de haber moldeado la historia de la música popular como Nile Rodgers. Guitarrista, compositor y productor de referencia, el neoyorquino aterrizó en el Blaumarí Music para demostrar que el disco, el funk y el pop más sofisticado siguen teniendo una capacidad casi sobrenatural para poner a bailar a varias generaciones de aficionados. La noche comenzó sobre el escenario flotante del Moll Blaumarí con la actuación de La Compañía Eléctrica Panamericana, encargada de abrir una velada en la que el baile acabaría convirtiéndose en el gran protagonista. Su combinación de sonidos latinos y espíritu festivo encontró el marco perfecto en un Port Vell que comenzaba a llenarse mientras el sol se escondía sobre el Mediterráneo. Un aperitivo…