Supertramp y “Breakfast in America”(1979): seamos realistas, pidamos lo imposible
porY es que con este álbum parecía que Supertramp harían realidad una quimera: facturar una obra maestra, agradar al gran público, contentar a la crítica y vender lo que no está escrito. Pero como tantas veces en la historia del rock el esnobismo de los cejudos especialistas musicales dejaron al grupo sin el tan ansiado póker.