Micah P. Hinson actuó anoche en Madrid, dentro de la gira de presentación de su última publicación “The Tomorrow Man“. Al grito de “Chokma Kind Humans, we have arrived! abrió el concierto acompañado por Alessandro “Asso” Stefana a los teclados, banjo y sitar, multiinstrumentista, productor y compositor, admiración absoluta por su trabajo en este nuevo disco del tejano. Paolo Mongardi, soberbio a la batería. Micah le presentó como el “Metal Jesús” de la música actual por su vinculación al metal rock. Juntos reinterpretaron temas desde 2014 hasta hoy en una doble sesión con todas las entradas vendidas.
Junto a Lina Sanabria interpreta “One Day I Will Get my Revenge”
“Tomorrow Man es el relato sincero de un hombre que acepta sus propios límites, elecciones y pasado. Las cosas que antes parecían amor se han convertido en control. Esta canción que da nombre al disco simboliza ese momento final de una fase y el comienzo de otra.”
La vida de este músico folk indie transcurre entre Memphis y Abilene y como un caleidoscopio ha ido añadiendo piezas vitales a su largo recorrido. Las energías se conjuraron y en una carambola fortuita, el rodaje de un documental dirigido por el director gallego Fon Cortizo, “The Wonderful and boring life of Micah P. Hinson”, conoció a la que hoy es su mujer, una artista bogotana aunque a ella no le guste este término, que ha llenado de esperanza, luz, amor y creatividad al nuevo tomorrow man Micah. Hoy viven en lo que conocemos como el Soho de Madrid y se ha rodeado de una nueva familia de amigos. Sus letras hablan de esperanza, de otros tonos de luz y su actual vida tiene otro color. Sigue siendo vulnerable, así lo expresa a través de su música.
“The Tomorrow Man” fue publicado el pasado 31 de octubre y grabado entre España, Texas e Italia. La producción corrió a cargo de Alessandro “Asso” Stefana y participaron los músicos de la Ensemble Orquesta de Benevento bajo la dirección de Raffaele Tiseo. Comparandolo con sus trabajos anteriores tiene un sonido más orquestal. Algunos de los presentes prefieren al Micah más descarnado, con arreglos más sencillos. A mi sin embargo me gusta que su música evolucione hacia otros paisajes. La melancolía prende en su voz rasgada llena de emoción y esa cualidad es la que se engancha a la piel del público. Convierte la nostalgia, la desilusión, el pérdida de su fe, cómo así nos cuenta en “I Don’t Know God”, aceptando vivir con sus incertidumbres. Relaciones pasadas, adicciones, su oposición a los fascismos, arremete contra los colonialismos y todo eso lo convierte en belleza a través de su música. “Think of Me” habla de la imposibilidad de olvidar su pasado y desea ser recordado.
“Micah P. Hinson se adentra en un territorio más íntimo, reflexivo, casi espiritual, pero sin engaños. Es un disco de cicatrices en el que expone sus heridas y al mismo tiempo abre ventanas. Una búsqueda de la verdad con honestidad”.
Interpretó “Beneath The Rose”, “Take Off That Dress for me”, “Ignore the Days”, “Carelessly”… publicadas en discos anteriores. Algunas hacen referencia a “The Gospel of Progress” nada más y nada menos. Hace más de veinte años que fueron escritas. El Micah de entonces ya no es el mismo que el de ahora. Se sorprende que nos sigan gustando…
https://www.dirtyrock.info/2025/10/micah-p-hinson-presentara-su-nuevo-disco-the-tomorrow-man-en-noviembre/
Los muros se convierten en barreras emocionales con un tono muy vulnerable. Intenta superar este conflicto derribando estas paredes pero no es capaz. Este es uno de los temas más emocionantes del disco.