Nacido en Texas en 1940 y con más de 60 años de carrera Delbert McClinton siempre se ha movido entre los diferentes palos de la música norteamericana con infinita clase y elegancia.
Compositor más que competente e intérprete de raza (de esos tan escasos que hacen suyas las canciones de otros), su infalibilidad en el estudio de grabación lo sitúan en un estatus de leyenda. Repasemos brevemente siete de sus primeros ocho álbumes.
“Victim Of Life’s Circumstances” (1975) : inmejorable puerta de entrada al mundo discográfico, un disco super ecléctico con cierto aroma a Little Feat. Lo acompañan grandes músicos de estudio, un hecho recurrente a lo largo de toda su trayectoria.
“Love Rustler” (1977) : su tercer disco tiene un tono más festivo, con una sola canción propia y todo el resto versiones. Canciones como “As Long As I Got You” y “Love Rustler” demuestran que a mediados de los 70’s puso un pie y medio en el Southern Rock.
“Second Wind” (1978) : es su primer disco para Capricorn y se nota en un sonido más sureño y pantanoso. El gran Johnny Sandlin producirá los dos álbumes para la compañía sureña.
“Keeper Of The Flame” (1979) : su entrega más R&b se ve lastrada por la bancarrota de Capricorn, con nula difusión y publicidad. Los coros femeninos que acompañan a “Plain Old Makin’ Love” son una delicatessen.
“The Jealous Kind“(1980): posiblemente su mejor álbum, puro rock americano donde sobresalen “Giving It Up for Your Love” (su mayor éxito), la adaptación de Van Morrison “Bright Side Of The Road” y el groove de “Take Me To The River”.
“Plain From The Heart” (1981): un gran disco, solo ensombrecido por la exuberancia del anterior. Sensibilidad a flor de piel con el clásico “I’ve Got Dreams To Remember”.
“I’m With You” (1990) : un poco oxidado por estar nueve años sin grabar, y con algún deje ochentero, es un disco disfrutable y clara muestra del viraje hacia el Blues que marcará el resto de su carrera…





