Éste doble álbum se disfruta de dos maneras: una, el gozar de una música desbordantemente rica, con cuerpo y sabor, en formato eléctrico con banda en el primer vinilo y en acústico y en solitario en el segundo.
La otra manera es el ser consciente de la trascendencia de la obra, de estar delante de una “masterclass” sobre el Blues, una autenticidad tan genuina que sería imposible de replicar. A partir de composiciones propias y de versiones de tonadas tradicionales Taj Mahal ensancha el corazón y el espíritu al conocedor y descubre un mundo nuevo (y camino sin retorno) al afortunado neófito.

La banda de acompañamiento es de puro lujo, un festín para los sentidos : el genial e infravalorado Jesse Ed Davis a la guitarra, piano y slide, Gary Gilmore al bajo y Chuck Blackwell a la batería. Saben adaptarse a cada parte de “Giant Step” : con suavidad y calidez en “Take A Giant Step” de Goffin & Carole King, filtran el clasicismo Blues en “Bacon Fat” y “Good Morning Little School Girl”, Soulean en “You’re Gonna Need Somebody On Your Bond” de Buffy Sainte-Marie, Rockean en “Six Days On The Road” y rezuman groove en “Keep Your Hands Off Her”.
El segundo vinilo, “De Ole Folks at Home”, es de una profundidad insondable: con la única ayuda de guitarra, armónica y banjo Taj Mahal adapta canciones tradicionales, cita a leyendas como el reverendo Gary Davis o Leadbelly y nos muestra un cancionero propio que bebe del Blues más puro pero que se prepara para los nuevos tiempos.

Un disco para deleitarse, valorar, degustar y en definitiva, dejarse llevar…
