Chute de amor fraternal y hard rock: Tygers of Pan Tang (NWOBHM) y FM (AOR) conquistan Madrid

Anoche, en la sala madrileña El Sol: doble cartel de Tygers of Pan Tang y FM. Dos bandas británicas con muchísimo recorrido, pero sin jugar exactamente a lo mismo. Entradas agotadas y un público preparado para una gran noche de domingo de remember hard rockera.

Con FM, yo tengo una relación difusa. Creo que los vi hace años con Gun, pero no me acuerdo de mucho. El AOR no me disgusta, pero soy bastante más jevilota y, hoy en día, sin nostalgia de por medio se queda un poco en tierra de nadie. Y ahí estaba la clave de la noche: la nostalgia. Era evidente desde fuera. A las 19h ya había una fila en las puertas, aunque la sala no se llenó hasta bastante después. La gente venía a ver a AOR, pero también a NWOBHM. Y venía con ganas. Muchas.

En mi caso, tenía más ganas de ver a los Tygers of Pan Tang. Más heredado que vivido. Aunque me crié en EEUU, donde la NWOBHM llegó de forma diferente que aquí en España, mi tío escuchaba esas cosas en los 80 y eso basta para darles un voto de confianza automático. Y no solo porque lo que decía mi tío iba a misa. Desde que me interesé por los Tygers, siempre me han parecido una de las bandas más infravaloradas de la NWOBHM. “Pioneros” se queda corto.

Pero volvemos a Madrid. A las 19:35h, rugido de tigre y banda en escena. Solo queda Robb Weir de la formación original, pero lo que hay ahora funciona como si esto no hubiese dejado de ser 1978: Jacopo Meille al frente, Craig Ellis (batería, coros), Huw Holding (bajo) y, más recientemnte, John Foottit (guitarrista solista).

Meille hizo todo lo posible por levantar aquello. Literalmente todo. Pero el ambiente estaba raro. Tibio. Y no por la música. Hubo momentos muy coreables, solos muy serios (Foottit especialmente fino, incluso doblando a coros, al igual que Ellis), “Spellbound” con un solo que se queda, armonías de guitarra muy bien armadas, sonrisas y abrazos constantes entre Weir y Ellis, y esos “bailecitos a lo Barón Rojo” que funcionan. Pero más allá de las primeras filas, costaba.

Lo curioso es que la reacción no siempre seguía una lógica clara. “Love Potion No. 9”, el tema de The Clovers, generó más respuesta que “Hellbound”. Una elección discutible, también: set corto, discografía larga y ¿una versión? Eso sí, el solo de guitarra te llevaba directo a John Sykes (Blue Murder, Thin Lizzy, Whitesnake) y a aquel The Cage del ‘82. Eso es algo. “White Lines” llegó después, presentada como una canción sobre “pasarlo bien de una forma muy singular”.

Cuando sonó “Suzie Smiled”, la sala ya estaba llena de verdad y el ambiente había subido un poco. No mucho, pero sí lo suficiente como para pensar que quizá había margen. No lo hubo. Sin bis. Los Tygers se iban. Fue su última parada, ésta en Madrid, antes de volver a su “lluvioso hogar” y se acabó.

El cambio de escenario fue largo. Problemas con el ampli de Jim Kirkpatrick, un medley extraño en el que sonaba la sintonía de los estudios MGM y la “Pantera Rosa”, una locución anunciando que FM tocarían Indiscreet… Y, finalmente, unos minutos antes de las 21h, los de FM salieron al escenario con “Digging Up the Dirt” y, junto con ellos, la sensación de que “ahora sí”.

Sonido impecable desde el primer minuto. Steve Overland, directamente impresionante. No tanto por cómo canta (que también) sino por cómo sigue cantando después de cuatro décadas. Ahí sí entró la nostalgia, incluso para alguien que no venía con ella de serie. Cada vez que Jem Davis se ponía con los teclados, era imposible no pensar en Van Halen y en esos sintes ochenteros tipo “Jump”.

Hubo un momento especialmente bonito con Kirkpatrick a la guitarra y Davis a las teclas antes de un pequeño bajón con “Other Side of Midnight”. Duró poco. “American Girls”, el tema compuesto por Steve y su hermano Chris, lo arregló rápido. Todo el mundo coreando y, desde que está Donald Trump en la Casa Blanca de nuevo, escuchar a tanta gente gritar “¡USA!” con entusiasmo no creo que haya pasado muchas veces, sobre todo en Madrid.

A partir de ahí, ya no hubo discusión. La banda, con Merv Goldsworthy al bajo y Pete Jupp sosteniendo la base detrás del kit desde hace décadas, tenía al público donde quería. “Frozen Heart” intentó mantener ese pico, pero hubo un pequeñísimo bajón. Creo que hubo más expectación de Overland por parte del público para corear los estribillos por la buena acogida durante la canción anterior, pero es que no se puede comparar las chicas americanas con un corazón gélido (ejem). Aun así, Overland seguía sobrado.

Después de tocar Indiscreet al completo, empezaron a tocar otros temas sumamente coreables. “I Belong to the Night”, “Let Love Be the Leader”, “Someday”… el set fue cayendo sin fricción, con ese AOR melódico que no necesita justificarse. “Tough It Out” cerró con toda la sala cantando. Nadie se movió. Bis con “Does It Feel Like Love” y, aunque nadie se movió tampoco, final feliz a las 22:10h.

Queda Sevilla, en la Sala Custom. Última parada este miercoles, 15 de abril.

Gracias a RM Concerts por la noche. Viendo las caras y los abrazos entre el público, la sensación es bastante clara: necesitábamos este chute de amor fraternal y buena música en días tan grises como los que estamos viviendo.

SET LIST TYGERS OF PAN TANG
Love Don’t Stay
Spellbound
Keeping Me Alive
Back for Good
Hellbound
White Lines
Love Potion No. 9
Suzie Smiled

SET LIST FM
Digging Up the Dirt
Killed by Love
That Girl
Other Side of Midnight
Love Lies Dying
American Girls
Frozen Heart
Hot Wired
Face to Face
I Belong to the Night
Heart of the Matter
Let Love Be the Leader
Synchronized
Someday (You’ll Come Running)
Bad Luck
Tough It Out
Bis: Does It Feel Like Love

Escrito por
More from je55iejay

WHITE COVEN: despedida de una gira decisiva de una referencia del rock setentero en España

White Coven pone fin a una gira intensa que ha reforzado su...
Leer Más

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.