Carla Armas (Gijón, 1989) presentó en el Casino de Llanes su espectáculo poético-musical “Flores Grises”, un concierto inspirado en la obra de Federico García Lorca que combina canción, recitado y participación del público.
Una trayectoria forjada desde la infancia
Armas, de familia llanisca, empezó a estudiar en el Conservatorio Profesional de Música de Gijón a los once años y ya con trece estrenó una composición propia. Ese impulso temprano la llevó después a cursar Composición en el Conservatorio Superior de Música de Castilla y León y, más tarde, a completar un Máster en Música Hispana en la Universidad de Salamanca.
Desde muy joven ha compuesto música para documentales, cortometrajes y spots publicitarios, y en la actualidad dirige un centro de formación artística que fundó en Oviedo.

El concierto “Flores Grises” arrancó con recitativos de fragmentos poéticos de Lorca intercalados entre los músicos, una puesta en escena cuidada que marcó el tono de la noche. Entre los momentos destacados, la banda interpretó “Nunca entenderás lo que te quiero” del poema “El amor duerme en el pecho del poeta” uno de los más famosos “Sonetos del amor oscuro” y “Los laberintos que crea el tiempo se desvanecen” del “Poema de la siguiriya gitana”, dos piezas en las que los textos de Lorca se entrelazan con la música. Para mí fueron los momentos álgidos de la noche.
“Quién no hace el idiota de vez en cuando?”
La cantante se mostró cercana con el público desde el inicio, confesando sus ganas de actuar en Llanes, y convirtió la sala en parte activa del espectáculo. Se paseó entre las butacas invitando a los asistentes a leer fragmentos de poemas de Lorca, que ella misma incorporaba después a las canciones.
El concierto se construyó como una progresión de menos a más, ganando intensidad a medida que avanzaba la noche.
La banda estuvo compuesta por Jose Miñor a la batería, Álvaro Bárcena en la guitarra y JuanVi Stroup al piano. Una banda muy bien cohesionada y que acompañaron con sus voces a los poemas entretejidos con la música de Carla.