Con un tímido “How you doing” arrancó Dan en el Movistar Arena de Madrid. Camisa roja con el 17, pantalón vaquero blanco, bien gastado, y cinturón viejuno de piel. El Domingo no suele ser el mejor día para un concierto, pero si es para ver a The Black Keys, 14 años después, ¡por qué no!.
Gira mundial de los norteamericanos denominada “Peaches N’ Kream” con una única parada en nuestro país este13 de septiembre en Madrid. Dan Auerbach con su guitarra y Patrick Carney con su batería (acompañados por una banda de gira de otros cuatro músicos, entre ellos nuestro querido Jimbo Mathus), tuvieron esa habilidad de convertir un teatro abarrotado en un bar clandestino y lleno de humo.

Pisaron levemente el acelerador para empezar con el “I Got Mine” ante un sonido confuso y turbio del pabellón Arena, que nada nos sorprende ya, un recinto tan manoseado y difícil. Menos mal que la ingeniería todo lo puede y con el “Fever” y el desgarro de los invitados, la cosa se fue aclarando. Y sin darnos cuenta, ya a velocidad crucero, los teclas negras se metieron de lleno en el concierto. Y así un sucesivo compendio de los mejores y más conocidos temas de la banda. Si de repente no llegas a distinguir a los protagonistas por la distancia al stage, da igual, hipnotízate mirando al fondo dinámico que propone la banda, una gráfica animada y colorida, bien propia de las más auténticas bandas americanas de rock gustoso. Ya el sonido está modulado, la gente, un a onda unánime y vibratoria, manos arriba sin excepción, esto es una genuflexión rotunda!
Porque esta gente vienen para servir con lo mejor que saben. Y eso que Dan no lo ha pasado bien en el último año, muy presente en los cuidados del cáncer de su padre. Cuidados que tuvo que simultanear con la grabación de su nuevo trabajo “Peaches!”, a lo que luego se dijera, “Fue bueno para Dan que tuviera esta grabación en medio de la enfermedad de su padre”.
Sonaron un puñado de 18 temas de estos chicos. Bien sea por tanto Grammy o tanto premio, ooops , nada de eso, .. gracias al don y talento magistral de las dos teclas negras, por un lado del multifacético Dan, y de Patrick, fiel batera, enérgico la presencia en el Movistar Arena ha quedado petrificada para siempre. Con Howlin’ for You se desata una locura contenida, también con Weight of Love, la embriaguez dominical ya es avanzada. Estos músicos son ellos, fieles, cumplidores, atentos, serios enérgicos. Y punto. Lo demás que entre por las orejas.

Venerados por grandes como Iggy Pop, Beck, Radiohead, Robert Plant o Billy Gibson, The Black Keys han sabido cultivar y mantener intacto un sonido que gusta mucho, e interpretar un genuino blues rock norteamericano que nunca envejece.
Solo canciones potentes, música auténtica y ese ritmo inconfundible que los ha mantenido en la cima durante 25 años. Una de las cosas que más nos impresiona es su fiabilidad en directo, sin que nunca resulten repetitivos. No han dejado de ofrecer conciertos sólidos, y si acaso, parece que han profundizado en su propuesta con el tiempo. La banda que acompaña a Dan Auerbach y Patrick Carney ha crecido con los años, y esa mayor presencia musical ahora aporta mucha más textura y amplitud a su repertorio. Lo que empezó como un dúo basado en la actitud, el ritmo y la fuerza pura se ha expandido hacia algo más completo sin perder la esencia que lo hizo grande desde el principio.
La psico-felicidad llega al esplendor de la noche con un cierre apoteósico, “Little Black Submarines”, “Lonely Boy” aquellos que en los 2000 situaran a The Black Keys en la cima del camino. Cargamos con la enorme dicha y gracia de haber disfrutado del último concierto de los The Black Keys en Europa. Ejemplares, gracias chicos, qué Domingo más agustito!! Pero que no tengamos que esperar otros 14 años para verles por aquí de nuevo, sigamos dándole a las teclas negras forever….
Un inciso nada provocativo pero si necesario: Ojalá no sigan proliferando leyes absurdas en los recintos como en el Movisar Arena este 13-S, del tipo: (i) paramos una cola unos 10 min, para cerrar una puerta y abrir la de al lado y reconducir a la audiencia, (ii), tengo que salir afuera a lo que sea, pero no me dejan! Dicen que por normal debemos permanecer en el mismo área hasta que finalice el concierto, (iii) si no te aparece la entrada porque tienes que abrir el e-mail, te apartamos 10 metros atrás, y vuelves a hacer la cola, … apaga y vámonos. Que no venimos a ver a Aitana!, tenemos 55 años y tampoco estamos yendo a un colegio.
Texto Komando Gáldar. Fotos Komando Gáldar y Jorge Táus. Vídeo Komando Gáldar.