Jason Scott & The High Heat lanzaron su nuevo álbum, “Play Boy”, el pasado mes de septiembre. Tercer trabajo de los norteamericanos producido por Scott y Taylor Johnson en Lunar Manor en Oklahoma City y Blackwatch Studios donde las 14 nuevas canciones fueron escritas por Jason Scott, junto con Scott Emeryck, Bob DiPiero, Daniel Tashien, Driver Williams nos invitan a guiarnos por la tierra prometida.
Las catorce nuevas canciones de “Play Boy” exploran el caos humano, la fe, la duda, la autodestrucción y la redención, inspiradas en la crianza pentecostal de Scott y su posterior crisis de fe. El nuevo disco de Jason Scott & The High Heat aprovecha al máximo ese caos y se entrega por completo a él, con el vocalista Jason Scott.
Sin embargo, aunque nunca sabes del todo qué esperar, el álbum resulta familiar en algunos momentos, casi demasiado repetitivo como para sonar tan nuevo y fresco como cabría esperar con ese maravilloso estilo retro y honky-tonk, también se aprecian muchas influencias del rock desenfadado setentero y de fusiones más contemporáneas de country-americana.
Mucho antes de los bares, estadios y festivales, Jason Scott ya sabía algunas cosas sobre cómo liderar a una multitud. Años antes de convertirse en el líder de The High Heat, la banda de Oklahoma con la que ya ha compartido escenario con artistas de la talla de Morgan Wallen , Brooks & Dunn y The Band of Heathens , Scott creció profundamente involucrado en una familia pentecostal devota. Su relación con la fe en esa etapa de su vida era tan profunda que incluso asumió las responsabilidades de pastor de alabanza durante un tiempo.
“Play Boy” es el ejemplo perfecto de cómo la banda aprovecha su punto fuerte: crear una escena que respeta a quienes los llevaron hasta aquí, pero dispuesta a poblar la imagen original con su propio elenco de personajes.
Hoy en día, sin embargo, sería comprensible que a primera vista se cuestionara el conocimiento bíblico de Scott, dado que ahora lidera una de las bandas de country-rock con raíces más enérgicas, donde Scott no ve tantas diferencias entre ambos mundos como podría parecer a primera vista. Si ya su anterior trabajo “American Grin” fue uina delicia, este “Play Boy”, lo supera. Canciones que te conmoverán, te pondrán la piel de gallina y te harán sentir emociones y donde no temen tomar el camino largo, donde el viaje merece la pena. Discazo de Jason Scott & The High Heat.