Will Hoge se ganó Valencia a golpe de canción

WILL HOGE: DOS NOCHES DE ROCK Y AMERICANA SIN CONCESIONES EN LOCO CLUB

Sold outs, disco nuevo bajo el brazo de Will Hoge en dos noches que explican porqué este tipo importa como toda su banda y Brady Blade (Steve Earle, Emmylou Harris, Dave Matthews, The Mastersons), a la batería. .

Del Susurro al rock, la noche alternó con buen pulso momentos de recogimiento con momentos más eléctricos. Hoge, significa oficio sin postureo, honestidad sin filtro y la certeza de que una sala mediana puede valer tanto como un estadio. Esa mezcla de honestidad y canciones sólidas fue la que sostuvo el concierto de Valencia y la que justifican desplazarse a disfrutar de una velada que, sin grandes artificios, golpea más fuerte que muchos espectáculos de estadio.

Quién estuvo en el Loco Club se llevó algo más que un set list y algo más de 2 horas de concierto, se llevó la sensación de haber estado en una de esas noches pequeñas que acaban pesando mucho en la memoria.

Valencia siempre tiene una cita pendiente con Will Hoge desde 2016. Y cada vez que el de Nashville vuelve, la salda a golpe de canción. Tenían que ser tres noches en la ciudad del Turia, al final fueron dos. Los días 15 y 16 de octubre, Loco Club acogió la presentación de Sweet Misery en la que ha sido la única parada doble de toda su gira española. Dos noches, dos setlists diferentes, un sold out y una demostración incontestable de por qué estamos ante uno de los nombres imprescindibles de la americana actual.

Lo de Will Hoge no va de artificios, poses ni producciones mastodónticas. Va de canciones. De guitarras que muerden, armónicas que huelen a carretera, letras que no necesitan maquillaje y una voz que lleva el rock, el country y el alma sureña metidos hasta el fondo. De esas que no necesitan convencerte con discursos porque lo hacen directamente desde el escenario.

Y en Loco Club volvió a quedar claro que no hace falta llenar un estadio para montar una noche de las que dejan marca.

Jueves 15: Sweet Misery y una lección de oficio

El jueves arrancó el concierto de Will Hoge con Sweet Misery, tema que da nombre al nuevo trabajo, seguido de Better Off Now (That You’re Gone) y una extraordinaria Still A Southern Man. Tres canciones para dejar claro desde el principio que Hoge había venido a tocar de verdad.

A partir de ahí, el concierto fue alternando músculo y recogimiento con una naturalidad que solo se consigue después de muchos kilómetros de carretera. Birmingham, Help Me Thru The Night y Let Me Be Lonely bajaron las revoluciones, mientras Maybe This Is OK, coreada por la sala, devolvía el protagonismo a esa conexión especial que el músico mantiene con el público valenciano.

Cayeron también Little Bit Of Rust, John Prine’s Cadillac y Lover Tonight, con la armónica poniendo ese punto fronterizo tan reconocible. En When I Get My Wings, la guitarra tomó el mando con unos solos que elevaron la temperatura. Después llegó uno de los cambios de registro de la noche: Hoge al piano con Tenderhearted Boys, acompañado por la mandolina de su guitarrista. Sin necesidad de levantar la voz, consiguió que la sala escuchara de otra manera.

Whose God Is This?, en acústico, preparó el terreno para otro de esos momentos que explican por qué el directo sigue siendo insustituible. En When I Can Afford To Lose, Hoge se metió entre el público y cantó sin micrófono. Nada de trucos. Un músico, una canción y una sala a escasos centímetros.

Y entonces llegó Even If It Breaks Your Heart. Impresionante. De esas canciones que crecen en directo hasta convertirse en algo más grande que su propia grabación. Pocket Full Of Change, End of the World, Secondhand Heart y Still Got It completaron una noche de más de dos horas que dejó claro que el repertorio de Hoge tiene fondo, carretera y mucha verdad.

Viernes 16: sold out y rock and roll con las botas puestas

El viernes fue otra historia. Cartel de sold out, un ambiente todavía más caliente y un repertorio diferente que convirtió la segunda cita en algo más que una repetición de la anterior. Apenas unas pocas canciones coincidieron entre ambas noches. El resto fue una nueva descarga.

Hoge arrancó solo, con guitarra y armónica, en Silver / Gold. Con la entrada del guitarrista para Too Old To Die Young, el concierto empezó a coger cuerpo hasta desembocar en Secondhand Heart, brutal, seguida de It’s Just You, Gilded Walls, Baby Girl y Dirty Little War.

La intensidad no estaba reñida con la cercanía. Goodnight Goodbye, interpretada en solitario, devolvió la sala a un terreno más íntimo. Después, Hey Tonight llegó acompañada por la pancarta que sacó la promotora, uno de esos detalles que convierten una fecha de gira en una noche con identidad propia.

Even The River Run Out Of This Town y Another Planet mantuvieron el pulso antes de que Better Off Now (That You’re Gone) pusiera a todo el mundo a saltar. Loco Club ya era una fiesta. Con Little Bitty Dreams y Last One To Go siguió rodando una noche que todavía guardaba varios ases en la manga.

Hoge volvió a quedarse solo para Jesus, antes de encadenar Epstein y Highway’s Home. Y cuando sonó Even If It Breaks Your Heart, la sala volvió a venirse arriba. Hay canciones que funcionan como un seguro de vida en un concierto, pero aquí no hubo que recurrir a ellas para sostener nada: toda la actuación había sido una sucesión de buenos argumentos. Long Gone, Pocket Full Of Change y Til I Do It Again pusieron el broche a una noche con el público botando y Hoge moviéndose entre la gente como si el escenario se le hubiera quedado pequeño.

La americana no necesita permiso

Lo de Will Hoge va mucho más allá de presentar un nuevo disco, donde las dos noches de Valencia sirvieron para repasar un repertorio que entiende el rock desde sus raíces, sin separar el country, el soul, el folk y la electricidad de una buena banda tocando al límite.

Hoge tiene algo que no se compra con una campaña de promoción: credibilidad. La de quien lleva años escribiendo canciones, girando y subiéndose a escenarios donde lo único que importa es lo que ocurre entre el primer acorde y la última nota. No hay distancia entre el músico y sus canciones. Tampoco entre él y un público que lleva recibiéndolo desde 2016 y que volvió a responder como merecía la ocasión.

Dos conciertos, dos repertorios y un mismo resultado. El jueves convenció con oficio, matices y momentos de intimidad. El viernes convirtió Loco Club en una olla a presión. En ambos casos quedó demostrado que la americana sigue teniendo mucho que decir cuando se sostiene sobre canciones sólidas y músicos que se dejan la piel en ellas.

Porque al final todo se reduce a eso: buenas canciones, guitarras, una voz con verdad y un tipo que sabe perfectamente lo que hace. Sin humo. Sin postureo. Rock and roll.

Próximos conciertos de Will Hoge en esta gira:
-18 octubre en Segovia, WIC
-19 octubre en Nerja, Yaumate Club
-20 octubre en Sevilla, Malandar
-22 octubre en Barcelona, Aclam Club
-23 octubre en Bilbao, Azkena Club
-24 octubre en Palma de Mallorca, Fira del Disc
-25 octubre en Liérganes, Los Picos

Texto Álex Ruiz y Komando Gáldar. Fotos Álex R y Komando Gáldar. VídeosKomando Gáldar.

 

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