Entrevista a Young Forest, folk en continua progresión

Young Forest aparecieron a finales de 2013 como una banda influenciada por el folk americano y anglosajón, basándose en el sonido de sus instrumentos principales; guitarra acústica, banjo y violín, junto con el dominio de las armonías vocales.  Su música se nutre de las raíces de la música americana y de géneros tan conectados entre sí como el folk, el country, el bluegrass y la música irlandesa o la tradicional de los Apalaches, pero con dosis importante de actualidad y frescura en sus composiciones. Sus directos se caracterizan por su sencillez y gran conexión con el público. Son una banda amiga de viajar con sus instrumentos y dar shows en cualquier lado, al viejo estilo de los trovadores folk. Como ejemplo, su gira francesa de hace un par de años o su show en las calles de Riaza en 2016 en uno de los días de Huercasa, festival en el que participarán este año.
En 2015 dieron el salto a escenarios mayores, actuando desde entonces en numerosos festivales por todo el país. A principios de 2016 lanzaron su primer trabajo de 6 canciones titulado Roar! Grabado en los estudios El Invernadero, de Madrid, de la mano de Brian Hunt (Russian Red, Anni B. Sweet) y producido por los hermanos González Moreira junto a la propia banda, fue mezclado y masterizado por el finlandés Tero Heikkinen.

Puedes escuchar Roar aquí

Después de un tiempo trabajando a distancia, a principios de 2017 la banda se ha mudado definitivamente a Madrid, en una apuesta definitiva por consolidarse. Así que era un buen momento para pararse a charlar un rato con Javi Herrero (aka Banjaví), Frank Berjim (aka Frankitar) y Salvador Daza (aka Salviolín).

Podemos verlos proximamente en Canencia (Woodfolk Festival, 24 de junio), Valdepeñas (Chato Grato, 30 de junio) Manzanares (ManzaFest, 1 de julio) y Riaza (Huercasa Country Festival, 8 de julio).

 

En primer lugar, habladnos de los orígenes del grupo, ¿Quién sois Young Forest? ¿Cómo os conocisteis? Creo que es una historia curiosa.

 

S: Somos Banjavi, Salviolín y Frankitar, tres músicos unidos por lo desconocido (Google) con una forma de ver la vida bastante peculiar.

J: La historia de cómo se formó el grupo es bastante increíble. Estuvimos una semana haciendo un recorrido por los Pirineos y mientras caminábamos oímos una llamada tras nuestros pasos. De entre unas rocas salió un viejo druida de mirada perdida con una larga barba blanca, se acercó con agilidad hacia nosotros y poniendo su mano sobre nuestra frente susurró: ”Young Forest será vuestro nombre, y lo petaréis en los festivales”


F: Lo del druida es coña…Javi y yo nos conocimos a través de internet, dentro de un foro internacional de banjistas (tenemos la broma de decir que era el Tinder de los músicos y que hicimos Match) y estuvimos trabajando como dúo durante un par de años entre Sevilla y Madrid. A Salva lo conocimos siendo espectadores de un concierto en el que él actuaba con su anterior banda y le propusimos entrar en nuestro proyecto un año más tarde.

 

Está claro que Mumfords & Sons u Other Lives son nombres contemporáneos que vienen a la cabeza al escucharos, pero creo que tal vez sea más compartir influencias que querer sonar como ellos ¿Cuáles son vuestros principales referentes musicales?

 

F: Other Lives y Mumford son grupos que nos encantan y de los que hemos aprendido mucho. Tenemos en cuanto a referentes vocales y armónicos a grupos como Fleet Foxes o Punch Brothers, intentamos experimentar (y estamos en ello cada vez más) inspirados por bandas como Bon Iver u otras más lejanas a nuestro estilo actual como Mowgai o Radiohead. Cada uno de nosotros venimos de un estilo de música distinto y mezclamos nuestras influencias. Lo que es cierto es que siempre intentamos añadir nuestro sabor a lo que creamos. Nacimos como un lienzo en blanco en el que hemos ido pintando con los colores que más nos gustan, pero con nuestras pinceladas propias.

 

He visto algún video vuestro tocando en plena montaña y sé que os gusta viajar y tocar por las calles (por ejemplo, en ese viaje a Bretaña de hace un par de años). Es algo que cada vez hace más gente (me vienen a la cabeza nombres como Shawn James o Baptiste W. Hamon, entre otros muchos) ¿Os gusta esa imagen del artista errante, que lleva la música allá donde vaya, para compartirla con la naturaleza o con las gentes de cualquier aldea perdida?

 

J: Sin duda nos gusta llevar nuestra música a remotas aldeas o allá donde viajemos. Nos gusta tocar en sitios de lo más diferentes, hemos tocado en castillos, templos, hospitales, plazas, barcos, ascensores, floristerías, vehículos, azoteas… Pero para nosotros, la naturaleza, es uno de los escenarios más sagrados para tocar. Es de donde proviene nuestra esencia como humanos, donde nos lleva el instinto. Tocar en la espesura de un bosque es dignificarlo con el sonido que produce la madera de nuestros instrumentos. Dentro de poco daremos un concierto en Woodfolk, un festival que se celebra en medio del campo cerca de Canencia (Madrid). ¡Os animamos a venir!

 

 

El folk tuvo un auge en los últimos años, aunque parece que la moda está pasando. En España no han aparecido muchos grupos como vosotros, aunque estáis funcionando bastante bien, tocando en festivales y teniendo éxito en concursos muy diversos. Yo creo que hacéis una música con mucho potencial, pero debido a la falta de apoyo en los medios, tenéis que ir creciendo a base de tocar y tocar. ¿Lo veis como una ventaja o como un inconveniente?

 

F: Pienso que el revival de la música folk que surgió en América hace unos años aún no ha calado en nuestro país (aunque se está empezando a contemplar una pequeña ola). Por un lado lo consideramos como una ventaja, ya que hacemos algo fuera de lo convencional pero al mismo tiempo ha supuesto en ocasiones un handicap a la hora de encajar en determinados formatos de festivales, así que desde aquí me gustaría lanzar un mensaje: Festivales, confiad en nosotros.

 

J: Tocar y tocar es una de las mejores prácticas para un músico si se me permite la obviedad. No queremos un Eurovisión, ni ser la canción del verano que mañana pasará al olvido. Hacemos las cosas con mucho cariño y dedicación. Y con ayuda en la difusión por medios como el vuestro, lo cual agradecemos mucho. Nuestro objetivo es dar pasos sin pretensiones, pequeños pero bien dados.

 

Vuestro primer EP, Roar!, supone una buena carta de presentación, pero ¿tenéis planes de grabar ya un LP o preferís dar más recorrido a este primer trabajo?

 

S: Grabar un LP es un paso muy importante para cualquier banda, ya que cuesta mucho esfuerzo, tiempo y dinero, y es un trabajo que no solo nos va a definir por completo si no que nos va a acompañar durante un largo periodo.  La banda ha pasado por muchos momentos de transición, como nuestro traslado a Madrid o sin ir más lejos mi propia incorporación. Lo cierto es que nos hemos tomado el último año como un tiempo de adaptación y asentamiento de influencias, que no son pocas. Hemos redefinido por completo la maquinaria Young Forest y sin duda, en cuanto termine esta temporada de gran actividad, no dudaremos en sumergirnos en el estudio, ya que tenemos una idea bastante clara en nuestras mentes de lo que queremos ofrecer. Este periodo de recopilación ha sido fundamental ya que tenemos muchas expectativas en nuestro próximo trabajo, al fin podemos decir que estamos preparados.  

 

F: Sobre “Roar!” decir que es un trabajo al que le tenemos mucho cariño, y con un gran valor sentimental pero el grupo ha evolucionado bastante desde su lanzamiento; desde la incorporación de Salva a las filas hasta la ejecución de las propias canciones en sí. Roar! fue nuestro rugido inicial, nuestra manera de decir “aquí estamos” pero es un Ep con bastante recorrido ya y nuestros seguidores coinciden con nosotros en las diferencias que existen entre nuestro álbum y nuestro actual directo. Por eso pensamos que toca seguir avanzando y crear algo nuevo y de calidad.  

 

Yungforest1

 

Creo que después de mucho tiempo trabajando a distancia habéis decidido estableceros definitivamente en Madrid, ¿es una apuesta para intentar profesionalizaros o es una meta todavía lejana?

 

S: Realmente, en ningún momento hemos visto este proyecto como algo secundario. El traslado a Madrid era inviable para nosotros entre otros motivos porque me encontraba finalizando mis estudios de música en Sevilla. Siempre existe un riesgo al tomar este tipo de decisiones, pero asentarnos en Madrid era prácticamente una apuesta por lo seguro, es una ciudad con un movimiento cultural realmente importante, un público exigente pero abierto y muy activo, medios de lo más diversos, múltiples ofertas de trabajo, diversidad cultural y por si fuera poco, su situación en el centro de España abre camino al resto de las ciudades. Por otro lado, trabajar a distancia desarrolla mucho la organización, fomenta el trabajo en equipo y el entusiasmo al tocar en contadas veces, pero nuestra música requiere de un alto grado de humanidad en la ejecución y el aspecto creativo, quiero decir, no es un género en el que clavar el metrónomo sea el punto clave, como pasa en diversos estilos musicales. Los temas son como una cuerda que se tensa y se destensa, y eso lo da el tiempo, los ensayos y los directos. Madrid ha sido y es el trampolín a algo más. Estamos muy agradecidos y animamos al resto de las bandas emergentes a que prueben.

 

F: Sí, desde el principio nos hemos tomado el proyecto muy en serio y siempre intentamos ser lo más profesionales que podemos. El hecho de venirnos a Madrid ha sido sobre todo una cuestión de logística.

 

¿Qué podemos esperar de vuestro show en Huercasa? ¿Habéis preparado algo especial? ¿Cómo os sentís al compartir escenario con artistas con tanta solera como Shooter Jennings o toda una superestrella del country como Aaron Watson?

 

J: La verdad es que estamos preparando un show cargado de energía y grandes sensaciones, queremos que sea un día inolvidable. El Huercasa Country Festival es un festival auténticamente único que nos apasiona. Sin duda aprenderemos mucho de los grandes con los que nos codearemos en el backstage.

 

S: En la música de donde vengo, el folk irlandés,he tenido múltiples ocasiones de trabajar con grandes del género, y aunque sea una experiencia bastante imponente al principio, siempre consiste en conocer a personas con un gran bagaje y aprender de ellas. Esperamos que ocurra lo mismo con los artistas con los que vamos a compartir escenario. Para nosotros es un verdadero orgullo poder participar en un evento tan importante y con tanta repercusión como el Huercasa Country Festival. No solo por lo que ello conlleva, sino por el inmenso apoyo recibido por todos, desde el público que vitoreaba “Escenario principal” el año pasado en las calles de Riaza, hasta Manolo Fernández, al que nos gustaría agradecer toda la confianza que ha depositado en nosotros.

¡Estamos contando los días!

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