American Aquarium: “New Ways To Lose”

Producido por Shooter Jennings, el nuevo álbum de los de North Carolina captura a la banda en su registro más eléctrico. Grabado en gran parte en directo en Los Ángeles, podemos sentir su mezcla del mejor heartland rock con la honestidad emocional que ha definido a la banda desde sus inicios hace ya 20 años.

Juana Everett: “Past Lives in California”

Tras casi una década viviendo entre la Costa Oeste y Nashville, la cantautora madrileña traza un viaje musical a través de las vidas que soñó y vivió en California, los mitos que poco a poco se desmoronaron y las personas que la cambiaron para siempre.

Bella White: “Sign in the Weather”

El tercer álbum de la canadiense se muestra como una apertura de nuevos caminos. La producción a cuatro manos entre Ross Farbe y Bella White, es detallista y profunda y consigue que podamos profundizar en una temática que explora la necesidad de estar en constante movimiento.

lucky break “Made It!”

Criada en el indie alternativo de los 90, la música de lucky break fusiona la franqueza emocional de Fiona Apple, la calidez inocente de Bedouine y el rock alternativo con influencias americanas de Lucinda Williams. Liz Phair es un referente ineludible. ¿Estamos ante el nacimiento de una nueva reina del indie rock?

Charlie Marie: “Signs”

Tras debutar con el excelente “Ramble On”, las expectativas de esta joven cantautora eran infinitas, pero la vida le golpeó con fuerza. Tras un viaje por toda Norteamérica que le hizo reconciliarse consigo misma y con la naturaleza, edita su segundo trabajo con These Wild Plains como banda de acompañamiento. Uno de los mejores discos de raíces del año.

Fallen Oaks: “Lost That Sound”

Los antiguos miembros de Zebra Hunt (banda de pop luminoso conocidos en España porque nos visitaron en varias ocasiones) se reencarnan en un nuevo grupo que busca un sonido más tradicional y clásico. El resultado, un debut repleto de canciones redondas que crecen en cada escucha.

Adiós a Sonny Rollins

Malas noticias al despertar está mañana: Sonny Rollins, cuyo enérgico e imaginativo estilo con el saxofón tenor lo convirtió en uno de los músicos de jazz más destacados de la posguerra, falleció ayer en su casa de Woodstock. La foto de portada es de Stephanie Berger del New York Times.