Glen Hansard. La emoción fragmentada.

   Era una noche poco propicia para aventurarse por Madrid. Lluvia, frío, viento, obras y calles cortadas. Pero una cita con Glen Hansard bien merecía despegarse del sofá y la manta y cruzar sus calles. Tras la actuación de Nina Hynes como telonera del irlandés, comienza el concierto. 

   Glen Hansard aparece puntual sobre el escenario con toda su banda y la luz atenuada para crear así el ambiente propicio. Los músicos que esa noche de principios de noviembre  le acompañaban, fueron un lujo. A su izquierda, Javier Más, guitarrista zaragozano, preciosista e inquieto, toca desde el corazón.

“Glen forma parte de un movimiento muy auténtico de cantantes y poetas que tocan en los bares, del que han salido también Lisa O’Neill o Damien Rice”, explica Javier Mas, que observa ahí “un ambiente parecido al del flamenco en Jerez de la Frontera”.

   Atrás quedan fragmentos de una vida muy rica musicalmente hablando. Fue miembro del grupo de música The Frames y del dúo The Swell Season junto a Markétaq Irglová, multiinstrumentista checa. También ha trabajado ocasionalmente como actor y presentador de televisión. Formó parte de la banda de la película The Commitments. Es además ganador del Óscar a la mejor canción original con «Once»(2007) dirigida por John Carney, película que también fue muy bien acogida por la crítica en el Festival de Sundance. Y todo ello aderezado con  aventuras en un irish boat, actuaciones en sitios recoletos de su Irlanda natal y colaboraciones con amigos de aquí y de allá.

    Esa noche nos presentaba su cuarto disco de larga duración en solitario, «This Wild Willing» concebido y grabado en París con músicos de distinta procedencia. Un rosario de composiciones con nuevos registros, doce temas donde conviven los sonidos tradicionales irlandeses, otros arabescos, con fuertes giros vocales, distorsión en el saxo y fuerza narrativa. Un álbum que requiere varias escuchas para percibir la complejidad de su sonido, el fluir de sus letras. Cuando te das cuenta, sin querer, atraviesa tu piel y terminas por interiorizarlo, pero lleva su tiempo. 

   También interpretó canciones de sus publicaciones anteriores que el público coreaba encantado y siempre es una alegría volver a escuchar.

«Khoshravesh Brothers, de los que el músico habla maravillas. “Les conocí una tarde en París, después de asistir a una sala de un amigo que programó un día especial de cultura persa. Nos caímos bien y terminaron tocando una de mis canciones con su instrumentación iraní. Me llevaron a otro terreno nuevo.»

«Es un sentimiento muy fuerte mi amor a la música, aunque no es lo único que abarca mi vida. Me siento muy orgulloso de controlar ahora más que antes mi carrera. Y conecto ahora más que antes con esa sensación que tenía al principio de caminar por las calles con mi guitarra y pensar que esto era una gran aventura”.

   «Closing Door» es quizás uno de los temas que más influido está por esos nuevos sonidos. El comienzo es hipnótico, la melodía vuelve sobre si misma con un ritmo muy marcado. Susurros, introspección, flauta y teclados configuran la esencia de esta canción. 

   Como ser humano es extraordinario. Tuvo palabras de agradecimiento a Santi (Alcanda) tras su entrevista en Radio-3. Bromeó sobre «la Montaña» en Closing Door (Bob Dylan). Cantó una canción junto a Nina Hynes, cantante irlandesa afincada en Berlín. Hubo un despliegue de  intrumentos apasionante: mandolina, bandurria, eléctrica, contrabajo, sintetizador, flauta, saxo, acústica, voz y susurros, luz y oscuridad.

    «Leave A Light» último tema de su nuevo disco «This Wild Willing» y dedicado a su amigo Danny Sheehy, escritor y poeta irlandés, capitán del barco en «The Camino Voyage» y compañero de aventuras marítimas que falleció en 2017 arrastrado por una ola. Una lanza directa al corazón y una de las más emotivas. 

    «Probablemente el instante de mayor emoción del concierto fue cuando Glen Hansard se descolgó la eléctrica y se la endosó al enjuto Javier Más. Entonces, en plan Doctor Jeckill y Mister Hyde, el fiel escudero de Cohen empieza un punteo salvaje que se torna tempestad furiosa y sitúa al Hendrix en Monterey a la altura de Shirley Temple en su undécimo cumpleaños. Un guitarreo frenético le obliga a incorporarse, deja la silla, camina en éxtasis por las tablas y con el público exhausto se la devuelve al que hasta entonces había protagonizado el concierto. Inolvidable!»

Miguel López

    «Fool’s Game» es una preciosidad de canción. La voz de Hansard te envuelve, entran la batería, las guitarras y el sintetizador en un paroxismo musical y termina con la voz de la pianista, bellísima y a oscuras para así realzar su fuerza y sentimiento. La lucha del corazón y la cabeza, la pasión y la razón.

    Tras dos horas y pico de concierto, todos los allí presentes sólo queríamos una cosa, abrazarnos. Tal era el espíritu que nos había contagiado. 

Textos: Ana Hortelano y Miguel López

Fotos y Vídeos: Ana Hortelano

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