Zach Bryan: “With Heaven On Top”

La nueva super estrella de la música americana edita su nuevo disco “With Heaven On Top”. Como no podía ser menos, el disco es doble. Al público deja la reflexión sobre si su incontinencia creativa es valiosa o falta de autoselección, pero Zach sigue editando canciones a borbotones. En el disco se acompaña de su banda habitual de directo (Noah LeGros, Zephyr Avalon, Keenan O’Meara, Nate Head, Read Connolly). Bryan se encargó de la mayor parte de la composición y la producción grabando en Tulsa de manera bastante artesanal. Entre los colaboradores clave destaca Hannah Cohen a los violines y una nutrida sección de metales.

Escucha “With Heaven In Top” de Zach Bryan aquí:

Independientemente de las diferentes opiniones que despierte su música, no podemos negar que Zach Bryan se ha convertido en una de las figuras definitivas de la música americana de los últimos 10 años. El de Oklahoma ha compartido portadas con Bruce Springsteen – uno de sus ídolos- y bate récords de ventas de entradas. Pero su impacto va más allá de los fríos números; Bryan ha inspirado a innumerables músicos a creer que es posible crear una carrera con pocos recursos técnicos y mucho exhibicionismo emocional.

Además, es un enamorado de nuestro país. Para la historia queda su paso por los Sanfermines el pasado julio aprovechando el concierto de Springsteen. Cayó enamorado de Donosti al instante. Enorme revuelo causó su boda con Samantha Leonard, una conocida influencer, la pasada nochevieja en el casco viejo de la ciudad. Además, debutará en nuestro país con un concierto en su plaza de toros a finales de mayo con todo el papel vendido.

Este contexto dificulta una evaluación seria de su nuevo álbum. Tampoco ayuda el que esté formado por 25 canciones en una era fugaz como la que vivimos. Zach es feliz y está enamorado e intuimos que conseguir grabar un clásico no era su prioridad en estos momentos. Eso ya lo hizo con el monumental “American Heartbreak”. Ahora la sensación es de piloto automático. Sigue saltando de un estilo a otro: hay folk, country, soft rock e incluso pinceladas de soul; pero lo que consigue cohesionar todo es su emocionante voz, que sigue pilotando cualquiera de sus proyectos. En esta ocasión, la mayor novedad es la aparición en muchos de los temas de arreglos de viento.

“With Heaven On Top” llegó a los titulares antes de anunciarse. En octubre, Bryan compartió un fragmento de “Bad News” en Instagram, soltando frases como “ICE va a venir a derribar tu puerta, intentará construir una casa que ya nadie construye”, y provocó la ira de sus fans más derechistas, además del rechazo de Kristi Noem, la secretaria de Seguridad Nacional. Bryan contestó que no malinterpretaran la canción, que la canción era una llamada a acabar con la división que reina en USA. Recular demostró que nunca estará tan comprometido como su amigo Bruce. “Bad News” podría ser un himno que llamara a parar la deriva del gobierno de Trump, pero no parece que Zach vaya a arriesgar su carrera por ello.

El álbum arranca como siempre, con un poema, “Down, Down, Stream”. Algo que gusta a los fans pero se está volviendo previsible. Le sigue “Runny Eggs”, con referencias a nuestro país y que gira en torno a un tema familiar de Bryan: el viaje como escapatoria y búsqueda espiritual. “Tal vez encuentre a Jesús cuando llegue la mañana”. La tercera canción, “Appetite”, es una pieza de country soul que se convierte en una metáfora del hambre constante que lo impulsa hacia adelante en su carrera. “DeAnn’s Denim” es otro de sus homenajes a su madre fallecida, algo habitual en sus discos pero que siempre emociona.

Del amor de verdad al resentimiento: “Skin” es una canción muy agria que está dirigida a su ex Brianna LaPaglia, con la que rompió de manera muy abrupta. El verso sobre cortar su tatuaje común con una cuchilla de afeitar nos convence de que la ruptura no fue fácil. La canción más radiable aparece en “Slicked Back”, muy deudora del sonido de Tom Petty. Además, en ella canta al amor puro como pocas veces lo hizo: “Cuando llegue al infierno o al cielo, ¿puedo llevar a mi chica?/ Porque le gusta el romance, el buen sexo, la música y gobernar el mundo”.

Hay mucho más en el disco. “Miles” es otra canción destinada al directo. Hechuras de himno y esa autocrítica que tanto maneja. “Anyways” va directo a nuestro corazón con su mención al “Between The Bars” de Elliott Smith en su letra y unos arreglos de metales muy bien concebidos. “Plastic Cigarrette” es una buena píldora de folk contemporáneo que nos llama a vivir una vida sencilla.  El problema es, como siempre, su larga duración. Al final, siempre queda la sensación de que si el disco hubiera sido sencillo en lugar de doble hubiera funcionado mejor.

Para aquellos que prefieren escuchar a Zach Bryan en estado puro, tres días después del lanzamiento de este disco, Bryan lanzó la versión acústica ”Acoustic With Heaven On Top”. Lo presentó diciendo que “como habrá mil millones de personas diciendo que el disco está sobreproducido y es una mierda, me senté solo en una habitación y grabé todas las canciones acústicamente para no tener que escuchar a todos quejarse de estas cosas”. ¿De verdad eran necesarias tantas explicaciones, Bryan?

zachbryanAcoustic-With-Heaven-On-Top zachbryanMarriage
Escrito por
More from Javier Casamor

Malin Pettersen: “Wildflower”

El sonido Nordicana sigue siendo uno de los movimientos más interesantes de...
Leer Más

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.