Natalie Prauser acaba de lanzar su tercer y maravilloso trabajo “Everything Is Fine” este pasado 23 de enero donde fusiona la introspección de la escena folk de Laurel Canyon de los 60 con la actitud del country outlaw setentero.
La de Kansas en sus once temas de “Everything Is Fine” desgrana a través de historias de amor, despidos y desenfreno en los honky-tonks, le dan a Prauser una visión moderna de un sonido atemporal al género.
La música country es uno de los últimos grandes géneros musicales que se pueden tomar o dejar. La gente o la ama, o se opone casi violentamente a ella. Es música que, o bien resuena maravillosamente en los oídos, o bien suena a puro ruido para algunos.
También es el género musical más importante que genera esta opinión tan polarizada. Claro, no a todo el mundo le gusta el black metal o el rap. Pero esa sería la reacción que se esperaría de la mayoría.
La música country es uno de los últimos estilos obsesionados con la narrativa. La mayoría de las canciones pop modernas, incluso las buenas, no se escriben sobre nada en particular. La gran mayoría de las melodías de inspiración country tienen un inicio, un nudo y, generalmente, un final trágico.
“Whole lotta debt”, “Jesus”, “Wedding day” o “Leave me too” de Natalie Prauser son canciones escritas bajo la premisa de que los oyentes necesitarán profundizar para comprender la historia que se cuenta. Además, la voz de Prauser resuena maravillosamente con las guitarras reverberantes y la instrumentación minimalista. En muchos sentidos, esta es música de forajidos. Los forajidos necesitan una historia.
Si crees que la música country se define por la superficialidad y el brillo de la música mainstream de Nashville, probablemente no tengas idea del talento diverso que mantiene vivo el sonido tradicional en Estados Unidos. Texas es, sin duda, el centro de artistas independientes que no solo honran el sonido tradicional, sino que lo impulsan, y Natalie Prauser es una de esas voces genuinas que hace precisamente eso. Canciones clásicas para beber, reflexionar o simplemente vivir la realidad.
Natalie lanzó su primer álbum en solitario, titulado “Til the Sun Comes Up“, en 2022 ese mismo año lazó también una colección de versiones que se grabaron durante 5 días en una cabaña en los bosques de Tennessee junto con Marty Bush llamado “Cabin Sessions Vol 1”.