Producido por el guitarrista de la banda, Dennis Rux, nos llega el quinto álbum de la banda alemana procedente de Hamburgo, Angels of Libra. Alejados de cualquier moda o algoritmo, la banda ofrece un viaje a través de una música que te transporta a los años 70 con reminiscencias soul y funk que podrían deambular entre Curtis Mayfield o el propio Hayes, combinados con un viaje de cuerdas que recuerdan por momentos a la música de Ennio Morricone.

El disco está hecho con gusto, con una producción al detalle, y a buen seguro ha sido concebido, y dirigido, para aquellos que deseen alejarse del consumo compulsivo de reels propios de la actualidad, y quieran arriesgarse a sentarse con calma a darle una oportunidad, a disfrutarlo con calma, y si me apuran, con una buena copa de alcohol.

La formación alemana cuenta con un colaborador de absoluta confianza, Nathan Johnston. El cantante irlandés contribuye en esta ocasión en diez de los doce cortes del disco. También cuentan con Sarife, la nueva artista del género Neo Soul que toma las riendas en “Baby when you hold me” abriendo las ventanas a ese aire fresco reconfortante de los 60’s y a esos grupos femeninos que marcaron una década, para cerrar el álbum con dueto junto al propio Johnston, en una versión del “This Boy” de The Beatles.
El disco cuenta con suntuosos arreglos de cuerdas y un estilo que recuerda al soul clásico pero con toque contemporáneo, y entre sus temas destacan Never Say Never, un tema que bien podría haber surgido de la mejor era del Northern Soul, o algunos de los singles que han ido surgiendo en los último meses, previos a la publicación del disco el pasado 31 de enero, como Lie To Me o Ain’t No Lovin’. Un disco para ser disfrutado sorbo a sorbo.