Squeeze, la icónica banda británica liderada por el inigualable dúo de compositores Glenn Tilbrook y Chris Difford, (dúo comparado a los Lennon/McCartney o los Jagger/Richards) siguen siendo considerados como de las voces más veneradas y distintivas de la historia del Pop (New Wave, Post-Punk) y el Rock británico. Su legado abarca más de cinco décadas de composición magistral, actuaciones estelares en directo e impacto cultural; entre 1978 y 1996, tuvieron nada menos que 11 sencillos en el Top#40 del Reino Unido, seis de ellos en el Top 20.
Muchas de sus canciones se han integrado en la esencia misma de la tradición musical británica a nivel compositivo, junto con a los grandes, The Beatles, The Rolling Stones y The Kinks, influyendo en grandes artistas actuales, desde Lily Allen hasta The Killers. El decimosexto y último álbum de estudio de Squeeze, “Trixies” podría haber sido el primer álbum; compuesto cuando Difford y Tilbrook eran adolescentes (16 y 19 años, respectivamente), pero pasarían décadas antes de que adquirieran la experiencia y el virtuosismo musical necesarios para hacer realidad su visión musical.
Ahora han grabado aquellas canciones guardadas y han sido producidas con la ayuda del productor y bajista de Squeeze, Owen Biddle. La reacción de los medios británicos al disco hasta el momento ha sido abrumadoramente positiva, confirmando que “Trixies” era el álbum que Squeeze siempre estuvo destinado a hacer. Squeeze celebró recientemente su 50 Aniversario con una extensa gira por el Reino Unido y Estados Unidos, consolidando su reputación como uno de los grandes grupos británicos en directo.

En Noviembre visitaron por primera vez en su vida España, con gran éxito y después en diciembre se embarcaron en una gran gira por estadios del Reino Unido con sus amigos de Madness. Ante la edición de “Trixies”, surgió la oportunidad de charlar con la banda, algo que no podíamos desaprovechar.
Un placer hablar con una leyenda como Chris Difford.
Gracias, gracias.
Hablemos de vuestro nuevo álbum, “Trixie’s”. Las canciones transcurren en un club ficticio del sur de Londres. ¿Cómo surgieron las canciones, cuando erais demasiado jóvenes para poder ni siquiera entrar a un club como ese?
Sí, bueno, tuve que soñar con un club al que ir desde el principio. Y creo que después de todos estos años, todavía no sé qué tipo de club es. Pero espero que sea un club que invite a todo el mundo. Está lleno de gente muy interesante. Y la música producida por Owen Biddle (n.r. bajista estadounidense conocido por su trabajo con The Roots que es, desde 2020, el bajista de Squeeze), nuestro productor, es increíble. Todo el concepto del álbum ha cobrado forma en el último año. Y es en gran medida un trampolín para Squeeze. Es como un punto de inflexión entre el pasado y, posiblemente, el futuro.
Hace unos días, animado por vuestro álbum, saqué mi cuaderno de la adolescencia y grabé una de las canciones que escribí en aquella época. Fue como volver atrás en el tiempo, a unos años mucho más puros ¿Qué encontrasteis vosotros al revisitar esas viejas canciones?
Sí, es una experiencia muy emotiva volver a ser joven. Explorar emocionalmente lo que hacías cuando tenías 19 años o eras un niño. Es una experiencia que probablemente no haya tenido mucha gente, pero volver tan atrás (ahora tengo 71 años), volver a cuando tenía 19, es volver a mucho tiempo atrás. Pero aceptar la ingenuidad de componer a esa edad es una experiencia increíble.
Creo que dijiste en una entrevista que el gran problema que teníais en aquella época era que escribíais canciones demasiado buenas para vuestro nivel como músicos sin mucha pericia.
Sí, ya sabes, los músicos de la primera encarnación de Squeeze éramos muy entusiastas pero no todos podíamos tocar con la inteligencia con la que sospecho que podemos tocar hoy en día.
Puedo ver a David Bowie como una de las influencias de este nuevo disco, sobre todo sus covers de Jacques Brel. ¿Eráis fans de David en esa época?
Sí, era un gran fan y fui a verlo en directo. Él me introdujo en la música de Jacques Brel y discos como “Alive and Well” o “Living in Paris”, que contenían canciones tan fantásticas como “Amsterdam” o “My Death”, con esas letras tan profundas. Para mí, eso fue una lección. Me alegra haberme encontrado con esas canciones tan joven, porque me inspiraron mucho.
Creo que alguna otra canción suena muy influenciada con la música que sonaba entonces en la radio. Percibo en el disco destellos de Sparks, Wings, Roxy Music. ¿Es la música que os gustaba en esa época?
Sí, todas esas bandas eran increíbles cuando salieron. Ver a Roxy Music en televisión por primera vez fue como: “¡Guau! ¿Qué es esto? Es increíble”. Brian Ferry es un artista exquisito. Un Cantante maravilloso y único que te hacía pensar : “¡guau! Ojalá pudiera ser así”.
¿Qué sientes ahora, al ver que tu propia banda, Squeeze, se coloca al mismo nivel que todos esos clásicos?
En nuestros comienzos nunca lo pensaba, la verdad. Aunque estoy muy orgulloso de que la gente lo piense. Pero ahora soy muy feliz simplemente viviendo nuestro momento como banda y viendo cómo nos lleva eso en el futuro.
¿Cómo era la escena de Deptford? Creo que Dire Straits telonearon muchas veces a Squeeze.
Sí, todos abrieron para Squeeze: Dire Straits, U2, REM, todas esas grandes bandas telonearon a Squeeze en la época. Eso fue bastante frustrante, porque todos ellos llegaron a tocar en grandes recintos y nosotros no.
A pesar de una carrera de 50 años, la primera vez que tocasteis en España fue el año pasado. ¿Por qué crees que no fuisteis más conocidos en nuestro país?
Quizás por las letras. Creo que nuestras letras son demasiado inglesas.
Sí, es posible.
Sí, quizás sean difíciles de traducir. Pero el directo es completamente diferente. Cuando tocamos en Barcelona me sorprendió lo mucho que la gente conocía nuestras canciones. Y tuvimos una acogida muy cálida. La gente quiere que volvamos a España. Así que estoy muy emocionado con esa posibilidad.
Entonces, ¿os veremos presentando el nuevo disco en España?
Sí, por supuesto.
Elegisteis vuestro nombre como un homenaje a Velvet Underground, aunque fuera por el último disco, ya sin los miembros clásicos. Y el primer álbum fue producido por John Cale. Era vuestro primer disco, estabais con un héroe para vosotros, pero resultó un desastre, porque se pasó la mayor parte de las sesiones borracho. Debió ser una experiencia difícil para vosotros.
No sé, en el momento sí fue difícil, pero también interesante. Interesante y diferente para nosotros. Éramos jóvenes y no pensaba que un productor discográfico se enfadaba tanto, pero él sí lo hacía. Pero también fue inspirador, porque podríamos haber grabado un álbum lleno de canciones de amor, y él no quiso. Me alegra que pasara eso, porque nos esforzamos mucho por cambiar nuestro estilo de composición para John Cale. Eso nos sirvió mucho para cuando pasamos a grabar nuestro segundo y tercer álbum, el reto que nos planteó John fue el que nos llevó al verdadero sonido de Squeeze, en realidad.
Curiosamente, “Take Me I’m Yours”, una canción autoproducida por la banda sin John Cale, fue lo más destacado del álbum. Era más una canción orientada al pop.
Sí, John no estaba ni cerca cuando grabamos esa canción.
“Cool for Cats” y “Argybargy” son dos clásicos del pop de los 80, pero creo que no os sentíais cómodos con ese éxito en aquella época, ¿verdad?
No sabía qué era el éxito. Todavía no sé lo qué es, pero fuimos considerados una banda buena y contemporánea, y supongo que eso es lo que buscábamos. Esas eran las ambiciones que buscábamos cuando éramos jóvenes, y me complace decir que se hicieron realidad.
“East Side Story” iba a ser un álbum doble con cuatro productores: Elvis Costello, Dave Edmunds, Nick Love y Paul McCartney. Parece una oportunidad perdida. ¿Por qué se malogró el proyecto?
Fue una idea de nuestro representante en aquel momento. No era algo que fuera a ocurrir de ninguna manera, o al menos eso creo. Fue una idea que surgió tomando unas copas en un bar. Pero a lo largo de nuestra carrera grabamos con Nick Lowe y Dave Edmonds, y por supuesto con Elvis. Pero no con Paul.
Escuchar, por ejemplo, “Up the Junction” es emocionante. Nos transporta a una época increíble del pop inglés. La escena de principios de los 80, con Elvis Costello, Nick Lowe, Squeeze, …
Sí, éramos todos un grupo cohesionado, todos buscando lograr un éxito. Pero todos teníamos el mismo management, las mismas ambiciones de hacer giras e ir a Estados Unidos y ese tipo de cosas. Así que teníamos una relación muy estrecha y amigable. Fue una época maravillosa, sin duda. Pasar tiempo con toda esa gente y disfrutar de su música tanto como de la nuestra es una de las mejores cosas que nos han pasado.
Paul Carrack cantaba en “Tempted”; uno de vuestros clásicos, que fue un gran éxito en Estados Unidos.
Sí, sin duda. Él es un fenómeno en España.
Sí, sí. ¿Seguís en contacto con él?
Sí, Sí. “En España les gusta mi música”, me dice siempre. Paul es un hombre maravilloso, un cantante fantástico y un gran compositor. Siempre estoy en contacto con él.
Hablemos de “Up The Junction”; es una canción sin estribillo y una historia muy Ken Loach: chico conoce a chica, la chica se queda embarazada, el chico se convierte en alcohólico. ¿Sois fans de sus películas?
Sí, veo la comparación, pero no la compusimos pensando en él. Es decir, es una buena historia y una canción fabulosa que nos sigue a todas partes. Una que nuestros fans disfrutan mucho, pero una letra difícil de entender para los españoles, así que me disculpo ante vosotros.
A veces pienso que para entender a la clase trabajadora inglesa es más fácil escuchar canciones de Squeeze, The Clash, o ver películas como las de Ken Loach que leer el periódico o ver las noticias. ¿Cuál es tu punto de vista?
Creo que la industria musical y la forma en la que la gente escucha música ha cambiado. Hablas de todas esas bandas juntas y de la increíble colección de músicos y compositores, y hoy solo tienes que encender el móvil y tienes cientos de nuevos artistas surgiendo. Y no todos ellos hablan de temas sociales. Así que, ya sabes, soy muy consciente de que la industria no es la misma.
Mirando atrás, ¿cuál de tus canciones te ha inspirado más?
Esa es una pregunta difícil cuya respuesta cambia constantemente. Quizás “Up The Junction”, sí.
Creo que el sonido de la época clásica de Squeeze debe mucho al toque de Gilson Lavis, un gran batería. Ya no estaba en la banda, pero falleció hace muy pocos meses. ¿Cómo lo recordáis?
Gilson fue sin duda el músico que nos hizo crecer a todos. Cuando se unió a la banda, ya había tocado con Dolly Parton, Chuck Berry y varios otros músicos, así que nunca habíamos hecho algo así. Y su toque a la batería era tan imaginativo y hábil, … Se le echa mucho de menos. Fui a su funeral y me contaron muchas cosas sobre él que no sabía, pero fue maravilloso estar cerca de él y estar cerca de su ritmo. Su ritmo de vida era extraordinario.
¿Contaba muchas historias de su época tocando con esas leyendas?
Solía hablar de ello todo el tiempo, pero él solo era el batería, ¿sabes? Pues, por ejemplo, tuvo un rollo con la hija de Chuck Berry cuando estaba de gira en Francia con él, lo que le causó problemillas. Sus historias eran legendarias, pero creo que no me corresponde a mí contarlas.
Leí en algún sitio que tu amistad con Glenn prácticamente terminó en 1976. ¿Cómo habéis logrado mantener la banda durante 50 años?
Con mucha terapia. Son las canciones las que nos mantienen unidos y eso es más o menos suficiente. Cuando te unes a una banda cuando eres adolescente, todos quieren las mismas cosas y luego, cuando creces, empiezan a cambiar. Por ejemplo, sigo siendo muy amigo de Jools Holland, pero no nos vemos mucho. Así que es de esperar que nos llevemos bien. Pero cuando convives con alguien todos los días, es como caminar por la cuerda floja, la verdad.
Tampoco Keith Richards y Mick Jagger son los mejores amigos, pero les funciona.
Sí, totalmente. Nosotros somos así también.
Me gustaría hablar de Elton John. Sé que te llamó todos los días durante un año para ayudarte en los momentos difíciles de tu vida. Es algo que merece todo mi reconocimiento. Elton John fue un gran amigo para ti, ¿no?
Sí, lo fue. Y, ya sabes, me enseñó a ser solidario. Sabes, eso es lo más importante. No te puedes quedar para ti lo que has aprendido: tienes que regalarlo. Y eso es realmente lo más importante de ser compositor y músico: fue un don para mí, y alguien como él es un genio al regalarlo. Y creo que eso es lo que más me enseñó. Escribí una canción con él, que curiosamente salió como single en España, “Duets For One”. Aquel fue un día muy emocionante para mí.
También eres conocido por tu trabajo en la industria musical. Fuiste mentor de The Strypes, la banda de Gales y creo que representaste a Brian Ferry durante un tiempo.
Sí, así es.
¿Algún proyecto en el que estés trabajando ahora?
No, no he tenido mucho tiempo para desarrollar nada. Dirijo talleres de composición y soy mentor de todos los que asisten a ellos. Siempre mantengo el contacto con ellos. Eso es lo más importante: mantenernos en contacto y devolver lo que nos han dado. Así que sí, en eso estoy metido últimamente.
Por esos encuentros han pasado grandes nombres. Bueno, creo que hay muchos compositores en estos encuentros. El más exitoso podría ser Yungblud, ¿no?
Absolutamente. Yungblud es una excepción a la regla. No hay muchos como él en el mundo, por suerte. Pero es un compositor increíble. Su energía es extraordinaria.
Me encanta la historia de tu gira con Aimee Mann en 1994, soy un gran fan de su música. Colaboraste con ella en “I’m with Stupid” y “Magnolia”. ¿Sigues en contacto con ella?
La verdad es que no. O sea, yo también soy un gran fan. Pero, desafortunadamente, nunca hace giras por aquí. Tiene un talento increíble y su composición es muy hábil, ya sabes, al estilo tradicional. Así que sí, soy un gran fan.
Una pregunta que siempre hacemos ¿Alguna anécdota al estilo Spinal Tap en la historia de Squeeze?
No creo que hayamos tenido un incidente como el de Stonehenge todavía, pero creo que probablemente esté en el horizonte y puede pasar cualquier día. Así que lo mejor que podéis hacer es venir a vernos a nuestros conciertos, probablemente ese día ocurra algo parecido a lo de Stonehenge.
