El cuarteto estadounidense Sunday Mourners lanzó su álbum debut, “A-Rhythym Absolute“, el pasado 16 de enero.
Formada durante la cuarentena por el COVID en 2020 por cuatro amigos universitarios de diferentes partes de Estados Unidos con Quinn Robinson (voz/guitarra) de Connecticut, Z Long (batería) de Denver, CO, y Max Pugh (guitarra) y Casey Hoerman (bajo) de St. Louis, Missouri, aunque su base esté en la ciudad de Los Angeles y su sello Curation Records.
Sunday Mourners ha forjado un sonido a la vez inquieto y refinado donde se aprecian sonidos que provienen de Television o Wire en sus ritmos angulares y fluidos, la banda combina esa herencia del art rock con una sensibilidad melódica y juguetona.
La banda buscó un sonido más minimalista, donde la creatividad y energía en este nuevo conjunto de canciones que es difícil de ignorar, con un disco que abarca tantos rincones del rock alternativo, es el tipo de álbum que algunos podrían considerar un candidato a lo más interesante del año.
No se trata de una banda que simplemente imita a los 90, sino de una banda que se esfuerza por crear su propio estilo, y lo consigue. Y la voz de Quinn es el hilo conductor que lo une todo, transformando el activismo en canciones que te llegan al alma y se te quedan grabadas en la cabeza.