Cuando se menciona el nombre de Keanu Reeves, lo habitual es pensar en el protagonista de sagas cinematográficas como “Matrix” o “John Wick”. Sin embargo, hay mucho más del personaje de “Las alucinantes aventuras de Bill y Ted” que lo enlaza directamente con su pasión por la música. Y es precisamente esa faceta la que se pone de manifiesto con Dogstar, una banda que suele despertar una curiosidad inicial para ver al actor sobre el escenario.
La historia de Dogstar se remonta a principios de los años noventa, cuando Keanu Reeves unió fuerzas con el batería Robert Mailhouse y el guitarrista y vocalista Bret Domrose. En plena explosión del rock alternativo estadounidense, el grupo comenzó a abrirse camino por los circuitos de clubes y salas de pequeño formato, desarrollando un sonido que bebía del rock alternativo, el grunge y el power pop que dominaban la escena de la época.
Formados en 1991, compaginó sus trabajos cinematográficos con los conciertos hasta 2002. En esos años publicaron el EP “Quattro Formaggi” y los dos discos “Our Little Visionary” y “Happy Ending”. Lejos de aprovechar la fama cinematográfica de Reeves como principal reclamo, Dogstar apostó desde el principio por intentar construir una trayectoria propia llegando a compartir escenario con artistas de la talla de David Bowie, Bon Jovi o Weezer.

Tras su disolución a comienzos de los años dos mil, parecía que la historia de Dogstar había llegado definitivamente a su final. Sin embargo, el tiempo durante la pandemia, la amistad entre sus integrantes y el deseo de volver a tocar juntos terminaron provocando una inesperada reunión. Lo que comenzó como una serie de ensayos terminó transformándose en nueva música y en el regreso oficial de una formación que muchos daban por desaparecida.
Ese renacimiento cristalizó en 2023 con la publicación de “Somewhere Between The Power Lines And Palm Trees”, un disco donde lejos de intentar recuperar fórmulas del pasado o de adaptarse a las tendencias actuales, mostró a una banda madura, cómoda con su identidad y capaz de actualizar su sonido sin perder la esencia que la definió en sus primeros años. Melodías cuidadas, guitarras con sabor clásico y una evidente química entre sus miembros se convirtieron en las principales señas de identidad de un trabajo que sirvió para demostrar que Dogstar renacía con ganas.

Su visita al país hace un par de años puso de manifiesto que sobre el escenario existe una conexión evidente. Siguen siendo muchos los que se acercan con la curiosidad de ver a Keanu Reeves tocando el bajo. Está claro que la fama que se ha forjado el actor mostrándose cercano a la gente en contrapunto a los manidos clichés del stardom hollywoodiense engancha con la idea de que el trío se lanza al escenario por el placer de tocar.
En este 2026, Dogstar vuelven a los escenarios españoles con dos fechas de diferente naturaleza. Por un lado, el 7 de julio vuelven a Barcelona en un show en una sala como Paral·lel 62 en una oportunidad de ver al grupo en una tesitura más propia de una banda como esta aprovechando la proximidad del público. Por otra parte, su nombre está incluido dentro del Mad Cool Festival en su jornada del día 8. Sala o festival, dos maneras de ver una banda y dejarse llevar por algo más que la curiosidad.