“Oh gran Dios de los Dioses aztecas. Hemos seguido tus directrices a rajatabla. Les hemos ido soltando todo tipo de cuentos chinos a los humanos del mañana, un millón de profecías sobre meteoritos, plagas y otras chorradas del fin del mundo para distraerles y que no se lo esperen. ¡Bajarán la guardia y jamás se la verán venir! Nunca se esperarán que en la fecha señalada, el eclipse irrepetible de los Terror Milk y Pablo Solo Trio traerá el caos y las tinieblas a los reinos de este mundo. El día más especial de los días especiales. El día del sacrificio definitivo.”
Pablo Solo es Pablo Fernández, músico cántabro afincado en Madrid. Actuó el pasado viernes 29 de mayo en la Sala El Sol, local mítico de la movida madrileña que lleva en funcionamiento desde 1979, a dos pasos del kilómetro cero. Fue una cita para los que todavía creen que los discos y los conciertos son uno de los motores de nuestras vidas.
Pablo Solo se encarga de cantar y tocar personalmente hasta la última nota en sus discos. Un proceso creativo absolutamente personal en todas sus vertientes. No deja nada al azar. Su inspiración arranca en los Beatles, los Beach Boys, Dylan, The Band, los Kinks o Simon & Garfunkel, una magnífica base de música de los sesenta y setenta.
Tras su debut con Alondras (2020) y el aclamado Solo sings Simon —su colaboración con el productor legendario John Simon, responsable de discos de Janis Joplin, Leonard Cohen y The Band—, ahora llega con su Trío para presentar material nuevo grabado junto al cantautor John Bromley, recuperando canciones inéditas de los años sesenta y setenta. Entre los últimos singles, Wasting My Time (abril) y el reciente Bow Down (mayo 2026), grabado con batería, guitarra y piano.
El concierto en el Sol fue un recorrido vital y musical por todo lo nuevo y todo aquello que ya forma parte de nuestro adn. Interpretaron el tema recién publicado “Bajan” en castellano. Alguien dijo una vez “que se canta en el idioma que se folla”, no recuerdo quien…
Moses Rubin trajo a sus niñas, esa maravilla de guitarras que él mismo ha confeccionado en sus ratos como luthier. Con ellas recorrió el traste con arpegios estratosféricos llenos de pasión e inspiración en Eric Clapton, al que tanto admira desde niño.
Fernando Bolado,, el quiet man de la banda, calmó las conversaciones del público cuando ya era imposible distinguir entre el ruido atronador de lo que debería ser un simple murmullo cuando los músicos intentaron nterpretar la maravillosa “Macy” del disco “Alondras”. Que pesaos son algunos… Si sólo has ido a ver a Terror Milk quédate fuera tomando unas cervezas con los amigos y te pones al día.
Cerraron con “The Night They Drove Old Dixie Down” de The Band. Un clásico que no puede faltar en sus conciertos como un broche perfecto.
Pablo Solo lleva su proyecto musical con un amor por el rock de raíces y la buena producción.