L’Hospitalet de Llobregat acogió ayer la primera edición del Valkirias Rock Fest en el Lennon’s Club, con un cartel integrado por Heart2Heart, Haunted Gods y 422. El festival, concebido como escaparate para bandas con presencia femenina, convirtió la veterana sala de la Avenida Fabregada en un punto de encuentro donde la reivindicación y la energía guitarrera caminaron de la mano.
Impulsado como plataforma para subrayar el papel de las mujeres en la escena rock y metal, Valkirias Rock Fest sigue expandiendo su radio de acción en el área metropolitana de Barcelona. La elección del Lennon’s Club, considerado el club más antiguo de L’Hospitalet y abierto en 1981 como homenaje a John Lennon, aportó al evento un peso simbólico añadido, vinculando memoria musical y presente de la escena local. Desde la apertura de puertas ya se percibía un público heterogéneo, con fieles de la sala, seguidores de las bandas y curiosos atraídos por la propuesta de Valkirias.
Heart2Heart: apertura con nervio
La velada arrancó con Heart2Heart, que se encargaron de romper el hielo con un set directo, apoyado en estribillos coreables y un sonido que se movió entre el rock melódico y guiños más duros. La voz de Sara, segura desde los primeros compases, se ganó al público con actitud cercana y mensaje claro: esto va de disfrutar, pero también de reivindicar espacio para las mujeres en el rock. La banda aprovechó bien el formato sala, con una puesta en escena sencilla pero efectiva, dejando varios momentos para lucimiento de guitarras y una sección rítmica compacta que marcó el tono de la noche.

Haunted Gods: densidad, épica y potencia vocal de Txell Rebel
En segundo lugar, Haunted Gods llevaron el ambiente hacia terrenos más pesados, con un directo que combinó riffs contundentes, atmósferas oscuras y un marcado componente épico. La interpretación de Txell Rebel —cuya potencia vocal ya se destaca en otros conciertos de la banda— aportó carácter a unos temas que ganan cuerpo en directo, con líneas de voz expansivas y un registro capaz de sobrevolar la muralla de guitarras y la base rítmica. Con juegos de luces más sobrios y desarrollos instrumentales más largos, Haunted Gods firmaron el tramo más denso de la noche, dejando momentos de clímax muy efectivos cuando aceleraron el tempo y endurecieron el discurso.

Cierre de alto voltaje con 422
El cierre quedó en manos de 422, que saltaron al escenario con la clara intención de rematar la noche en clave de alto voltaje. Con un sonido compacto y un repertorio orientado al riff, la banda se apoyó en la entrega de Montse Canyete, muy presente en todo momento en la interacción con el público: gestos, miradas y constantes llamamientos a participar desde la primera fila reforzaron la sensación de fiesta compartida. El tramo final del concierto, encadenando sus temas más efectivos, consolidó a 422 como una apuesta sólida dentro del universo Valkirias y dejó la sala en ese punto de euforia contenida que marca las buenas noches de rock.

Balance de una primera edición prometedora
En conjunto, este primer Valkirias Rock Fest en L’Hospitalet se saldó con una respuesta más que notable y confirmó que existe un espacio real para propuestas que pongan en primer plano tanto la potencia del directo como la visibilidad de las mujeres dentro de la escena. El tiempo dirá si el festival se consolida como cita fija en el calendario, pero la sensación tras abandonar el Lennon’s Club es que el proyecto ha arrancado con paso firme en el corazón de la periferia rockera barcelonesa.
Texto y Fotos: Desi Estévez