Desde Edmonton, Alberta (Canadá), aparece Hydracat presentándonos su disco debut “Sands”. Una formación que demuestra que el heavy-hard rock añejo continúa influenciando a nuevas bandas y éstas lo sustentan en constante reinventiva. “Sands” es una carta de presentación que combina la contundencia del hard rock clásico con elementos psicodélicos-blueseros y devoción por el stoner rock. Con seis años de existencia, la banda construye su propuesta sobre un sólido pedestal rítmico y guitarras cargadas de distorsión, riffs pesados y solos de gran intensidad. Hydracat incorpora estructuras dinámicas, ritmos irregulares y una interesante diversidad de influencias. La voz de Chris Boyle es un valor añadido, su registro elevado, áspero y desgarrador imprime carácter a todo el disco. Su interpretación se convierte en un elemento fundamental para dotar de personalidad a unas composiciones que ya de por sí poseen una marcada presencia instrumental.
La sección rítmica formada por Kevin Green al bajo y Brent Ankrom a la batería sostiene el peso de la propuesta con solvencia y energía. Ambos músicos construyen una base compacta y poderosa, imprescindible para mantener la intensidad que demanda este tipo de sonido. Sobre ella se despliega el trabajo de James Brown, responsable de las guitarras y los sintetizadores cuya aportación resulta clave para introducir matices psicodélicos que enriquecen el conjunto. El resultado es un sonido crudo, robusto y envolvente. Hydracat evita pulir las asperezas de su música y apuesta por una producción que conserva toda la fuerza orgánica de la banda. Esa decisión refuerza el carácter recio de un disco que se fundamenta en el heavy-hard rock de la vieja escuela desde una visión con fines expansivos.