Crónica de la segunda jornada de Rock Imperium Festival 2026 que se celebró en Cartagena el pasado sábado día 4 de julio.
La primera jornada había puesto de manifiesto que estábamos formando parte de algo grande, muy grande, y este segundo día iba a ser el de mayor afluencia de público, lo cual no podía ser de otra manera, al contar con Iron Maiden como cabezas de cartel, precedidos por Anthrax. Día grande por delante, con las expectativas por todo lo alto, y dispuestos a cubrir (como en la primera jornada) a todas las bandas, ya que, en nuestra modesta opinión, todas se merecen el mismo respeto hacia su propuesta artística, nos sumergimos en el recinto del Parque del Batel.
En esta segunda jornada, tomaron los escenarios, por orden cronológico de actuación:
BLUES PILLS (Escenario: Estrella Levante).
La banda sueca subió al escenario con el calor ambiental en su pleno apogeo, y con una mayor audiencia desde el primer momento que en la jornada anterior. Elin Larsson (voz), Zack Anderson (guitarra), Agnes Roslund (bajo) y Lina Anderberg (batería, que sustituye temporalmente a André Kvarsnström, quien todavía se encuentra recuperándose de las secuelas de un accidente de tráfico), fue el line up de la banda en este festival. Su actuación fue un soplo de aire fresco ante el calor ambiental, con una frontwoman que sabe como ganarse al público con su performance a la vez que es capaz de mantener su voz bajo control en todo momento. Comenzaron con “High Class Woman”, a la que siguieron “Proud Woman” (en cuya presentación pidió que las mujeres asistentes levantaran el puño), “Black Smoke”, “Lady in Gold” y “Birthday”. Durante “Bye Bye Birdy” Elin se bajó del escenario a saludar al público de las primeras filas, antes de finalizar con “Devil Man”. A la mayoría de los asistentes se nos hizo algo corto el setlist, ya que la entrega y calidad de la banda en su actuación nos dejó con ganas de más.
PRESA (Escenario: Rocking Bitch).
Llegó el momento de estrenar el segundo escenario en esta segunda jornada, y qué mejor que hacerlo con una banda local, Presa. Se les veía con gran ilusión y grandes ganas de darse a conocer, y fueron capaces de transmitir toda esa energía en forma de buenas canciones y actitud. Comenzaron con el tema homónimo “Presa”, seguido de “Galones de un Criminal”, “Hermanos” y “Los Adoctrinados”, rematando con “El Sonido del Rock and Roll” y “Salir de la Rutina”. Alejandro Conesa (voz), David Huertas y Alberto Santander (guitarras), Daniel Hernández (bajo) y Andrés Zapata (batería) demostraron que son una banda que se curran muy bien los temas, que son muy buenos músicos y que la complicidad que muestran en escena es uno de sus puntos fuertes para conectar con el público.
H.E.A.T. (Escenario: Estrella Levante).
Hacía calor, mucho calor, así que nada mejor que una banda que se llame H.E.A.T. para salir a escena. Los conciertos de este grupo son conciertos de alto nivel de energía, así que sabíamos a lo que atenernos. Con un montaje visual espectacular y una puesta en escena de alto octanaje, los suecos consiguieron meterse en el bolsillo a los asistentes, que eran, cada cierto tiempo, refrescados con agua a través de mangueras que había dispuesto la organización. Kenny Leckremo (voz) es uno de esos frontman con una voz privilegiada y que no para un segundo de ir de un lado a otro, saltar e interactuar con el público, contrastando con la sobriedad de Dave Dalone (guitarra). Completan la formación Jimmy Jay (bajo y coros), Jona Tee (teclados) y Don Crash (batería y coros). Su show fue grandioso, desde las iniciales “Disaster” y “Dangerous Ground”, que dieron paso a la coreadísima y esperada “Hollywood”. Con “Cry” bajaron las revoluciones y permitieron que el público tuviera un corto descanso para hacer frente a la andanada de Hard Rock que se nos venía encima con “Beg Beg Beg”, la hímnica “Back to the Rhythm”, “Running to You”, “Living on the Run” y la traca final, “One by One”, donde Leckremo bajó al foso para cantar y saludar a las primeras filas a lo largo de todo el perímetro de la valla. Un concierto de los que se te quedan grabados a fuego en la memoria.


4 BAJO ZERO (Escenario: Rocking Bitch).
Continuaba la fiesta del Hard Rock con la banda valenciana 4 Bajo Zero, compuesta por Rebeca Montón (voz, y vaya voz), Gonzalo Lorente (guitarra), Tomás Martínez (bajo) y Paco Muñoz (batería). Con tres discos de estudio a sus espaldas, se notaba que la banda sabe moverse como pez en el agua en un escenario tan importante como el de esta V edición del Rock Imperium. Su descarga se inició con “Eres Fuego”, “A Rocka Viva”, “Abominable” y “Miente”, para seguir con la potente “Estrella Inmortal”, durante la cual rindieron homenaje a “Maldito Sea tu Nombre” de Ángeles del Infierno. La mascletá final (porque traca se queda corto) se materializó con “Siempre Caemos de Pie”, “Dame la Respuesta” y “Paradise”. El abundante público que llenaba la carpa quedó satisfecho con la dosis de Hard Rock ochentero, y seguro que habrían deseado más, pero abajo se empezaba a vislumbrar uno de los momentos álgidos del festival.
WINGS OF STEEL (Escenario: Rocking Bitch).
He de reconocer que subí las escaleras pensando en que era un regalo envenenado tener el privilegio de tocar entre dos bandas míticas del Heavy Metal como Anthrax y Iron Maiden en un escenario tan apartado del escenario principal, pero para mi sorpresa, la carpa estaba llena de gente dispuesta a presenciar la actuación de los estadounidenses Wings of Steel, banda formada en 2019 y con tres trabajos discográficos a sus espaldas (un EP y dos discos). La banda está formada por Leo Unnermark (voz), Parker Halub (guitarra principal), Stefan John-Bailet (guitarra rítmica), Mathieu Trobec (bajo) y Marcel Binder (batería), y sobre el escenario lo dieron todo y más, conscientes de cuál era su situación en el cartel y agradecidos con la cantidad de público que se congregó para presenciar su show compacto y efectivo. Desde la inicial “Burning Sands” a la final “Wings of Steel”, pasando por “Liar in Love”, “Saints and Sinners”, “Flight of the Eagle” y “Winds of Time”, el público se entregó a la banda y fue un concierto de los que se recuerdan con cariño.
ANTHRAX (Escenario: Estrella Levante).
Llegó la hora de ver a uno de los máximos exponentes del Thrash Metal neoyorquino. Anthrax irrumpió sobre el escenario del Rock Imperium para dejar constancia de que son una de las bandas más en forma del panorama actual, a pesar de llevar activos desde hace 45 años. A estas alturas, parecen estar atravesando una segunda juventud por su rapidez, contundencia y efectividad. Joe Belladonna está cantando como si el tiempo no pasara por sus cuerdas vocales, a la vez que se muestra simpático y cómplice con el público. Scott Ian es una máquina de picar carne, con sus riffs y su forma de moverse por el escenario. Frank Bello es una bestia escénica que combina contundencia, precisión y expresividad. Charlie Benante, a pesar de haber recibido el alta médica de su lesión en la mano ese mismo día, no pudo tocar en el Rock Imperium, pero su sustituto, Darby Todd demostró ser una auténtica bestia en la batería. Jon Donais, que ya lleva casi tantos años en la banda como años estuvo Dan Spitz, es un guitarra solista de máximo nivel y el complemento perfecto para el bueno de Scott Ian. Así las cosas, el show, aunque sobrio en cuanto a escenografía fue brutal en su ejecución; si hay que poner algún pero, es que fue bastante corto. Iniciaron con “Among the Living”, a la que le sucedió la versión del músico británico Joe Jackson “Got the Time” y “Madhouse” (con guiño a Judas Priest incluido). Llegó el momento de uno de los puntos álgidos de la actuación con “Caught in a Mosh”, seguido de “Medusa”, “Keep It in the Family” y el adelanto de lo que será su próximo disco: Cursum Perficio, “It’s for the Kids”. La descarga terminó con “Antisocial” (versión de los franceses Trust), y como no, “Indians”, durante la que Joe Belladonna bajó al foso a saludar a los asistentes de las primeras filas del perímetro de la barrera. Sin duda alguna, uno de los platos fuertes del día.
IRON MAIDEN (Escenario: Estrella Levante).
Un concierto de Iron Maiden es casi una experiencia religiosa. La banda puede estar más o menos cansada o ser más o menos precisa en algunos pasajes, pero el resultado final siempre es grandioso y espectacular. Es de admirar que los Bruce Dickinson, Steve Harris, Dave Murray, Adrian Smith, Janick Gers y el recientemente incorporado, Simon Dawson, aún sigan emocionando en cada concierto a varias generaciones de metaleros. Celebraban el 50 aniversario de su creación como banda en el East End londinense y, efectivamente, 50 años dan para mucho; para momentos memorables y otros no tanto, pero el concierto de los británicos en el recinto del parque del Batel el 4 de julio de 2026, sin duda pertenece a la primera categoría. La congregación metálica casi llenaba el lugar (tengo entendido que hubo récord de asistencia) y la excitación iba en aumento cuando empezaron a sonar los primeros acordes del “Doctor, Doctor” de U.F.O. y más aún con la intro “The Ides of March”, que dio paso al resto del repertorio que la banda había preparado para la ocasión:
- “Murders in the Rue Morgue”.
- “Wrathchild”.
- “Killers”.
- “Phantom of the Opera”.
- “The Number of the Beast”.
- “Infinite Dreams”.
- “Powerslave”.
- “2 Minutes to Midnight”.
- “Rime of the Ancient Mariner”.
- “Run to the Hills”.
- “Seventh Son of a Seventh Son”.
- “The Trooper”.
- “Hallowed Be Thy Name”.
- “Iron Maiden”.
Y los bises:
- “Churchill’s Speech”.
- “Aces High”.
- “Fear of the Dark”.
- “Wasted Years”.
Sin duda, un setlist para hacer las delicias de los fans, especialmente de aquellos que tuvimos la fortuna de nacer lo suficientemente pronto para haber asistido al nacimiento de los álbumes más clásicos de la Doncella. No obstante, cabe observar que a la vez han hecho un guiño a los fans más jóvenes abrazando las nuevas tecnologías y cambiando los típicos telones por las pantallas y la proyección de imágenes espectaculares. Especialmente memorables las animaciones de la intro “The Ides of March”, “Phantom of the Opera”, “Rime of the Ancient Mariner”, “Hallowed Be Thy Name” (con ese momento a lo David Copperfield donde el reo Bruce es ahorcado y acaba apareciendo en el escenario tras caer), “Iron Maiden” (con el Eddie del Piece of Mind “rompiendo” la pantalla con animación 3D, sustituyendo al clásico Eddie hinchable de detrás de la batería) y “Fear of the Dark”. Terminado el espectáculo y como manda la tradición, sonó el “Always Look at the Bright Sideo f Life” de La Vida de Brian, que amenizó a los asistentes, tanto a los que decidían marcharse para preparar el último asalto del festival al día siguiente, como a los que decidían subir las escaleras para continuar la fiesta; pero una cosa quedó clara esa noche, y es que, como dice la canción que da nombre a la Doncella:
“Iron Maiden te atrapará”
DJ HEAVY METAL BROTHERS (Escenario: Rocking Bitch).
El fin de fiesta de la segunda jornada del festival vino en forma de DJ’s que a base de clásicos y no tan clásicos del Rock y el Heavy Metal calmaron la sed de buena música de los que querían alargar la fiesta. Tankar y Fran fueron los encargados de cerrar la noche con casi dos horas de temazos sin parar.
Texto: Ismael Mejías Villalobos.
Fotos: Merka Photo.







































































































