ROCK IMPERIUM, viernes trepidante

Crónica de la primera jornada del Rock Imperium Festival que se celebró en Cartagena el pasado viernes 3 de julio. 

 

Sin duda alguna, y con cinco ediciones a sus espaldas, el Rock Imperium forma parte del olimpo de los festivales de Heavy Metal de la geografía nacional. Grandes bandas nacionales e internacionales han formado parte de su elenco, y esta edición no iba a ser una excepción. Es más, con Iron Maiden comandando el cartel, la edición se preveía grandiosa… y así fue.

Pero centrémonos en el primer día. Una vez recogidas las acreditaciones, nos sumergimos en el recinto situado en el Parque del Batel para una inspección rápida, antes de que la primera banda tomara el escenario “principal”. En esta edición, se optó por dos escenarios separados, uno (el “Estrella Levante”, de mayores dimensiones), situado en el propio parque y otro (el “Thunder Bitch), en la parte superior, separados por una escalera con 71 escalones divididos en un tramo de ocho, y siete tramos más de nueve escalones cada uno.

Anécdotas aparte, y centrándonos en lo que verdaderamente importa, pasamos a contar lo que pudimos presenciar en este primer día de festival, por orden cronológico de actuación:

TRISKEL (Escenario: Estrella Levante).

Abrir un festival de esta categoría, siendo una banda de Cartagena, tiene que ser una mezcla de sentimientos de motivación, responsabilidad y, por qué no decirlo, nerviosismo. En el caso de la actuación de Triskel, si estaban nerviosos, supieron como lidiar con ello, porque lo que se vio desde fuera fue una banda con un dominio total del escenario desde que abrieron con el tema “Ensueño Medieval”, al que siguieron “Inquebrantable” y “Arenas del Tiempo”. Tocaba pedir la colaboración del público para interpretar “Resaca en Alta Mar”, tras la que interpretaron “Keltoy’s Fusion”. Para entonces, las huestes de Manu Conesa (voz), Joseph D. Folk (flauta y whistles), Ismael Ros (guitarra solista), Alicia Trillo (violín y coros) y Vicente “Mesi” (guitarra rítmica), con la colaboración de Aníbal (batería), Fernando García (bajo) y Eduardo Meseguer (Teclado), ya habían conquistado al público asistente, y por si fuera poco, tenían preparado un fin de fiesta con la colaboración de Wyrdamur para interpretar su versión de “In Praebio Mortis”, para cerrar una actuación brillante con “La Taberna del Trisquel”, también con miembros de Wyrdamur y Entrejuglares. Así se abre un festival.

 

 

EVILACT (Escenario: Rocking Bitch).

Tocaba estrenar el escenario “pequeño”. Los encargados de abrir fuego en este escenario eran los murcianos (de Molina) Evilact, que pronto dejaron claro que, si bien el escenario de arriba era más pequeño, lo que se iba a presenciar sobre él, iba a ser muy grande. La contundencia de la banda quedó patente desde el inicio de su show con “Futuro: Amenaza”, tema título de su último trabajo hasta la fecha. Richard (bajo y voz), Lolo Carmona y Jose (guitarras) y Ángel “Beerkiller” (batería) fueron descargando cañonazo tras cañonazo: “Resistencia”, “Aquel que Está Vacío”, “Bienvenido al Matadero”, “Víboras”, “Foso de Sacrificios”, “Ritual”, y el fin de fiesta con “Celdas Rotas, Perros Sueltos”. Grupo solvente, compacto y contundente al que habrá que seguir la pista, que no sólo inauguraron los conciertos en el escenario “Rocking Bitch”, sino que abrieron la veda del headbanging y los pogos.

 

 

CRIMSON GLORY (Escenario: Estrella Levante).

Crimson Glory es una de esas bandas de culto de aquellos que tuvimos la suerte de vivir conscientemente los tan nombrados años ochenta. A pesar de “sólo” haber publicado cinco álbumes de estudio (el último de ellos salido en abril de este año tras casi 27 años), los de Florida son una banda conocida y respetada. Subieron al escenario con el calor en su pleno apogeo, y desde el primer momento dejaron patente su calidad y buen gusto musical. Abrieron con “Lady of Winter”, “Valhalla” y “Dragon Lady”, seguidas de “Where Dragons Rule” y “Masque of Red Death”. El calor apretaba fuerte y Travis Willis (voz) nos recordó que la comunidad metalera somos una familia y como tal teníamos que cuidar los unos de los otros y que fuéramos especialmente cuidadosos con hidratarnos bien para combatir las altas temperaturas. Llegó el momento de “Pearls of Dust”, perteneciente a su reciente disco “Chasing the Hydra”, y único tema no perteneciente a sus dos primeros discos que entró en el repertorio, lo cual, debido al corto tiempo de actuación del que disponían, no es de extrañar. Finalizaron con “Azrael” y “Red Sharks”, con un público totalmente entregado (y bien hidratado). Sin duda, una actuación memorable, llena de clásicos, que hizo las delicias de sus fans. Además del ya mencionado Travis Willis a la voz, completaban la formación: Jeff Lords (bajo), Ben Jackson y Max Borgmeyer (guitarras) y Stian Kristoffersen (batería), que sustituye al batería habitual de la banda, Dana Burnell, ausente por motivos familiares, tal como anunció el grupo en un comunicado previo al festival.

HELEVEN (Escenario: Rocking Bitch).

Llegaba el turno de la banda de Granada, Heleven. Cuarteto formado en 2016, cuya formación la componen: Higinio Ruiz (voz y guitarra), Álvaro Castilla (guitarra), Kike Martín (bajo) y Matías Famá (batería). Con un sonido poderoso y una cuidada puesta en escena, iniciaron la descarga con “Echoes of the Past”, “Toro”, “The Mask” y “Killing my Perseus”, temas propicios para el headbanging y para que el público, cuya afluencia llenaba la carpa donde se situaba el escenario, disfrutase coreándolos. Continuaron con “Wild from the Ashes”, “New Horizons” y “Into the Oceans”, ya con el público absolutamente rendido a sus pies. Para finalizar, eligieron “Hope”, tema que también cierra su (hasta ahora) último trabajo “New Horizons PT.2”, de 2024. Un show preciso y contundente que dejó al público con ganas de más, y así lo hizo saber.

 

THE GATHERING (Escenario: Estrella Levante).

El paso del tiempo es como subir una montaña, no te das cuenta de cuánto has avanzado hasta que miras atrás. Esa es la sensación cuando te paras a pensar que un álbum emblemático como el “Mandylion” ya tiene 30 años… y The Gathering ha decidido celebrarlo como se merece, por todo lo alto, y con Anneke van Giersbergen a la voz solista; René Rutten y Jelmer Wiersma (guitarras), Hans Rutten (batería), Hugo Prinsen Geerligs (bajo) y Frank Boeijen (teclados) completan la formación. En cuanto al concierto, la mayor parte del setlist estaba compuesto por temas pertenecientes al citado disco, interpretados con una elegancia y una sobriedad exquisitas, haciendo las delicias del público. Como frontwoman, Anneke sabe cómo poner el público a sus pies, enganchándolos con su forma hipnótica de cantar y su simpatía sobre el escenario. Así fueron desgranando el repertorio, compuesto por “Eléanor”, “Fear the Sea”, “In Motion #1”, “On Most Surfaces (Inuït)”, “Probably Built in the Fifties”, “Analog Park”, “Leaves”, “Sand and Mercury”, “Strange Machines” y “Saturnine”. El show en general fue muy atractivo, tanto en la parte musical como en la visual, dejando a los fans de la banda muy satisfechos y con una sonrisa de oreja a oreja, y a los no tan fans, con la sensación de haber presenciado algo realmente significativo y digno de recordar.

AVULSED (Escenario: Rocking Bitch).

…Y llegó la hora de las hostias… Si tuviera que definir en pocas palabras la actuación de Avulsed en el Rock Imperium, serían: sangre, sudor y brutalidad extrema. Con una formación renovada, la banda de Dave Rotten (voz), Víctor Dws y Alejandro Lobo (guitarras), Alex Nihil (bajo) y Julián “Neuromancer” (batería), tomó el escenario con la firme intención de no hacer prisioneros. Desde el minuto uno quedó claro que más de un cuello de los asistentes (que iban llenando la carpa) iba a acabar dolorido. Intensidad máxima desde la inicial “Breaking Hymens”, a la que siguió “Stabwound Orgasm”. De todos es conocido que con Avulsed en el escenario, el “Circle Pit” es obligatorio, y aunque la división en dos partes de la pista podría ser un impedimento para llevarlo a cabo, Dave Rotten dio con la solución: “si la pista está dividida en dos, habrá que hacer dos”, y lo que Dave Rotten dice, se cumple… o atente a las consecuencias… Llegó el momento de la sangre con “Blood Monolith”, con el frontman lleno de sangre y repartiéndola entre el resto de miembros de la banda y el público de las primeras filas, tras ello, siguieron descargando “Gorespattered Suicide”, “Devourer of the Dead” y “Blessed by Gore”; entre tanto, Dave Rotten se daba un baño de masas hasta llegar al “Circle pit”, Alejandro Lobo hacía polifonías con su guitarra de doble mástil y Víctor, Alex y Neuromancer repartían metralla con la mezcla perfecta entre brutalidad extrema y técnica exquisita. Finalizaron con “Exorcismo Vaginal”, dejando al público asistente con la sensación de que les había atropellado un tren supersónico.

 

MASTODON (Escenario: Estrella Levante).

La cosa se estaba poniendo seria, Sobre el escenario, una de las bandas más importantes e influyentes del Metal de los últimos 20 años. Con su estilo inconfundible, iniciaban su actuación con “Tread Lightly”, “The Motherload” y “The Crux”, dejando claro su capacidad técnica y que un sonido contundente no tiene porqué estar reñido con la pulcritud en la ejecución. Continuaban su actuación con un adelanto de lo que será su próximo disco, que si no entendí mal, saldría este mismo año; un tema dedicado a su guitarrista fundador y tristemente fallecido Brent Hinds, titulado “Your Ghost Again”, tras la que interpretaron “Crystal Skull”, “Black Tongue”, la aclamada “Megalodon” y “I am Ahab”, que daba paso a dos temas de su vertiente más progresiva como “More tan I Could Chew” y “Crack the Skye”, para terminar por todo lo alto con “Mother Puncher”, “Steambreather” y “Blood and Thunder”. Los de Atlanta, con su formación actual compuesta por Troy Sanders (bajo y voz), Brann Dailor (batería y voz), Bill Kelliher (guitarra y voz), Joao Nogueira (teclados) y Nick Johnston (guitarra), fueron uno de los puntos fuertes del primer día del festival, tanto desde el punto de vista musical, como visual, con la proyección de vídeos que apoyaban y complementaban a la perfección su actuación.

 

GRAND MAGUS (Escenario: Rocking Bitch).

La afluencia de público en la carpa del escenario de arriba durante el concierto de la banda sueca fue máxima, tanto, que nos fue imposible avanzar hasta las primeras filas, lo cual es un reflejo de la expectación que había despertado entre la audiencia el trío de Estocolmo formado por Janne “J.B.” Christoffersson (voz y guitarra), Mats “Fox” Skinner (bajo y coros) y Ludwig “Ludde” Witt (batería). Espectáculo de Heavy Metal y luces que hizo las delicias del respetable allí congregado desde la inicial “I, the Jury”, a la que seguirían “Skybound”, “Steel Versus Steel”, “Ravens Guide our Way” y “Sunraven”, todas ellas coreadas a pleno pulmón por el público asistente, rendido ante la calidad del show que estaban presenciando. En este momento, la batería de Ludde presentó algún problema que se solucionó en pocos minutos, mientras el resto de la banda improvisaba para que no decayera el ambiente. Una vez solventado el asunto, llegó el sprint final con “Dawn of Fire”, “Like the Oar Strikes the Water” y el fin de fiesta con “Hammer of the North”. Sin duda, una de las actuaciones estelares de esta edición del Rock Imperium.

 

WITHIN TEMPTATION (Escenario: Estrella Levante).

Turno para los cabezas de cartel del primer día, otra banda que estaba de aniversario; concretamente, 30 años desde su formación. Sin duda, esos años de evolución han hecho de Within Temptation la gran banda que es hoy, habiéndose ganado por derecho propio el honor de ser cabezas de cartel en un festival como el Rock Imperium. Canciones que son himnos y una puesta en escena espectacular en cuanto al uso de decorados y montaje visual es una mezcla ganadora cuando, además, se atesora el talento que tienen sus componentes. La banda capitaneada por Sharon den Adel (voz), Ruud Jolie y Stefan Helleblad (guitarras), Jeroen van Veen (bajo), Martijn Spierenburg (teclados) y Mike Coolen (batería), abrió fuego con “We Go to War”, “Don’t Pray for Me”, “Faster” y “Supernova”, obteniendo la entrega del público asistente de forma inmediata. La banda sonaba sólida y contundente y la voz de Sharon den Adel, simplemente era perfecta. Llegó el momento de uno de los himnos de la banda, quizá el que los catapultó al siguiente nivel: “Stand My Ground”, donde la vocalista ondeó la bandera ucraniana al inicio de la canción. Continuaron con “In the Middle of the Night”, “What Have You Done”, “The Heart of Everything” y “Ice Queen”, quizá su primer “hit”. La andanada final estuvo compuesta por “Mother Earth”, “Our Solemn Hour” y “Bleed Out”. A estas alturas, parecía que ya había pasado lo mejor del festival, pero…

 

ROCKIN’ LADIES (Escenario: Rocking Bitch).

Se cerraba el turno de actuaciones en la carpa del escenario “Rocking Bitch”. La banda encargada de hacerlo: Rockin’ Ladies. Más que una banda en sí (que lo son, y pedazo de banda), Rockin’ Ladies es una asociación autogestionada, creada por Raquel García, que busca el loable objetivo de visibilizar y reivindicar el papel, el talento y la influencia de la mujer en el desarrollo de la música Heavy. A simple vista, podría parecer que en un género musical tan inclusivo como el Rock o el Heavy Metal (en sus múltiples derivaciones) y en pleno siglo XXI, el tema de la discriminación en función del sexo del músico en cuestión ya debería estar superado; pero basta una mirada rápida a los comentarios de las redes sociales de cualquier música (sea cantante, guitarrista, bajista, baterista, teclista…) para darse cuenta de que queda mucho trabajo por hacer y mucha lucha por librar. Afortunadamente, en el Rock Imperium contábamos con Vero, Kris, Aryn, Alba, Lu, Carol, Eva, Noelia, Txell y Xandra (espero no haberme olvidado de ninguna), que fueron entrando y saliendo del escenario para interpretar un repertorio muy bien elegido (con la mujer como protagonista) para demostrarnos que, a la hora de dar caña, el sexo del músico es algo que debería importar más bien poco. Centrándonos en el concierto, he de decir que desde el primer acorde dejaron claro que la comunión con el público iba a ser máxima, y que iban a darlo todo encima del escenario, y en respuesta, el respetable, a pesar del cansancio acumulado, iba a devolver con creces esa energía que emanaba de la banda. Para muchos (entre los que me incluyo) fue una experiencia catártica (no había más que ver las caras de las personas asistentes al final de la descarga). Como ellas apuntaron en un momento dado del show, es importante, sobre todo para las niñas que empiezan a escuchar este tipo de música y sueñen con formar parte de una banda, el contar con referentes femeninas que las impulsen a seguir adelante a pesar de las dificultades que van a aparecer por el camino. Después de lo visto, sin duda alguna, cada una de las Rockin’ Ladies, por su calidad musical podría ser referente de cualquier niña (o niño) que empiece a sentir inquietudes musicales. Desde la inicial “Daughters of Darkness (Halestorm)” a la final “All We Are (Warlock)”, pasando por “Agitar (Bala)”, “We Will Rise (Arch Enemy)” o “Narcisista (The Warning)”, el concierto fue brutal, sencillamente brutal, ganándose las Rockin’ Ladies el respeto y la admiración del respetable.

 

 

LACUNA COIL (Escenario: Estrella Levante).

Una primera jornada de festival se merece un broche de oro, y Lacuna Coil fueron un broche de oro, platino y brillantes. Con Cristina Scabbia y Andrea Ferro a las voces, Marco Coti Zelati al bajo, Daniele Salomone a la guitarra y Richard Meiz a la batería, con unos atuendos espectaculares y un decorado sobrio, Lacuna Coil tomó el escenario principal del Rock Imperium para realizar una actuación efectiva, precisa y entrelazando momentos desgarradores y de fuerza con otros de corte más introspectivo, que hizo que el cansancio acumulado en los asistentes se olvidara por momentos y se convirtiera por arte de magia en energía pura. Iniciaron su descarga con “Layers of Time”, “Reckless”, “Hosting the Shadow” y “Blood, Tears, Dust”, dejando claro que las voces de Cristina y Andrea empastan y se complementan como si fueran una máquina de precisión sobre la base musical, ejecutada a la perfección por el resto de la banda. Llegaba el turno de “Scarecrow”, “Our Truth” y la coreada y bien recibida versión de Depeche Mode “Enjoy he Silence”. Para terminar el espectáculo, la banda eligió “Wish You Were Dead”, “Oxygen” y “Never Dawn”.

 

 

Acababa así la primera jornada de la V edición del Rock Imperium, una jornada de calidad suprema, con muchas sorpresas y todas positivas, lo que hacía que se afrontara con aún más ilusión lo que se nos venía encima en días posteriores…

 

Texto: Ismael Mejías Villalobos.

Fotos: Merka Photo.

 

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