MUSIC-CARNIVAL & 3-DAYS EXPOSITION
Un enorme disco giratorio, que a mí me recuerda a un gigantesco plato de vinilo, sirvió una memorable ración de acid rock y lisergia vanguardista, pero también platos exquisitos de country rock, blues y soul psicodélico.
Esto ocurrió en un festival que llevó el territorio de Hamilton Township, en New Jersey (USA) a un ámbito desconocido. En un escenario futurista diseñado por un arquitecto nacido en el siglo XIX que pasó a la historia por popularizar la cúpula geodésica (la inventó Walther Baursfeld en 1922, pero él la perfeccionó y patentó en 1954) llamado Buckmister Fuller. No contó con Jimi Hendrix pero sí con una pletórica Janis Joplin que cobró 20,000 dólares y dos cajas de licor de bourbon Southern Comfort. Ella participó en el fin de fiesta que se celebró el domingo 3 junto con un espectacular Little Richard, con los labios pintados de carmín, apareciendo para desgranar los duetos que propició con él; mientras este sustituía los trucos escénicos de un ausente Jimi Hendrix: la “digitalización” dental por esa pierna derecha erguida sobre el piano mientras ejecutaba el frenesí de sus ‘hits’; o el toque dorsal de su guitarra por su alzamiento sobre la impoluta tapa blanca de su piano para danzar y dirigir en pie el cotarro. Finalmente, The Big Little Richard arrojó su vistosa chaqueta de lentejuelas a la multitud mientras sus expresivos ¡Wows! daban pasó a invitaciones al público para subir al escenario. Pero antes de que se escenificase ese espectáculo, que de haber sido grabado se podría haber convertido en un ‘blockbuster’ de culto, hablemos de grandes ausentes de Woodstock que brillaron en Atlantic City: un Arthur Brown que con sus gritos de ‘banshee’ ofreció una versión igualmente astracanada y sorprendente, pero con una teatralidad macabra ajena a la de Richard; de un estimulante Frank Zappa que cruzó el jazz rock con el surrealismo y las glorias ‘jam session’ ese mismo año en una de sus obras maestras: “Hot Rats”. Y también de una banda llamada Santana que ya era un fenómeno popular tras sus espectaculares conciertos en San Francisco, y que hizo doblete en Woodstock, pero que debutó en la Costa Este de Estados Unidos en este festival. Todos ellos y ellas impulsaron un gran festival que hoy en día ha caído prácticamente en el olvido.
El festival de Pop de Atlantic City:
Celebrado durante los días 1, 2 y 3 de agosto de 1969, el no suficientemente conocido Atlantic City Pop Festival se adelantó a la primera edición del de Woodstock en dos semanas y, en lo que concierne a la calidad de los músicos que formaron parte de su cartel, fue tan relevante como aquel. A esta llamativa circunstancia, se une la ubicación del acto en el hipódromo Race Course y las audaces, para la época, innovaciones técnicas del escenario; este era giratorio y ofrecía la oportunidad de que mientras tocaba una banda, la siguiente se pudiera preparar para actuar casi instantáneamente (o, al menos, eso cuentan). El hallazgo fue bautizado como ‘turntable’, un artilugio pragmático que combinó audacia formal y avant-garde de Buckmister Fuller en llamativo contraste con la precariedad estructural del que se utilizó en Woodstock; un talento el de Fuller, que podría ser digno personaje de una novela de retro anticipación escrita por Julio Verne. Se estima que a este festival acudieron unas 100000 personas, muchas de las cuales aseguran que fue mejor que la cita ocurrida en la granja de Max Yasgur con la cual a menudo se compara. La entrada para los días costaba unos económicos 15 dólares. Nadie murió allí. No fue declarado zona de desastre nacional. Y, además, a pesar de las penosas deficiencias de sonido que criticaron participantes como Zappa, fue elogiada por otros actuantes como Doug Samn: “Es el mejor festival de en el cual participé en mi vida”. ¿Por qué no ha pasado a la historia de la música con el reconocimiento que tienen eventos celebrados en la década de los 60 como el Monterrey Pop Festival o el citado Woodstock?
No estuve allí, pero me dispongo a ofrecer al lector un cúmulo de datos que quizás pueda acercarse a una somera hermenéutica, siendo consciente que mi aporte no va más allá de la reseña recordatoria de un evento que, en justicia, merece estudios más extensos.
Estudio de campo retrospectivo: ¿INVISIBILIDAD?
Cuando el día 15 de abril de 1970, la película documental oficial sobre el festival de Woodstock ganó el máximo galardón de su categoría en 43 edición de los premios Oscar, la llamada “Nación de Woodstock”, que ampliaba sus originales 400000 habitantes a un contingente mayor cada día -en multitudinarias colas frente a las taquillas de cines de todo el mundo-, vio recompensado su entusiasmo. La película fue filmada por tres co-directores pero firmada tan solo por uno que se apropió de ella, Michel Wadleigh: finalmente Martin Scorsese fue excluido; no pudo hacer lo mismo con la editora,Thelma Schoonmaker, (quien también fue nominada por su labor) ya que la necesitaba para el montaje final, pero se ocupó de que no fuese acreditada como directora. Estos hechos están descritos en el documental “Mister Scorsese”, producido por Apple TV y dirigido Rebecca Miller, que está nominado para un premio Emmy 2026.

En cualquier caso, la repercusión de ese documento fue tal, que muchos “vivieron” (¡Y vivirán!) esa experiencia a través de él. La pantalla dividida en tres cuadrantes que recoge la actuación de Santana (inspirada claramente en los descubrimientos formales de D. A Pannebaker, director del documental “Monterrey Pop Festival) forma parte de la biblioteca mental de los aficionados al rock ya que logra capturar el vertiginoso clímax de su show. Se cuenta que la de Atlantic City fue igualmente memorable, pero al contrario de lo ocurrido en la granja de Yasgur, en el hipódromo no hubo nadie filmando un documental. Los escasos documentos visuales que perduran, fueron recogidos por fotoperiodistas independientes como John Rowlands y David Weiz, quienes nunca han podido competir con las fotos efectuadas por Bill Eppridge y John Dominis que publicó la revista Life y que dieron la vuelta al mundo. Y mucho menos con las de los fotógrafos oficiales Elliot Landy y Henry Diltz, auténticas estrellas especializadas en conciertos de rock a quienes se unió el no menos legendario Baron Walman .
Los vídeos difundidos por YouTube son igualmente escasos: existen películas caseras sin sonido. Y, aún hoy en día aparecen- con cuentagotas-fotos y testimonios verbales de personas que asistieron, aunque sea preciso separar los falsos recuerdos y las contradicciones; aunque en casos como el de Procol Harum, que actuó el primer día, hayan aparecido fotos inéditas que entroncan con las que difundió en su momento David Weiz.
En cuanto a los redactores acreditados que en su momento cubrieron, destaca el despliegue que efectuó la revista Rolling Stone, los que envió el periódico The New York Times y los de varios miembros de la prensa local de New Jersey. Aunque no tengan parangón con los ríos de tinta que provocó el hecho de que varias carreteras de acceso al festival de Woodstock se vieron colapsadas por milies y miles de personas que intentaban llegar hasta allí: suceso que fue profusamente difundido por la prensa sensacionalista en apoyo de los timoratos y fundamentalistas conservadores que se opusieron frontalmente a su organización.
LOS CREADORES
La empresa Electric Factory Concerts, con sede en Philadelphia, fue la impulsora del evento. Herb Spivak junto con su socio Shelley Kaplan abrieron su sede en febrero de 1969 una antigua fábrica de neumáticos ‘Goodyear’. A estos se añadieron Jerry y Allen, hermanos de Herb, y Larry Magid, el manager de bar de Filadelfia que iba a programar actuaciones de Grateful Dead y, por supuesto, Jimi Hendrix. La epifanía que fraguó en la mente de Herb, surgió cuando se topó con el recinto del hipódromo mientras conducía su automóvil; la inspiración definitiva vino dada por el Miami Pop Festival, que había celebrado su primera edición en 1968 .Dave Kasanow se convirtió en el manager de guarrilla itinerante que publicitó el festival, recorriendo el país en un Volkswagen beetle propiedad de su madre; por contra, muchas estrellas que en dos semanas actuaron en Woodstock, publicitaron su participación allí , a pie de micro, en algún momento de su actuación en la cita de New Jersey.
EL MAESTRO DE CEREMONIAS
El cómico y pianista Bill Rose estaba designado para ser el presentador oficial del evento, pero en la práctica tuvo varios sustitutos a causa de participaciones estelares o todo tipo de imponderables: Janis Joplin y Cash Eliiot que presentaron efusivamente a Santana, en el primer caso; el mismísimo Larry Magid en el segundo: este habría cubierto los lapsus cometidos por Rose debido a la excesiva ingesta de sustancias psicotrópicas.
GRACE SLICK
La madrina iconográfica del festival fue la carismática cantante de Jefferson Airplaine: su rostro, festoneado por un cromático arcoíris preside, provocando un gran impacto visual, el extremo inferior izquierdo, acompañando la leyenda publicitaria oficial y el espectacular reparto de artistas. El cartel es obra de Carl Lundgreen, un artista que trabajó habitualmente con el Grand Ballroom de Detroit y con figuras sobresalientes de la ilustración ” underground”como Robert Crumn.
Durante la actuación, Grace vistió su vestido blanco de flecos, un atuendo de túnica y pantalón que la cantante volvería a lucir en el concierto que dio en Woodstock junto con Jefferson Airplaine tras amanecer el día 17 de agosto de 1969; la diferencia más notoria estribó en el uso de un ‘headband’ de satén . En esa época, Grace se encontraba en el cénit de su proverbial ‘sex appeal’, circunstancia que, según testigos presenciales, no pasó desapercibida por algunos espectadores de las
primeras filas que la obsequiaron repetidamente con un soez imperativo: ¡Desnúdate! Siempre según el aporte de personas presentes, Grace permaneció impertérrita pero desgranado punzadas satíricas que acompañaron una actuación que en su opinión fue memorable.
PRIMER DÍA: JONI MITCHELL
No actuó en Woodstock quince días después, pero fue la autora del himno existencial homónimo que inmortalizó el acto, que fue versionado por sus amigos de CSNY. Y la encargada de abrir la convocatoria de Jersey City. En el festival ubicado en la granja de Berthel se dividieron los tres días por estilos, y el primero estuvo dedicado a l@s cantautor@s folk; separando los artistas acústicos de los eléctricos y también sus públicos específicos. Con esta fórmula se evitó que el talante intimista de estos no se viese eclipsado por la contundencia sonora de las bandas rockeras de, y lo sucedido con Joni en ese primer día entronca con lo que acaeció con la Increíble String Band unas semanas después: estos estaban programados para actuar ese primer día de talante ‘folk’, pero se negaron a hacerlo tras sufrir la inoportuna lluvia que estaba cayendo antes de salir a escena; con lo cual aplazaron su actuación hasta el siguiente día…y entonces ocurrió lo inevitable: fueron anulados por el público que quedó enardecido por la fuerza torrencial de Santana . Otro tanto le ocurrió a la cantautora canadiense, que se sintió frustrada tras comprobar que el público pedía más sonido y que no era escuchada con atención , con lo cual abandonó el escenario envuelta en lágrimas tras interpretar unos pocos temas. El presentador Bill Rose estuvo al quite para cubrir su ausencia interpretando temas con su piano, intercalaba chistes y recriminaba al público el trato que le había dado a una de las mejores artistas de la historia de la música. Por cierto, ese día también actuó una banda llamada Santana…
SANTANA
Su actuación tuvo la suerte de ser presentada por Janis Joplin y Mama Cash, quienes dijeron: “Es mi banda favorita”.
PROCOL HARUM
Como atestigua una foto tomada por David Weiz, la banda británica actuó …¡y con Robin Trowers como guitarrista! Lamentablemente no he podido obtener más información, pero supongo que aquello fue iniciático para muchos jóvenes norteamericanos.
CHAMBER BROTHERS
Si Woodstock contó con su parcela de soul psicodélico con la actuación estelar de Sly and the family Stone, la cita de Jersey pudo presumir de estos grandes artífices del género. “Time Has Come Today”, un tema de 11 minutos que alcanzó la décimo primera posición en el pop chart
IRON BUTTERFLY
Participaron con honores antes de ser deshonrados por su cancelación en Woodstock.Su tan etílico como. Lisérgico “In a Gadda da Vida”, hizo furor en el fin de fiesta, o, al menos eso cuentan los que cayeron subyugados por esta extensa cosa hipnótica.
LOTHAR AND THE HAND PEOPLE
Psicodelia extraña, Moog Synth primigenio y un theremin llamado Lothar: ingredientes inequívocos de una extraña y extravagante banda psicodélica.
LAS CANCELACIONES
Hubo dos, y muy sonadas : la de Crosby, Still, Nash and Young y la de Johnny Winter: los primeros por una operación bucal de urgencia que requirió Nash ; el segundo porque no llegó a tiempo su equipo.
SEGUNDO DÍA
El sábado 2 de agosto de 1969 fue calculado para acoger a dos grandes bandas que proporcionaron un tándem de cabezas de cartel, aupándose también con la participación de la que en esa época era la mejor banda de country rock del mundo. Lástima que los monitores de sonido no acompañasen a la calidad de las bandas…
CREADENCE CLEARWATER REVIVAL
Cuenta la leyenda que su show fue tan relevante como accidentado. Y supongo que sus canciones se orientaron en torno al disco ” Green River” de ese año y, por supuesto, con la incluí de su single estrella “Bad Moon Rising” que. Supongo igualmente que John Fogerty se encargó de hacer desaparecer los restos -si es que hubo alguno- de documentos sonoros o visuales descontento con su sonorización.
JEFFERSON AIRPLANE
Afortunadamente, existe un ‘footage’ doméstico -filmado por algún asistente anónimo – que recoge 2 minutos y 46 segundos de su actuación mientras interpretaban el tema “The House at Pooneil Corners”. Este se encuentra disponible en YouTube, y en la mayor parte de su metraje recoge el esplendor vocal de Grace: esta toma el relevo de Marty Balin ; en un momento toma protagonismo el solo de guitarra de Jorma Kaukanen. Este escueto documento visual, es una prueba fehaciente del buen hacer de Grace durante esa actuación: su potencial como contralto, sus gritos a pleno pulmón y esa genuina habilidad para improvisar fraseos bajo el influjo del jazz y de las ragas hindúes, que ella llevaba a la psicodelia, son papables. Igualmente destaca Kaukanen con el uso distorsionado de su Gibson cuando irrumpe su afilado solo. Mary
THE BYRDS
Se cuenta que su show fue técnicamente excelente, pero tuvo el hándicap de las enormes y abusivos temperaturas alcanzadas; la multitud se derretía literalmente presa de una adhesiva ola de calor que fue mitigada por el uso de mangueras.
LA DOBLE LECCIÓN MAGISTRAL DE BLUES: PAUL BUTTERFIELD BLUEF BAND Y B.B. KING
Existe un documento firmado por WCAU- TV/ CBS NEWS que recoge una breve entrevista con el líder de la banda. Su actuación tengo que imaginármela…
El show del maestro B.B. King tuvo dos grandes invitados: su magistral vibrato de muñeca y su muñeca- guitarra Lucille; con ambos dio una memorable exhibición plagado de estilo y habilidad técnica que, una vez según los asistentes, fue de las que tuvo mejor sonido de entre todas las efectuadas durante todos los días. En cuanto a su ‘set list’, me doy cuenta, contrastando datos, que no difirió en demasía a la de su directo “Live & Well”, que se publicó ese mismo 1969: mientras esto escribo, lo escucho de nuevo imaginando las maravillas que pudo haber convocado ese día.
THE CRAZY WORLD OF ARTHUR BROW’S FIRE: ¡CALOR! , ¡CALOR! , ¡CALOR!
A una jornada que se dice que alcanzó los achicharrantes 40 grados para algunos, y los nada despreciables 35 ídem para otros, no le faltaba otra cosa que el emblemático casco en llamas de Arthur Brown…Bromas aparte, me imagino cuál sería la reacción de los presentes mientras escuchan el estribillo de su mega éxito- número uno en U.K. en 1968- “Fire”: “I’m The God of Hellfire”, mientras el estanque con patos del hipódromo era invadido por varios sectores del público que no soportaban el abrumador bochorno de la canícula.
TIM BUCKLEY
La inclusión de este ‘folk singer’ a contra corriente y, por ende, ‘rara avis’, fue una de las mejores ideas de los organizadores del festival: no fue incluido en la primera jornada, dedicada a los cantautores, del Festival de Woodstock, quizás porque su estilo era demasiado experimental, pero sí que fue reconocido como parte de un cartel lleno de estrellas en Atlantic City. Pero llegados a este punto, me pregunto si voy a poder soportar la rabia que me provoca que no existan grabaciones de esa oportunidad única, porque los escasos instantes filmados en 8mm son frustrantes… ¡Recogen un infinitesimal momento de su set, y la filmación no tiene sonido!
TERCER DÍA: EL DOMINGO DE LA INVENCIÓN
Esta última jornada contó con la caída del cartel de una banda muy esperadas: los británicos The Moody Blues, quienes cancelaron sus conciertos programados en Nueva York a partir del 1 de agosto de 1969, con el objeto de centrarse en sus conciertos europeos
FRANK ZAPPA AND THE MOTHERS OF INVENTION
Una improvisación de 45 minutos con aires de ‘doo wop’ alucinatorio, ramalazo progresivos oníricos e ironía mordaz. Zappa despotricó largo y tendido por el pésimo sonido que según él le brindó la organización. Cuando finalizó su concierto, tal y como afirmó Bill Rose, fue perseguido por un espectador que se encontraba bajo los efectos del L.S.D.
SIR DOUGLAS QUINTET
La banda de Doug Sham , y el mismo en concreto, son la antítesis de Zappa, ya que dijeron posteriormente que fue poco menos que el culmen de su carrera.
ACLARACIÓN FINAL
Soy consciente de que no he reseñado todas y cada una de las actuaciones de este festival. La exégesis de un evento de este calibre es enormemente complicada máxime cuando la bibliografía sobre el mismo es tan exigua. Y cuando, además, existe un cruce de información contradictorio, y en este sentido doy un ejemplo elocuente: he encontrado tantas personas que aseguran haber escuchado el concierto de Mississippi Fred Mcdowell como las que no recuerdan haberlo visto. Es por ello por lo que me he detenido en la mención de los participantes que reúnen un ‘quórum’ importante de testigos creíbles. Quédese el lector con mí, supongo que buena, intención de rescatar del olvido este acontecimiento.
EL GRAN FIN DE FIESTA
Como adelantaba al principio, el gran inventor del ‘showmanship’ escénico deslumbró con y sin la colaboración de Janis. Ese cupo de ‘rock and roll’ clásico que en Woodstock se cedió a unos hoy olvidados Sha Nah Nah. Tuvo que haber sido magnífico ese colofón que trajo el señor Penniman aka Little Richard.