Metallica – Metallica (Black Album, 1991)

El disco negro de Metallica, el quinto de estudio lanzado un 12 de agosto de 1991 que rompió fronteras en el sonido de esta banda hace ya 35 años. Todo ese odio porque Metallica se cortaron el pelo es una soberana tontería. Este álbum tiene unas 5 o 6 canciones clásicas que se pueden escuchar en cualquier parte del mundo y a cualquier hora como son “Enter Sandman”, “Sad But True”, “The Unforgiven”, “Wherever I May Roam”, o “Nothing Else Matters”.

Un álbum infravalorado por los seguidores más cerrados y ortodoxos de Metallica, que los tacharon de vendidos y de no ser lo suficientemente metaleros. “Black Album” es uno de los mayores logros de la banda, si no el mayor. ¿Por encima de “Master of Puppets“?. Sin relleno, solo hard rock/metal puro con mucha diversidad estructural y melódica canción tras canción, un elemento ausente en sus trabajos anteriores y posteriores. Aunque sigo disfrutando de su material de la era thrash, “Black Album” es el único disco que puedo escuchar de principio a fin un disco que no te suelta una vez que empieza la primera canción.

Metallica cerró los años 80 como la banda reinante del thrash metal, pero lejos de dormirse en sus laureles, se forjó un camino diferente hacia el éxito mainstream. Las sesiones para el disco comenzaron en el otoño (boreal) de 1990 con el productor Bob Rock (cuyos créditos anteriores incluían el número uno de Mötley Crüe «Dr. Feelgood»). 

Los cambios llegaron cuando este nuevo disco homónimo conocido informalmente como el «Álbum Negro»  donde su primer single, «Enter Sandman», demostró que Metallica no había perdido ninguna de sus características, el sonido de la banda había cambiado definitivamente en algunos aspectos muy notables.

Si las nuevas canciones no eran tan thrash como sus predecesores, este nuevo álbum era más pesado por lo menos en un aspecto: la producción le dio un enfoque mucho más dinámico a la música, permitiendo a los instrumentos más espacio para respirar, sobre todo al bajo de Jason Newsted, que había sido prácticamente expulsado de la mezcla durante su álbum anterior, «… And Justice for All» (1988).

Aunque discutible, creo que Metallica sí tocó thrash en este disco. “Holier Than Thou” es un excelente ejemplo del estilo vocal y de riffs de Anthrax, con los propios instrumentos de Metallica creando los riffs y la nueva voz de James siendo melódica como la de Joey en Anthrax.

Este álbum fue absolutamente gigantesco. En 1992, Metallica vendió alrededor de 7 millones de copias solo en Estados Unidos, y todo el mundo sabía quiénes eran Metallica. Para muchos fans de Metallica, esto representó la culminación de diez años de lucha y dificultades. Desde su alcoholismo, hasta el accidente aéreo que le costó la vida a Cliff Burton en 1986.

Fue un momento cojonudo y perfecto en mi vida, 21 años para empezar a escuchar a Metallica. Me alegra haber escuchado a Black Sabbath antes, porque nos abrió a todos las puertas al heavy metal clásico. 

 

 

 

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