Thomas Dollbaum, originario de Tampa y residente en estos momentos en Nueva Orleans, ha lanzado nuevo disco, “Birds of Paradise”, una carta de despedida a los seres queridos que ya no están y a quienes fueron en el pasado este pasado mes de mayo.
Thomas Dollbaum se acompañó por una excelente banda formada por Nick Corson, Josh Halper y MJ Lenderman a los coros y batería. En estas canciones, Dollbaum busca la aceptación en los espacios transitorios e intermedios: los pinares de Florida, los caminos rurales que llevan a la autopista I-95, donde los pájaros sobrevuelan el agua. Y aunque la influencia de sus predecesores del alt-country, Townes y Molina, está sin duda presente, en “Birds of Paradise”, Dollbaum emerge de sus sombras, saludando al pasado y sonando aún más auténtico.
Las canciones del encantador segundo álbum de Dollbaum, “Birds of Paradise” están más íntimamente marcadas por sus recuerdos de adolescencia en el estado, y más específicamente por cómo su naturaleza salvaje coexistía con la creciente presencia humana.
A lo largo del álbum, sus narradores se encuentran persiguiendo conejos por campos quemados, rezando para que los coyotes no se coman a sus gatos domésticos o atravesando densos y sombreados manglares bajo la atenta mirada de pájaros de colores vibrantes.