The Healers Band o cómo una banda tributo forja su propia identidad

   Muchos aficionados observan con desconfianza a las bandas tributo que imitan a la práctica totalidad de los clásicos de la música popular. En nuestro país hay cientos de formaciones de este tipo y menudean en festivales, eventos y salas de conciertos. Acumulan trayectoria y atraen públicos de cierta edad con nostalgia de bandas ya instaladas en el imaginario colectivo, como Rolling Stones, Abba, AC/DC, U2, Pink Floyd, Mecano, Queen…

   Los fans de la versión original suelen dividirse entre los que tachan tan extendida práctica de sucedáneo indigesto y los que aplauden la reproducción lo más fiel posible del sonido original del artista al que se rinde tributo, incluyendo indumentaria y resto de elementos identificativos del ídolo. Cuando el homenajeado ha dejado de existir, la banda tributo puede verse como un consuelo. O, a veces, como pura diversión, por ejemplo en la película The Rutles: All You Need Is Cash, de 1978, una parodia de Eric Idle (Monty Python) sobre los Beatles, probablemente la banda con más imitadores en el mundo.

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   The Healers Band es otra cosa, porque de la imitación (y del deporte) es posible salir. La banda afincada en Barcelona, con satélite en Irlanda, ha publicado recientemente su primer disco: Mystical Healing Songs. Tanto el nombre del grupo como el del disco autoeditado aluden a conceptos trascendentales en la obra de Van Morrison (Belfast, 1945): curación y misticismo. Por esas vías circulan ellos. Estos músicos funcionan desde 2004 en Cataluña y han pateado salas y festivales con repertorios del León de Belfast en los que lo primero que sorprende al oído es la voz de Henry W (“uve doble” que equivale a Wavelength, un álbum del irlandés). Cualquiera que escuche por un instante esas cuerdas vocales, por mucha trayectoria vanática que acumule en sus tímpanos, identifica de inmediato al autor de Astral Weeks. Pero no. Parece una clonación de su laringe, una copia perfecta de la voz nacida en Hyndford Street con ochenta años de cicatrices y sabiduría. Escucharles en vivo es para reírse de la oveja Dolly, considerada el primer mamífero clonado desde una célula adulta, hace ahora treinta años y nacida, con sospechosa casualidad, en Escocia (también llamada Caledonia por los lugareños).

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   Los años pasados en Irlanda le han servido a Henry W, sin duda, para perfeccionar esas inflexiones y malabarismos de voz, así como para alcanzar un dominio notable de la armónica. Pero el embrujo de sentirse ante la presencia del mito viviente no se entiende sin añadir la exquisita envoltura sonora que despliegan James Bonano y Xavi G. (guitarras), Jordi Blanch y Lluis Vallés (ambos al saxo tenor), profesor Merchan (bajo), Juanito Linares (batería) y, last but not least, Assumpta Caihuelas (teclados). Los curtidos instrumentistas han interiorizado hasta tal extremo las texturas sonoras y progresiones de acordes propios del irlandés que escuchar Mystical Healing Songs equivale a sospechar que uno está paladeando descartes de discos como Healing Game o Back on Top. The Healers ha tenido tiempo de sobra para impregnarse hasta el tuétano de Van Morrison desde su puesta de largo, allá por 2024, en un bar que regentaba el frontman Henry y cuyo nombre era, casualidades de la vida, Moondance. Conviene recordar que la banda nació gracias a un humilde anuncio que se publicó en un grupo de Yahoo, en tiempos donde no existía Google ni casi Facebook, cuando Henry buscaba músicos para formar una banda de homenaje al genio irlandés.

   Sin embargo, lo importante no es la asombrosa similitud del sonido alcanzada ni la captación de determinada longitud de onda caledónica. Lo realmente relevante es la aportación de nuevas capas de significado al estilo vanmorrisoniano. Para eso ha sido crucial la aportación de letras con firma de Mick Larkin, todo un personaje ya jubilado y con ganas de aventura. El poeta irlandés ha participado con textos en los diez cortes del álbum: The Book of Life, The Knocking Spirit, Manipulators, You Got This, Archangel Michael, Is It the Power of Love (quizá la cumbre del álbum), Pretend, You Know it´s Ok, Christmas y el cierre, In the Darkest Hours. Antes del comienzo de cada tema se escucha un cristalino gong, solicitud del místico escritor, quien añadió algunos rituales para purificar el estudio de grabación y ahuyentar las malas vibraciones que pudieran esconderse. Cada canción del disco es, por tanto, una meditación y una invitación al vuelo cósmico. En alguna actuación ha podido verse a Larkin salir al escenario para recitarla. La fuerza poética de las diez letras parte de su libro The Return of the Gobshite, publicado hace pocos años, donde bucea en las aguas inquietas donde ha navegado siempre Van Morrison. Se ofrecen aquí los textos de las dos primeras composiciones del disco para constatar el contenido espiritual de la búsqueda emprendida por The Healers Band.

   Las diez partituras son de Enrique Lazzaro y oscilan en las corrientes de soul, jazz, blues y folk habituales para la época madura de Van Morrison. The Healers Band llenaron recientemente la sala barcelonesa Jamboree, donde presentaron con éxito el disco, pero hay nueva oportunidad a la vista porque repiten en el mismo escenario el próximo 23 de mayo. Quien quiera saborear este prodigio no debe perderse este encuentro.

Fotos de Jordi Abad

 

The Book of life

When I see my reflection / The person i now see / Is not now the person / That i once used to be / Some say I am different / Others say I am strange / They just don´t realise / It´s important to change / As wisdom does come / More often with age / This book of our life / Is lived page by page / You are your own pen / Your mind is your page / You make the carácter / That perfoms on stage /  You learn to be satisfied / You meet life with decisión / You manifest your future / With a positive visión / But know the importance / Of peace and solitude / And of course the need / To have a love of gratitude / We never can know / What will be pending / It´s only the higher power / That writes down the ending

The Knocking Spirit

I tossed and i turned / My sleep it was broke / I heard the knocking / Is this some kind of joke / I closed my ears off / But a breeze came in / It covered my body / Goose bumps to the chin / I reached for my phone / Three o´clock on the dot / It´s the Angels calling / This is their time spot / I was awoke with a jolt / I was so fully awake / A whisper in my ear / You have notes to take / Into my sacred space / I sat down with my pain / The sage it was burning / I felt secure in my den / A voice it did speak / Spirit is his name / The energy was amazing / With wisdom he came / Then it was Dakota / My Indian spirit guide / He brings in the souls / From them you can´t hide / With all my notes taken / I thank all who came in / Closed down my Chakras / And to bed with a grin.

 

 

 

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