MARIO ADORF: CUANDO UN ACTOR EMBLEMÁTICO DEL GIALLO, EL POLIZESCHI Y EL WESTERN ENCONTRÓ AL ROCK EXPERIMENTAL DE CAN
Ayer, día 8 de abril de 2026 murió, con 95 años, el actor Mario Adorf quien nació en Zurich en 1930 y fue artífice de una prolífica filmografía..
Secundario de lujo de carisma poliédrico, capaz de participar en films intelectualizados como “El honor perdido” de Katherina Braün de Volker Schlöndorff y Margarethe Von Trotta (adaptación de una novela de Heinrich Böll), también encarnó personajes históricos como Benito Mussolini.
Dotado de un rostro peculiar y de una manera de actuar que combinaba visceralidad, talante adusto y fisicidad abrumadora , encarnó a Rocco Musco en el inmortal film de mafiosos “Milano Calibro 9” del especialista Fernando di Leo, una película que cuenta con la música de la banda de rock progresivo Osanna, dejando claro que la conexión de Mario con la música rock no se limita al film destacado en este artículo, del cual hablaré a continuación.
Pero quizás sea más conocido por el gran público por sus roles cercanos al universo del ‘far west’, ya que colaboró tanto con directores clásicos del género provenientes de Norteamérica como Sam Peckinpah en “Mayor Dundee”, o, con mayor profusión, en su variante europea con ‘registas’ legendarios como Sergio Corbucci en “Los especialistas”.
Con la llegada de los año 70s, el género “del oeste” evolucionó según los postulados de la ‘counterculture’ sesentera, y así encontramos títulos lisérgicos que se colaron entre las grietas que el llamado ” revisionist western” había horadado; estos revisaban las injustas ofensas a la nación Lakota, incorporando indios nativos que se codeaban con personas bohemias y a contracorriente acordes con la eclosión de la cultura hippie.
Siguiendo la estela del film inaugural del fenómeno “midnight movies’, western atípico, místico y surrealista, dirigido por Alejandro Jodorowsky, llegamos hasta su respuesta estadounidense, “Greaser Palace” de Robert Downey.
Y a partir de ahí, la inclusión de estrellas de rock psicodélico en sustitución del típico cowboy reaccionario no se hará esperar, en este sentido encontramos una película quintaesencial en “Zachariah”, protagonizada por Don Johnson en 1971, y con la colaboración de las bandas Country Joe McDonald and the Fish y James Gang, así como la del batería de jazz Elvin Jones.
En ese caldo de cultivo aparece el titulo que he elegido para homenajear al actor fallecido, lo he hecho por su estatus de ‘rara avis’, capacidad de riesgo y espíritu visionario, ya que se trata de un (neo) western contemporáneo, con vehículos movidos por gasolina, y armas de fuego automáticas, pero con todos los tropos genéricos y con la espectacular presentación de uno de sus escenarios geográficos más definitorios: el desierto.
DEADLOCK (1970)
Este film es valorado por los amantes del Krautrock alemán por contener el tema homónimo que fue publicado por la banda de avant- garde , Can. Es seminal ya que es coetáneo al inicio de la formación con Damo Suzuki al frente, sustituyendo al anterior vocalista, Malcolm Mooney. Fue publicado en su disco de 1970, ” Soundtracks”. Otros dos temas- que ocupan las primeras posiciones del track list- ilustran el febril universo ‘acid western’ de este film de culto dirigido por Roland Klick: “Tango Whiskeyman y “Deadlock’ (instrumental): el primero rememora la épica orquestal de los grandes temas compuestos por Ennio Morricone para grandes ‘ spaghetti westerns; el segundo alcanza ribetes adaptando un tema de ” La pasión de San Mateo” de Johann Sebastián Bach.
La conexión de Adorf con la ‘counterculture’ alemana, va más allá de esta sobresaliente colaboración de la banda de rock experimental, porque en el mismo film aparece Mascha Elm- Rabben, una musa de la escena alternativa que combinaba su carrera como actriz con una brillante escalada literaria.
En el apartado actoral destaca igualmente Anthony Dawson , miembro del reparto de ” Crimen Perfecto”(Hitchcock) y de OO7 contra el doctor No.
Una película extraña y fascinante que se erige como una rareza elocuentes , una película ‘ heist’ que transgrede las normas para convertirse en una oda poética trágica y subyugante.