The Soundtrack of our Lives… Alguien está esperándote…

The Soundtrack of our Lives

Una noche de eufórica nostalgia conducida por un magnífico Ebbot Lundberg fue la que The Soundtrack of Our Lives (TSOOL) nos ofrecieron el pasado viernes en la Sala Mon de Madrid. Todo ello, siempre bajo una premisa… Quién sabe cuál será la próxima vez que tengamos una oportunidad como ésta de volver a ver a esta fantástica banda sueca, que inició sus andadas allá por 1995 y lleva sin sacar un disco nuevo desde el 2012.

El concierto empezó con “Mantra Slider”, reflejo perfecto de su sonido, una mezcla de potentes guitarras y repetitivos mantras psicodélicos… Lundberg, cual predicador, con su habitual túnica alzando los brazos y entusiasmando a un entregadísimo público desde el mismísimo comienzo de la actuación mientras pronunciaba: “And a host for your favourite shows… Yeah, I’m a Mantra slider” y hacía sonar esa pandereta, que a ratos hacía las veces de ser un peculiar abalorio alrededor de su cuello.

Ian Person y Mattias Bärjed imprimieron una esplendorosa energía sobre sus guitarras, mientras se añadían por capas los característicos sonidos del teclado de Martin Hederos, todo ello perfectamente unido a la sólida base rítmica perpetrada por el bajo de Kalle Gustafsson y la batería de Fredrik Sandsten.

Con momentos frenéticos, como “Confrontation Camp”, rescatada (como gran parte del repertorio) de su primer disco, y momentos en los que delicadas baladas como “You are the beginning” hacían las delicias del público. La actuación estuvo plagada de momentos en los que parecíamos estar metidos en un viaje astral como el que propició el bajo de Kalle Gustafsson desde el comienzo de “Bigtime”.

Sin olvidar la magnética figura de Ebbot Lundberg, indiscutible frontman de un espectáculo embriagador. Con su imponente aspecto, que recordaba a tres figuras celebérrimas como Demis Rousoss, Brian Wilson o… “El Nota” (o “Su Notísima”, o “el Notarino”…). Y que era capaz de manejar al público a su voluntad, en ocasiones pidiendo silencio, en otras animado por los fortísimos coros al unísono que ofrecía el público con estribillos como “Sister Surround”, que supuso el cierre antes de los bises.

En ocasiones, bajo el influjo de las artes que practicaba el rey lagarto en los años sesenta sobre un escenario, Lundberg podía sonar como un poeta recitando los versos sobre una secuencia propicia para ello.

La vuelta al escenario con “Firmament vacation” (también se le dio un buen repaso a su disco más celebrado, Behind the music), cuyo arranque recuerda al “Gimme Shelter” de los Rolling Stones y que hizo una función de crescendo salvaje en el público.

El broche final lo puso “The passover”, que dejó un momento muy emocionante al ser el público el que tomó las riendas de la melodía principal sonando como un coro perfectamente empastado…

“Cause somebody’s waiting for you
Somebody’s waiting for you
Ya, somebody’s waiting for you
Someone…..
Is waiting for you…”

No sé si he hecho mal en dejarlo para el final, pero los teloneros no tuvieron ningún desperdicio, una banda sueca también llamada Spiders que derrocharon una energía impresionante e hicieron más que llevadero el rato de espera hasta poder escuchar a TSOOL… Guitarras con riffs setenteros, pero con una marcada actitud punk, acentuada por la presencia que su vocalista imprimió sobre el escenario.

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