El disco debut de Lockhart, “City Pulse”, coloca a la banda canadiense en una convincente nueva propuesta dentro del género AOR y hard rock melódico. La banda, formada por Devon Kerr (voz, teclados, guitarras), Jason Junop (bajo) y Fabio Alessandrini (batería), da el salto con un primer larga duración que demuestra una clara pasión por las melodías cuidadas, las grandes armonías y la esencia más clásica del género. La experiencia acumulada por sus integrantes resulta fundamental para entender la madurez de esta propuesta. A lo largo de sus trayectorias han formado parte de bandas como Axxion, Cauldron, Goat Horn, Bonfire, Enforcer, Hardline o Annihilator. Un recorrido que se refleja en la seguridad y el oficio que desprenden las composiciones de este debut. El camino hacia “City Pulse” comenzó en 2022 con la publicación del EP “No Chance”, seguido en 2025 por el sencillo que da título al álbum.
Aquellos lanzamientos ya anticipaban la dirección sonora que Lockhart terminaría consolidando en este trabajo. Un disco que abraza sin complejos todos los elementos característicos del hard rock melódico, combinando múltiples influencias para construir una identidad propia. A lo largo de sus canciones destacan unas armonías vocales especialmente inspiradas, acompañadas por guitarras capaces de alternar entre la contundencia y la elegancia melódica. Los tiempos medios y pausados encuentran el apoyo perfecto en una cuidada presencia de sintetizadores y teclados. Elementos esenciales para dotar al conjunto de carisma y ese inconfundible aroma ochentero.
Este trabajo no ha sido fruto de la casualidad, largas horas de trabajo y perfeccionamiento han sido cruciales para obtener un sonido pulido cuidando el más mínimo detalle. Como sucede con los mejores trabajos del género, la accesibilidad es una de sus principales virtudes. Son canciones que conectan desde la primera escucha gracias a sus estribillos pegadizos, sus melodías memorables y una intachable ejecución. Musicalmente, Lockhart dirige su mirada hacia la época dorada del AOR. Los años ochenta vuelven a ser la gran fuente de inspiración para un álbum que, pese a su lanzamiento en 2026, transmite una sensación de atemporalidad manteniendo viva la esencia del hard rock melódico.