La escena del hardcore mundial se vistió de luto. Lou Koller este pasado viernes 24 de julio, el legendario cantante de Sick of It All, murió a sus 58 años, luego de una dura batalla contra un tumor de esófago que le diagnosticaron a mediados de 2024.
La noticia la confirmaron sus propios compañeros de banda a través de un comunicado oficial en redes sociales, donde lo despidieron como a un “hermano” y admitieron que el dolor que sienten resulta “abrumador”. El cantante, oriundo de Queens, Nueva York, dejó este mundo a poco de cumplirse cuatro décadas de una trayectoria que lo convirtió en uno de los referentes más respetados del género.
Koller fundó Sick of It All en 1986 junto a su hermano Pete Koller en la guitarra, Rich Cipriano en el bajo y Armand Majidi en la batería. Lo que empezó como un proyecto de barrio en el vibrante y agreste Nueva York de los ochenta se transformó en una de las bandas más influyentes del hardcore.
Su sonido, directo, potente y sin concesiones, se convirtió en la banda de sonido de toda una generación que encontró en la música una forma de canalizar la bronca y la energía de la juventud. Cuatro décadas después, Sick of It All seguía vigente, girando por el mundo y llenando salas en todos los continentes, con una ética de trabajo que pocos pueden igualar.
Más allá de su inconfundible garganta y su presencia arrolladora en el escenario, quienes compartieron con Lou destacan su calidad humana por encima de todo. Tenía esa capacidad única, casi un don, de levantarle el ánimo a cualquiera incluso en los días más grises. DEP.