Santana se encontraba muy lejos de su punto de partida en 1973, no tanto en el tiempo (1966) como si en su propuesta, mensaje y sonido. Después del bing bang que supuso su aparición en el festival de Woodstock, el guitarrista estaba en plena transformación de su vida personal y musical, pero antes de parar para hacer un “reset”, él y la segunda encarnación de su banda se prepararon a conciencia para una gira japonesa que acabaría siendo legendaria.
Aunque sobrevive la fusión latina de los inicios marca de la casa, el grupo muta hacía un sonido más jazzístico y experimental, viajes cósmicos y espirituales propiciados por su estrecha relación con John McLaughlin y por un cambio casi total de personal en el que solo continúan José “Chepito” Areas y Michael Shrieve (¿para cuándo la inclusión de este último en el debate de los mejores baterías de la historia?).
Este “Live In Japan” es un excelso extracto del monumental “Lotus”(1974), un triple vinilo que inicialmente solo se editó en el país nipón ante la negativa de la discográfica CBS de publicarlo en todo el mundo, pese a la insistencia del mismo Carlos y de las alucinantes cifras de ventas en Japón. No es hasta un año después que se editará en varios países europeos y Nueva Zelanda, y hasta 1991 que se podrá conseguir en los USA de forma oficial : vivir para ver…
Santana, uno de los mejores y más influyentes guitarristas de su generación, y pieza angular en la creación posterior del movimiento “jam band” confirma a lomos de una banda perfectamente engrasada su inesperado giro estilístico, acercándose a los postulados de Coltrane, Miles Davis y la Mahavishnu Orchestra.
Grabado el 3 y 4 de Julio de 1973 en el Koseinenkin Hall de Osaka durante la gira de presentación del renovador e inesperado “Caravanserai” (1972), el resultado es una combinación tan letal como perfecta, alternando clasicazos como “Black Magic Woman”, “Oye Como Va” o “Samba Pa Ti” con nuevos latigazos como “Every Step Of The Way”, los deliciosos riffs de “Samba De Sausalito” o los galácticos desarrollos”A-1 Funk”, todo ello sin perder la furia e intensidad habituales…




