Meg Lui debuta con “Instant Validation”, un disco producido, grabado y mezclado por Sufjan Stevens en su estudio de los Catskills. Los músicos participantes son Liam Kazar a la guitarra, David Lizmi al bajo, Chris Holdridge a la batería, Keenan O’Meara a las guitarras, Olivier Manchon al violín y la viola, Sam Evian al saxo alto y Hannah Cohen en los coros. Stevens, además de producir, toca prácticamente todo lo demás. Un honor considerable el poder debutar bajo las órdenes de un productor como él. Edita Asthmatic Kitty Records.
Escucha “Instant Validation” de Meg Lui aquí:
Sufjan Stevens no convierte a Meg Lui en su versión femenina. Su producción es reconocible en los arreglos, pero la cantautora tira más para el country y el folk pasados por un filtro de pop barroco e indie. “Gone Girl” abre el álbum con una guitarra y una sensación de lo-fi que poco a poco se ensancha mientras entra la banda completa. Lui habla de nuestras vidas, que se escapan detrás de una pantalla. “Apaga tus dispositivos rotos. Sé un rebelde silencioso en la quietud de la noche. Tan pronto como lo enciendas, ya te habrás ido”. Después llega “Elvis Queen”. La canción nació como una pieza lenta y sentimental dedicada a una tía de Lui, gran admiradora de Elvis Presley, pero acabó acelerándose hasta acabar siendo una celebración. Algo que contrasta con la letra, que habla del imparable paso del tiempo.
“Roadkill” es uno de los momentos más claramente country-rock del disco. Con un trote muy “Harvest”, cuenta la historia de una relación que parece encontrarse al borde del fin, aunque se aferra a intentar cruzar la carretera antes de acabar definitivamente arrasada. “Dreams” es una agradable sorpresa. Recupera el clásico de The Cranberries y lo lleva hacia un terreno mucho más atmosférico. Se nota la mano de Sufjan. La percusión de aire ochentero, el piano y una voz que se vuelve más difusa, acercándose al dream pop.
“Are You Out There (Crimson and Clover)”, un guiño al clásico de Tommy James and the Shondells, se acerca al pop de cámara. “Instant Validation” habla, claro está, de esa necesidad contemporánea de tener validación instantánea en redes. Lui admite que también es su problema. Stevens rodea la canción de percusión, metales y voces superpuestas convirtiendo la canción en un Wall Of Sound contemporáneo.
“Miss Queen Know It All” es un delicado vals sobre alguien que descubre que la versión adolescente de sí misma no era tan sabelotodo como creía. que creía tener todas las respuestas quizá no sabía tanto. “Andromeda” es una historia de amor que recurre a la mitología griega, un poco a la manera de Weyes Blood. “Monumental” es una de las canciones más notables, un folk rock lleno de emoción. No es fácil ser perfecta en todo: la mejor madre, la mejor hija, la mejor amante, …
El tiempo es un ladrón que se nos lleva a los seres más queridos, nuestros padres. De eso habla la muy sufjaniana “Time Thief”. “Formation (of me)” vuelve al dream pop mientras vuelve a reflexionar sobre la identidad real frente a la que mostramos en mundos paralelos. El disco se cierra con la desnuda nana “Bluebird”, donde podemos escuchar hasta sus dedos deslizándose entre trastes.
Ese último tramo es quizá donde el disco pierde algo de interés, como suele pasar con los discos de Sufjan más allá de sus clásicos. Al final, esos arreglos, cambios de registro y capas instrumentales nos suenan a algo que ya hemos oído antes. Pero tampoco hay que juzgar demasiado los defectos del disco. Meg es una buena escritora de canciones en busca de un sonido propio. Cuando la producción se aparta y deja espacio a su voz y a una guitarra, queda claro que es una compositora con bastante que decir. Quizás debutar producida por un monstruo como Sufjan no haya sido la mejor idea.
