Elton John, Madison Square Garden, 28/11/2001: New York state of mind

Apenas un par de meses después de los atentados del 11-S Elton John se plantó en el Madison Square Garden neoyorquino para ofrecer un par de recitales que, aunque englobados en el “Songs from the West Coast Tour” (gira de presentación del álbum del mismo nombre), representaban algo más. Mucho más. Porque fueron unos conciertos tan catárticos como sanadores, tan emocionantes como musicalmente desbordantes.

Nils Lofgren y “Cry Tough” (1976): que los árboles no te impidan ver el bosque

Siempre hay un “pero” con Nils Lofgren: que si nunca ha pasado de ser un secundario de lujo de gente como Springsteen o Neil Young, que si su voz es insulsa, que si no aprovechó la estela de Grin para labrarse una exitosa carrera en solitario, que si a sus discos les falta un single que te enganche…Bullshit!!! Escucha sus álbumes en solitario y no pares de disfrutar.

Linda Ronstadt 1972-1977: The Golden Years

Linda Ronstadt es sin duda alguna una de las mejores intérpretes de la historia del rock, y su capacidad para entender, filtrar y dar una nueva vida a canciones ajenas la sitúa en lo más alto. Con la ayuda de los mejores músicos de la época y su instinto a la hora de escoger las piezas a versionar se ganó para siempre un lugar en nuestros corazones. Repasemos algunas de sus mejores canciones.

Pure Prairie League y “Just Fly” (1978): ecos de un rumor lejano

“Just Fly” es como un western crepuscular, el último y genuino aliento de una banda, Pure Prairie League, que trata de evolucionar y adaptarse a los nuevos tiempos, un morir de pie antes de ser fagocitados por una industria que no muestra piedad con los viejos rockeros. La última aparición de (único miembro fundador) antes de entregar las llaves del reino a un imberbe Vince Gill, que posteriormente  pulirá el sonido del grupo hasta dejarlo irreconocible.

Firefall y “Firefall” (1976): perfecta imperfección

Hay bandas que cambian el curso de la historia de la música, que marcan el rumbo a seguir generación tras generación y que aún hoy en día dejan sentir su influencia. Otras como Firefall simplemente te devuelven a tu zona de confort, a la buena música, suaves melodías y exuberancia instrumental . Parece poco, pero es mucho.

REO Speedwagon y “R.E.O.”(1976): el principio de algo (muy) grande

Aunque en el imaginario popular está permanentemente instalada la creencia de que REO Speedwagon son una banda ochentera, la verdad es que los de Illinois estuvieron “picando piedra” desde el año 1967 hasta conseguir el éxito masivo con “Hi Infidelity”(1980). Entre medio, un buen puñado de super disfrutables discos de RnR, varios cambios de formación y la certeza de que acabarían consiguiendo algo (muy) grande.

“Eagles” (1972) y “Desperado” (1973): ¿A quién quieres más, a papá o a mamá?

Spoiler: pregunta sin repuesta. Porque son las mejores obras (si, “Hotel California” está muy cerca, pero medio peldaño por debajo) de una de las bandas definitivas de la historia de la música americana, unos Eagles que supieron conjugar como nadie las armonías vocales, la puesta al día de toda la tradición Country y Bluegrass y una instrumentación que fusionaba con total naturalidad las facetas acústica y eléctrica.