Screamin’ Cheetah Wheelies, Mirorock 11/10/2026: dulce pájaro de juventud

Han pasado ya treinta años desde la publicación de “Magnolia” y los Screamin’ Cheetah Wheelies lo celebran por todo lo alto con una nostalgia bien entendida, con la seguridad que da el paso del tiempo y con orgullo, mucho orgullo. Un disco seminal para entender el resurgir del rock de guitarras de mediados de los 90’s, ese que emanaba del Sur y que con compañeros de viaje como Gov’t Mule, Cry of Love o Pride & Glory por un momento nos hizo soñar (ingenuos) con que las seis cuerdas amplificadas volvieran a reinar en las ondas y estadios.

“The Rowans”(1975): tres hermanos y mucho, mucho country rock

Nacidos y criados en una familia de intensas raíces musicales en Wayland, Massachusetts, los hermanos Chris, Lorin y Peter siempre mostraron un desmesurado interés por el RnR, el country y el bluegrass. Mientras que Peter, el mayor, pronto se marchará a Nashville en busca de oportunidades, Chris y Lorin se establecerán como dúo y a principios de la década de los 70’s ponen rumbo a la tierra prometida, la Costa Oeste de los USA.

Carly Simon y “No Secrets”(1972): no te sorprendas si te digo que es un discazo

Desconozco aún en día porque el nombre de Carly Simon no aparece nunca en las quinielas de mejores singer-songwriter de los 70’s. Quizás por su viraje comercial en la década posterior, o por su tendencia a destacar los sonidos más pop por encima de los más enérgicos, o simplemente por su exuberancia física, muy alejada de los cánones habituales del género. Lo que sé con certeza es que Carly merece estar en lo más alto.

Santana y “Live In Japan”(1977): el tono universal

Santana se encontraba muy lejos de su punto de partida en 1973, no tanto en el tiempo (1966) como si en su propuesta, mensaje y sonido. Después del bing bang que supuso su aparición en el festival de Woodstock, el guitarrista estaba en plena transformación de su vida personal y musical, pero antes de parar para hacer un “reset”, él y la segunda encarnación de su banda se prepararon a conciencia para una gira japonesa que acabaría siendo legendaria.

“Boston”(1976) : ¿sueñan los androides con ovejas eléctricas?”

Le preguntaba el otro día Rick Beato en su muy recomendable programa de YouTube a Professor of Rock que banda o disco eran increíbles pero no gustaban a la crítica. La respuesta, rápida y sencilla: el álbum de debut de Boston (1976). Después de poner a continuación en el mismo saco de infravalorados a bandas como Journey, Styx o Foreigner, y por ende al A.O.R. en general,  argumentó  que no hay mejor “test” que el paso del tiempo, y que hoy en día el disco suena tan perfecto como en el momento de su lanzamiento.

“KGB”(1976) y “Motion”(1976): una de cal y una de arena

KGB fue un supergrupo de excitante y efímero recorrido, de creación poco natural y final decepcionante. Su origen se remonta a mediados de los 70’s, cuando la discográfica MCA quiere parte del pastel del éxito de las grandes bandas y pone una gran cantidad de dinero sobre la mesa: el currículum de los implicados es de Wikipedia.

Jess Roden y “Jess Roden”(1974): Right Place, Wrong Time

La historia de Jeff Roden es la misma que la de tantos (o no tantos) músicos : extraordinario cantante, poseedor de una técnica y musicalidad exquisitas, se quedó varias veces a centímetros de formar parte de proyectos que hubieran impulsado su carrera hacia cotas mucho más altas. Pero no fue así, y muy injustamente quedó relegado a un segundo o tercer plano en los libros de historia.

Steve Gaines y “One In The Sun”(1988): southern supernova

“One In The Sun”, es un conjunto de nueve canciones grabadas allá por 1975 por una banda de bar poco conocida llamada Crawdad, que MCA decidió rebautizar y publicitar como un esfuerzo en solitario del cantante y guitarrista de esa banda, un joven despreocupado de veintitantos años a veces conocido como Crawdaddy, nombre real Steve Gaines.