Barcelona Rock Fest 2026: diez años construyendo una tradición

Como quien no quiere la cosa nos hemos plantado en la décima edición del festival más rockero de Barcelona. El Rock Fest ha llegado a un punto en que lo menos importante es el cartel definitivo. Es una excusa perfecta para pasar un fin de semana escuchando rock duro y heavy metal sin importar las etiquetas en compañía de los amigos. Esta es una pequeña crónica de los tres días de rock, metal y sol… mucho sol.


Día 1

No debe ser fácil dar el pistoletazo de salida de un festival, pero lo cierto es que cuando Machete Law subieron al escenario, a pleno sol, ya había público soportando el calor frente al escenario. Media hora escasa que tuvo que pasar en un suspiro para la banda catalana, pero en la que consiguieron caldear aún más el ambiente. Y enseguida llegó uno de los platos fuertes del festival.

Blues Pills

Blues Pills han sido un nombre habitual en el festival y ya sería hora de que desde la organización fueran un poco más generosos con ellos. Siempre han tocado a pleno sol, cumpliendo y dando el 200 %, como en todas sus actuaciones. Sin disco que presentar, nos encontramos con un cambio en la formación. Zack Anderson sigue acompañando a la explosiva Elin Larsson, que mantiene la misma actitud y energía sin importar el calor. Incluso bajó entre el público para formar parte de uno de los pogos. La base rítmica la forman ahora Lina Anderberg a la batería y Agnes Roslund al bajo. Cambios que mantienen la frescura de canciones como “High Class Woman”, “Song From Astralplane” o “Devil Man”, con la que terminaron su actuación.

20260703-Blues-Pills-ROCKFESTDSC04626©DesiEstevez

Tyketto

La del primer día fue una jornada en la que los seguidores de los sonidos más clásicos estaban encantados. El AOR y ese hard rock de finales de los ochenta tuvo su representante en Tyketto, con un Danny Vaughn que sigue en plena forma. Los neoyorquinos, haciendo honor a su último trabajo, también se acercaron al sol que aún calentaba. Hasta tres temas sonaron de “Closer To The Sun”, dejando claro que aún tienen cosas interesantes por contar. Sabedor de su posición en el cartel, Vaughn tiró de carisma para conseguir que el público no huyera hacia la sombra más cercana hasta que sonó su éxito “Forever Young”, con el que cerraron su set.

20260703-Tyketto-ROCKFESTDSC04929©DesiEstevez

Pretty Maids

Turno para un viejo conocido del festival por sus visitas formando parte de Avantasia. Ronnie Atkins volvía esta vez con su banda madre, Pretty Maids, para llenar el escenario con un sonido de hard rock melódico del más clásico. Con las limitaciones típicas de tiempo, la banda ofreció un show serio y sin fisuras, repasando los más de cuarenta años que el grupo danés tiene a sus espaldas. Pudimos escuchar “Back to Back” y “Hot, Red & Heavy” de su álbum debut, sin olvidar canciones como “Kingmaker”, perteneciente a su último trabajo. Un repertorio que tuvo como culmen una power ballad como “Love Games”.

20260703-Pretty-Maids-ROCKFEST_OZ85680©DesiEstevez

Loudness

Llegaba uno de los momentos esperados de la jornada. Los habituales del festival ya saben cóm

o las gastan uno de los mayores representantes del heavy metal del sol naciente. Loudness cumplen 45 años sobre los escenarios, algo que se dice pronto pero que provoca cierto vértigo. Akira Takasaki mostró todo el repertorio de trucos para cautivar a propios y extraños que se agolpaban frente al escenario Fest. Un gran concierto apoyado en la voz de Minoru Niihara, con el que es difícil no pensar en Klaus Meine. No sé si, de haber sido de algún país anglosajón, su suerte hubiera sido mejor, pero temas como “Crazy Nights”, “Rain”, “Metal Mad” o “S.D.I.” podrían haber tenido mucha mejor fortuna más allá de sus fronteras.

20260703-Loudness-ROCKFESTDSC05164©DesiEstevez

Gotthard

Como no hay dos sin tres, los suizos Gotthard volvieron a Can Zam para dar cuenta de la calidad de sus composiciones. Otra ración de hard rock melódico bien ejecutado al que no le faltó la nostalgia. Y es que, a pesar de hacer ya dieciséis años que la banda perdió de manera trágica a su vocalista Steve Lee, algunos de los temas con los que se dio a conocer hacían que automáticamente pensaras en él. Y eso que Nic Maeder está más que establecido como cantante y aporta su toque a las canciones. Pero al sonar “One Life, One Soul” es inevitable mirar al cielo. Gotthard ofreció un concierto serio en el que además destacó la versión de “Hush” y el cierre con “Lift U Up”.

20260703-Ambiente-ROCKFEST_OZ87727©DesiEstevez

Sex Pistols feat. Frank Carter

Y llegamos a los cabezas de cartel de este primer día. Empezamos con Sex Pistols feat. Frank Carter. Por primera vez en el festival, aunque no en Barcelona, en esta ocasión dejaron en casa sus amplificadores con el característico tolex rosa y amarillo. Con un tiempo de actuación que debería haber sido superior, teniendo en cuenta que eran uno de los grandes reclamos, los ingleses ofrecieron un show demasiado corto. En parte gracias a Frank Carter, mientras trataba de organizar un mosh pit en condiciones bajando él mismo al público durante “Pretty Vacant”.

20260703-Sex-Pistols-ROCKFEST_OZ86564©DesiEstevez

No faltaron los grandes clásicos de la banda como “God Save the Queen” o “Anarchy in the U.K.”, para el que hubiera sido algo especial que compartieran escenario con Dave Mustaine, aunque eso solo sucedió en la fantasía de unos pocos. Carter aporta la locura y toda la actitud punk que el siglo XXI es capaz de ofrecer. Pero tampoco queramos ser más papistas que el Papa. Sobre el escenario, tanto Glen Matlock como Steve Jones y Paul Cook suenan contundentes y llevan el repertorio con dignidad. Tampoco se me ocurren muchos cantantes más adecuados para interpretar las canciones de Sex Pistols sin caer en la copia o la parodia. El único pero fue la duración del concierto y una descafeinada versión de “My Way”.

Megadeth

Y para rematar la primera jornada llegó la despedida de Megadeth. O no, porque uno ya nunca sabe a qué acogerse con estas giras. Por lo pronto, su último trabajo tuvo un espacio importante en el repertorio desde la inicial “Tipping Point”. Hasta cuatro temas sonaron del disco, siendo “I Don’t Care” quizás uno de los puntos más flojos del concierto. Claro que, situada entre “Take No Prisoners”, “Hangar 18”, “Sweating Bullets” y “Skin o’ My Teeth”, era normal que palideciera. Mayor aún fue la diferencia si tenemos en cuenta que el sonido saturado de la banda impidió disfrutar como merecía de una irreconocible “Hook in Mouth”.

20260703-Megadeth-ROCKFEST_OZ87698©DesiEstevez

Fue un acierto recuperar “She-Wolf” para esta gira y también “Wake Up Dead”. Un criterio que se desvanece cuando Mustaine vuelve a ponerse gallito y sacar pecho de sus años en Metallica para enlazar “The Mechanix” con “Ride the Lightning”. Un completo sinsentido que deja un par de huecos donde podrían entrar otras canciones de Megadeth que también merecen estar ahí. Pocas sorpresas en el tramo final con “Tornado of Souls”, “Peace Sells”, “Symphony of Destruction” y el vendaval que supone “Holy Wars… The Punishment Due”. Sorprende que la gente siga quejándose de la voz de Mustaine cuando nunca ha sido capaz de cantar a un volumen normal. Al menos, esta vez no se enfadó con nadie.

 


 

Día 2

Bajo un sol implacable salieron Dünedain en un horario que debería estar prohibido en estas fechas. Bueno, tampoco corrieron mejor suerte Tankard, pero ambas bandas no se achicaron ante las temperaturas que azotaban Can Zam. Los escoceses Bleed From Within dejaron huella entre quienes buscaban groove metal, relegando al tercer escenario a una banda con muchos más galones como Napalm Death. Mark “Barney” Greenway no supo lo que era permanecer quieto durante una hora de descarga grindcore que mostró mucha más actitud que muchas de las bandas que ocupaban mejores espacios en esta edición. Pero, como dijo Bob Dylan, los tiempos cambian y hay que dar su espacio a las bandas más jóvenes.

20260704-Napalm-Death-ROCKFEST_OZ88323©DesiEstevez

Testament

Testament ofrecieron una descarga de thrash metal sin concesiones desde el mismo arranque con “Into the Pit”, toda una declaración de intenciones. Con Chuck Billy al frente, demostrando que sigue siendo una de las grandes voces del género, y el espectacular duelo de guitarras entre Alex Skolnick y Eric Peterson, la banda fue alternando clásicos imprescindibles como “Practice What You Preach”, “Electric Crown” o “Low” con composiciones más recientes. El tramo final elevó aún más la intensidad con “Over the Wall”, cerrando un concierto tan demoledor como preciso, marca de la casa. Una gran banda con grandes canciones, pero sin la suerte necesaria para contar con el respaldo mediático que les hubiera permitido llegar aún más lejos.

20260704-Testament-ROCKFESTDSC05492©DesiEstevez

Accept

La noche seguía recibiendo grandes nombres del metal. En este caso, Accept celebraban nada más y nada menos que cincuenta años de historia. La banda, ahora liderada por Wolf Hoffmann, lleva ya muchos años con Mark Tornillo calzándose las botas de Udo Dirkschneider. Y el mundo salió ganando. Dos formaciones llevando los clásicos de Accept por los escenarios con una calidad semejante es todo un regalo.

20260704-Accept-ROCKFEST_OZ88709©DesiEstevez

Los alemanes demostraron que siguen siendo una referencia absoluta del heavy metal clásico con un repertorio pensado para recorrer toda su trayectoria. El arranque con “Metal Heart”, “Teutonic Terror” y “Restless and Wild” marcó el tono de una actuación contundente que fue alternando himnos como “Breaker”, “Princess of the Dawn” o “Pandemic”. El momento más celebrado llegó en la recta final, cuando Ralf Scheepers (Primal Fear) se unió a la banda para interpretar una explosiva “Fast as a Shark”. Poco después, Chuck Billy (Testament) tomó el relevo para cantar “Balls to the Wall”, antes de que “I’m a Rebel” pusiera el broche definitivo a una auténtica celebración del metal alemán. Un broche que tuvo un final agridulce cuando, al día siguiente, saltó la noticia del robo de uno de sus camiones.

Helloween

Con una formación que parece ya definitiva, Helloween volvía al Barcelona Rock Fest, un lugar que ya ha pisado en varias ocasiones y que bien podrían considerar como volver a casa.

Helloween ofrecieron un auténtico viaje por todas las etapas de su carrera en un concierto pensado para satisfacer tanto a los seguidores de la era de Michael Kiske como a los de Andi Deris. El inicio con “March of Time”, “The King for a 1000 Years” y “Future World” dejó claro que la fórmula de reunir a ambos vocalistas sigue funcionando a la perfección, alternando protagonismo con una naturalidad admirable. Clásicos imprescindibles como “Ride the Sky”, “Twilight of the Gods” o “Hey Lord!” convivieron con momentos más íntimos, como el set acústico en el que Deris y Kiske interpretaron “In the Middle of a Heartbeat” y “A Tale That Wasn’t Right”, incluyendo incluso un guiño a “Let It Be” de The Beatles.

20260704-HelloWeen-ROCKFEST_OZ88806©DesiEstevez

La recta final fue una auténtica celebración del power metal europeo. “Heavy Metal (Is the Law)” y la monumental “Halloween” precedieron a unos bises de auténtico lujo con “Eagle Fly Free”, “Power” y “Dr. Stein”, antes de despedirse con el emotivo coro final de “Keeper of the Seven Keys”. Más que un concierto, Helloween ofrecieron un repaso a casi cuarenta años de historia, demostrando que pocas bandas pueden presumir de un catálogo tan amplio y, al mismo tiempo, tan sólido sobre un escenario. Sin embargo esa noche la cabeza del cartel podría ser suya, pero el alma del sábado la puso Accept.

Día 3

Steel Panther

Viendo el cartel del domingo, fue una pena que el baile de fechas no hiciera coincidir a Sex Pistols en el día más punk del festival. Eso sí, los encargados de abrir la jornada principal fueron Steel Panther, que volvieron a demostrar que su propuesta sigue funcionando igual de bien que hace quince años. Entre pelucas imposibles, dobles sentidos y un humor que nunca deja indiferente a nadie, los californianos consiguieron que el público olvidara durante una hora que todavía quedaban muchos conciertos por delante.

20260705-Steel-Panther-ROCKFEST_OZ89272©DesiEstevez

Bailarinas de barra y todos los tópicos habidos y por haber del glam rock más ochentero se dieron cita sobre el escenario. Pero detrás de cada broma aparecen unos músicos de primerísimo nivel, especialmente Satchel, cuyo virtuosismo convierte cada solo en una demostración de técnica y desparpajo. La banda alternó sus clásicos más conocidos con continuas bromas y parrafadas, llenando el escenario de chicas del público. Quien se los tome en serio está errando el concepto, y la banda juega precisamente con ello. ¿Trasnochados? Quizás, pero consiguieron que Can Zam comenzara la jornada con una sonrisa y un buen puñado de riffs marca Sunset Strip.

Evaristo

Suerte tuvo el domingo de contar con la presencia de uno de los grandes nombres del punk nacional. Mientras otros recurren a grandes producciones para mantener la atención del público, Evaristo sigue demostrando que le basta con un micrófono y un puñado de canciones que llevan décadas formando parte de la memoria colectiva del punk estatal. Su concierto fue mucho más que un ejercicio de nostalgia. Fue una reivindicación de un repertorio que continúa conservando intacta su capacidad para incomodar, provocar y hacer reflexionar. Clásicos de La Polla Records, Gatillazo, The Kagas o The Meas fueron cayendo uno tras otro sin apenas descanso, convertidos en auténticos himnos coreados por miles de personas. Resulta curioso comprobar cómo unas letras escritas hace treinta o cuarenta años siguen describiendo buena parte de la realidad actual. Quizá esa sea la mayor virtud de Evaristo: haber conseguido que sus canciones envejezcan mucho mejor que quienes intentaron silenciarlas. Y eso sin contar la capacidad de activar a un público que aún sufría el calor extremo de la tarde.

20260705-Evaristo-ROCKFEST_OZ89551©DesiEstevez

Bad Religion

Otra banda embarcada en su gira del 40.º aniversario fue Bad Religion. Han llegado a conseguir ser considerados toda una institución del punk rock que parece vivir una segunda juventud a base de conciertos intensos y celebratorios ejecutados con oficio, tripas y corazón. Los californianos siguen demostrando que les basta con un repertorio extraordinario para mantener la atención del público. Greg Graffin conserva intacta esa mezcla de elegancia y convicción que siempre ha caracterizado a la banda, mientras Brian Baker continúa aportando la electricidad necesaria para que cada riff siga sonando tan afilado como hace décadas.

20260705-Bad-Religion-ROCKFEST_OZ89736©DesiEstevez

Abrieron pisando el acelerador con “Recipe for Hate”, “Them and Us” y “Do What You Want”, tres buenas muestras de ese difícil equilibrio entre velocidad, melodía y compromiso que siempre ha definido a Bad Religion. A partir de ahí, el concierto avanzó sin apenas respiro alternando la intensidad de himnos como “Generator”, “You”, “21st Century (Digital Boy)” o las imprescindibles “American Jesus” y “Punk Rock Song”. Un repertorio que pasó como una exhalación y en el que volvieron a demostrar que, más de cuatro décadas después, siguen siendo una referencia absoluta del punk rock melódico.

Powerwolf

Powerwolf puso el punto más épico dentro del bloque punk. Durante algo más de hora y media, el Barcelona Rock Fest se convirtió en una inmensa catedral del heavy metal. Los alemanes traían uno de los montajes más espectaculares de toda la edición. Cada intervención de Attila Dorn forma parte de un ritual perfectamente estudiado en el que el público deja de ser un simple espectador para convertirse en un miembro más del coro. El fuego, las columnas góticas y las enormes pantallas ayudan a crear el ambiente, pero el verdadero secreto está en un repertorio construido para la participación constante. “Army of the Night”, “Amen & Attack”, “Demons Are a Girl’s Best Friend”, “Armata Strigoi” o “We Drink Your Blood” colocan a los germanos en una posición privilegiada dentro de las bandas de power metal cuyo aspecto visual resulta casi tan importante como su música.

20260705-Powerwolf-ROCKFEST_OZ89869©DesiEstevez

The Offspring

The Offspring llevan más de tres décadas siendo uno de los grandes representantes del punk rock más californiano. No hubo demasiadas sorpresas en el repertorio. Ni falta que hizo. Desde los primeros compases el concierto avanzó a buen ritmo, pero quizás más tranquilo de lo que se podía esperar. Mucho medio tiempo que calmaba a un público que venía de la locura desatada de Evaristo. Es la intensidad de momentos como el inicio con “Come Out and Play” lo que se espera vivir durante todo el show. Y, en cambio, sonó algo descafeinado. Lo único fuera de guion que se pudo vivir fue un doble homenaje a Black Sabbath y Ozzy Osbourne, tocando fragmentos de “Paranoid” y “Crazy Train”. Curioso, pero innecesario.

20260705-Offspring-ROCKFEST_OZ89941©DesiEstevez

Salva a The Offspring que en su catálogo hay singles como “Pretty Fly (For a White Guy)” o “The Kids Aren’t Alright”, capaces de levantar a un público por sí solos. Dicho así podría parecer que los americanos dieron un mal concierto. Nada más lejos de la realidad, pero quizá la etiqueta de cabeza de cartel para un festival se les queda un poco grande. Esperaba salir con la sensación de haber vivido una gran fiesta colectiva, y su concierto resultó bastante más aséptico. El desenlace, con “The Kids Aren’t Alright” y “Self Esteem” convertidas en un inmenso karaoke, acompañado de bolas gigantes e hinchables sobre el escenario, hizo que el show acabara por todo lo alto.

Cavalera

Cuando la mayoría del público ya acumulaba más de diez horas de festival, Max e Igor Cavalera aparecieron para recordar que todavía quedaban fuerzas para una última descarga de violencia sonora. Con claras referencias al disco “Chaos A.D.”, sobre el escenario quedaba claro en qué iban a basar el show. Una pena, porque olvidar otro disco seminal como “Roots” es, a mi juicio, un error. A pesar de ello, cada riff conservó la misma sensación de peligro que transmitía hace más de tres décadas, mientras la sección rítmica de los dos hermanos seguía sonando tan devastadora como entonces. Entre el público, el cansancio acumulado desapareció en cuanto comenzaron a sonar aquellas composiciones, demostrando que algunas obras son incapaces de perder vigencia.

20260706-Calavera-ROCKFEST_OZ80329©DesiEstevez

En definitiva, una décima edición de un festival que ya ha anunciado las fechas para 2027 con la vuelta al formato de cuatro días. Espero que esa ampliación sirva para poder empezar las jornadas algo más tarde, teniendo en cuenta las temperaturas que se alcanzan en esa época estival. Solo queda saber qué bandas serán las encargadas de llenar esos cuatro días en Can Zam de rock y heavy metal. Público nunca faltará porque, a estas alturas, el festival se ha convertido en una cita fija en el calendario de mucha gente que casi disfruta más del ambiente que de los propios nombres del cartel.

Fotos: Desi Estévez

Etiquetas de la historia
, , , ,
Escrito por
More from Sergio Leiva

Axel Rudi Pell, los símbolos de la resurrección

Axel Rudi Pell volvió a Barcelona para presentar su nuevo trabajo "Risen...
Leer Más

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.