KGB fue un supergrupo de excitante y efímero recorrido, de creación poco natural y final decepcionante. Su origen se remonta a mediados de los 70’s, cuando la discográfica MCA quiere parte del pastel del éxito de las grandes bandas y pone una gran cantidad de dinero sobre la mesa: el currículum de los implicados es de Wikipedia.
A Mike Bloomfield y Barry Goldberg (que habían coincidido en Electric Flag) se les suman Rick Grech, Carmine Appice y Ray Kennedy, el más desconocido de todos y la sorpresa más agradable del nuevo combo. Aunque el punto de partida es bastante artificial su primera y homónima entrega es fabulosa : producido por el gran Jim Price, el disco es un fantástico díptico de rock americano y blues rock que te engancha de principio a fin.
La inicial “Let Me Love You” nos da pistas del soberbio contenido que nos vamos a encontrar : Ray Kennedy canta con una seguridad y aplomo brutales, los coros femeninos (no acreditados) elevan la propuesta y me cuesta recordar unos mejores punteos de Bloomfield a mediados de los 70”s.

Curioso el caso del guitarrista de Chicago : desde buen principio deja claro que solo está ahí por la pasta, y aunque el álbum se graba en los estudios Village Recorder de Los Angeles el graba sus partes de guitarra en Sausalito y envía las cintas por correo. Cero predisposición pero un toque único.
Las “covers” escogidas son canela fina: tremenda versión negroide de “I’ve Got A Feeling” de los Beatles y una más que interesante “Sail On Sailor” de los Beach Boys que, ojo al dato, fue co-escrita por el mismo Ray Kennedy. Rozan el gospel con “Baby Should I Stay Or Go”, supuran groove en “It’s Gonna Be A Hard Night” y se relajan en “Magic In Your Touch”.
En menos de un año Bloomfield y Grech abandonan el barco y el resultado es “Motion”(1976), un álbum desangelado y fallido, que apenas roza el aprobado y que sustituye la elaboración y fineza por sonidos más duros.


En medio de alguna balada insulsa encontramos aprovechables momentos funk como “Goin’ Thru The Motions” o el hard rock de “Lookin’ For A Better Way”, pero poco más.
KGB, corto pero intenso.