Wayne Berry y “Home At Last” (1974): un hombre bendecido

Esta maravilla de álbum es fruto de un viaje, de un trayecto físico y vital que se inicia en la Nashville de mediados los años 50. Nacido en el seno de una familia con profundas raíces religiosas, sus ideas de izquierda y pro derechos civiles lo empujan a la soleada California atraído por el movimiento contracultural de Frisco y L.A.

Será en Los Angeles donde pondrá en marcha una banda de folk rock rural llamada Timber y se meterá de lleno en la industria discográfica, donde hará multitud de contactos y amistades. A principios de los 70´s una secretaria de RCA escucha unas demos de Berry y se las pasa al departamento de A&R, firmando a continuación un contrato como artista en solitario. Lo primero que hace Wayne es contactar con su colega Norbert Putnam, legendario bajista de Muscle Shoals que en 1971 montó junto a David Briggs los Quadrafonic Sound Studio en Nashville.

Con Putnam en el papel de productor tienen la loca y fantástica idea de llamar a todos sus compañeros y amigos y grabar en tres de sus sitios favoritos: Muscle Shoals, L.A. y Nashville. El álbum se alimenta, crece y se expande gracias a la participación de una nómina casi infinita de colaboradores, que podéis consultar en las fotos que adjunto. Magia en cada surco, como en “Black Magic Gun”: Jesse Ed Davis se presentó a la sesión sin nada preparado y dejó en la primera y única toma una slide para la posteridad.

Y es que desde la inicial “All I Needed”, con una soberbia instrumentación, una melodía que engancha y un irresistible estribillo, el disco te atrapa. Desde la suave cadencia de “Indian Woman From Wichita”, la conexión con el country rock de la Costa Oeste en la trotona “Snowbound” o una “Dixie’s Pride” donde las guitarras iniciales y el coro femenino “on fire” nos avanzan una autentica declaración de amor al Sur, todo el conjunto exuda autenticidad, devoción y maestría.

Un año después publica el fantástico “Tails Out”, pero en disputa con RCA solo se editan unas diez mil copias y no llega a nada. Después de diversos proyectos se redirigirá a la música cristiana para finalmente ordenarse pastor : un hombre bendecido…

 

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