Entrevista a The Long Ryders

The Long Ryders regresan a España el próximo mes de abril con una gira que coincide con la publicación de “High Noon Hymns”. Los para muchos de nosotros verdaderos padres del Americana dejaron huella profunda en todo USA con sus primeros pasos en la década de los 80s. Sus regresos de 2004, 2009 y 2014 confirmaron que su propuesta seguía viva, sostenida en un directo eléctrico donde la guitarra de doce cuerdas y la energía punk siguen siendo elementos reconocibles.

Su nuevo trabajo, grabado el pasado verano en California bajo la producción del mítico Ed Stasium, abre ahora un nuevo capítulo. Publicado por Cherry Red Records, el álbum reúne nuevas composiciones que conviven con la esencia que ha acompañado al grupo desde sus inicios. Una colección que, lejos de mirar atrás con nostalgia, reafirma la identidad de una banda que nunca ha dependido del tiempo para justificar su vigencia.

La gira española permitirá escuchar este nuevo repertorio junto a los temas que han marcado su historia, un recorrido que muestra la vigencia de una banda que ha sabido mantenerse fiel a su sonido sin perder intensidad. Un directo que conserva esa mezcla de electricidad y claridad melódica que siempre los ha distinguido.

22 ABRIL – VALENCIA – 16 TONELADAS

23 ABRIL – MADRID – SALA COPÉRNICO (BEE WEEK)

24 ABRIL – SANTIAGO DE COMPOSTELA – SALA CAPITOL

25 ABRIL – GIJÓN – SALA TEATRO ALBÉNIZ

26 ABRIL – BILBAO – KAFE ANTZOKIA

28 ABRIL – ZARAGOZA – ROCK & BLUES

29 ABRIL – BARCELONA – SALA UPLOAD

Entradas disponibles a través de www.heartofgold.es/shows.

HOG_THELONGRYDERS_2026_A3

Siempre es un placer hablar con alguien como Sid Griffin. Un hombre del renacimiento en clave rock. Además de su carrera con The Long Ryders, editó grandes discos en solitario, con The Coal Porters o en ese proyecto infravalorado que fue Western Electric. Hablamos de él de muchas cosas. Donald Trump, los jóvenes que están despuntando, su influencia en la aparición del Americana como estilo, su relación con Gene Clark, su gira frustrada con U2, recordamos al desaparecido Tom Stevens, los libros que está escribiendo, … Aquí tenemos la conversación completa.

¿Cómo estás, Sid? Ayer me acordaba de “Looking For Lewis & Clark” fue uno de los primeros himnos de adolescencia. Siempre sonaba -¡y sigue sonando a día de hoy!- en nuestro pub favorito. Desde aquí un saludo a Manolo, disc-jockey de leyenda del Pub Novoçento. Pero hay muchas más canciones tuyas que forman parte de la banda sonora de mi vida, así que gracias por todos esos buenos momentos.

Oh, gracias, eres muy amable.

Creo que Noel Gallagher también es fan de esa canción.

Sí, sigue siendo una canción muy popular. Es un éxito de culto. Ojalá hubiera sido un gran éxito, pero la historia fue otra.

Volvéis a España con el lanzamiento de “High Noon Hymns”. ¿Qué significa este álbum después de vuestra larga carrera?

Imagino que probablemente será el último álbum que hagamos. Tengo 70 años. No me veo haciendo muchos más discos. El problema es que puedes hacerlos, pero ya no se venden. Ya sabes, Springsteen vendía millones de copias y ahora vende unos cientos de miles. Así que un tipo que vendía cientos de miles ahora vende quizás cuarenta mil. Y los que vendían cuarenta mil ahora venden unos ocho mil. Y nosotros vendimos unos pocos. Las copias físicas vendían solo unos miles, y luego, ya sabes, el streaming lo mató todo. El streaming es malo para la música.

Ahora bien, conozco a mucha gente involucrada en la política del Partido Verde, en la política ambiental, y dicen que es mejor hacer streaming que fabricar este álbum (me enseña el vinilo) Fabricar la portada necesita papel, el vinilo necesita petróleo pero, al mismo tiempo, es una obra de arte. La portada es una obra de arte.

Sí.

Y la contraportada es una obra de arte. La música es una obra de arte. El interior es una obra de arte. Pero el streaming no es una obra de arte. El streaming es solo música. Y, si bien eso es mejor para la Madre Tierra, no lo es para el arte. Así que el streaming ha matado la música. Y no entiendo, ¿qué sentido tiene hacer todos estos álbumes? No le veo el sentido. Entendería que quisieras hacer EPs o sencillos y lanzarlos digitalmente, sí, podría estar bien. Pero esta idea de hacer álbumes en formato físico, simplemente no… el streaming ha matado la música. Y el streaming no es amigo del rock and roll, eso sí que lo puedo asegurar.

Vuestro nuevo álbum no suena a nostalgia. Suena fresco y optimista. ¿Cómo conseguís seguir expandiendo vuestro sonido?

Bueno, creo que en este álbum hemos ampliado lo que hemos hecho. Yo solo hago canciones de rock and roll en 4/4, pero ya hicimos muchas (coge la guitarra y toca un riff clásico). No podemos hacer ya eso, tenemos que hacer algo más. Ya muchas bandas se limitan a un solo truco. Nosotros intentamos hacer cosas diferentes. Así que hemos intentado innovar. Por ejemplo, hice una canción en “September November” llamada “That’s Gonna Say About Love”. Tenía un ritmo swing y muchos acordes de jazz.

Y Steven tenía una canción maravillosa hace dos álbumes llamada “Psychedelic Country Soul” con acordes casi absurdos, al estilo del George Harrison en “Only A Northern Song”. Estuvo genial. Disfruté mucho esa canción, haciendo algo diferente. De vez en cuando volvemos al rock and roll en 4/4, porque es el pan nuestro de cada día. Pero tenemos que ampliar nuestros horizontes, explorar nuevos horizontes y hacer otras cosas. Y eso es lo que hemos hecho con éxito.

Estoy muy orgulloso de los tres álbumes seguidos desde que nos reunimos: “Psychedelic Country Souls”, “September November” y “Hymns”. Todos nos han ido muy bien.

“Four Winters Away” es el primer sencillo y la primera canción del álbum. Tiene un fuerte mensaje político contra Trump. Desde la distancia, ¿cómo ves la situación en Estados Unidos?

Terrible, malísima, no podría ser peor. Tenemos a Mussolini en la Casa Blanca; si se sale con la suya, podríamos tener a Hitler. Es decir, estamos a cuatro inviernos de distancia. La escribí durante la primera administración de Trump pensando: bueno, eso será todo. Y la grabamos, pero no me convenció la grabación, así que la descartamos. No pensaba que volveríamos a ver a Trump.

Y creo que hizo el mayor regreso político en la historia de Estados Unidos. Es patético que lo hayan reelegido. Demuestra lo débil que es el país. Así que rescatamos esa canción e hicimos una versión completamente nueva. Y ahora es mucho mejor y estoy mucho más contento con ella. Sabes, estoy muy satisfecho, pero no veo cómo la situación en Estados Unidos podría ser peor. Es decir, han disparado a gente en la calle solo por ir a trabajar. ¿Cómo podría ser peor?

El álbum cierra con “Forever Young”. Después de más de 40 años de carrera, ¿es una manera de reafirmar que seguís sintiéndoos jóvenes?

Fue idea del batería, de Greg Sowders. No sé por qué quería esa canción ahí, pero fue una buena elección para la canción final del álbum. Creo que quizás tú mismo, ya sabes, cuando escuchas una canción antigua como la que dijiste antes, “Looking For Lewis & Clark” o cuando yo escucho una de los Ramones o un clásico de Motown… Me transporta a cómo me sentía antes, y la canción me llena de alegría y me permite volver a ser feliz y joven. Durante tres minutos, vuelves a ser joven, sin problemas de dinero, problemas amorosos ni nada por el estilo. Simplemente desaparecen.

Esa es la belleza de la música popular. Durante unos breves minutos, puedes olvidarte de Donald Trump y de todos tus problemas económicos. Y nos damos cuenta de que tenemos un catálogo de canciones que significan mucho para muchísima gente. Y para rematar, con “Forever Young” queremos decir que tener 70 años no significa que no seas joven de corazón. Físicamente tienes canas, pero sigues siendo joven de corazón. Él sigue siendo joven.

Hablando de juventud, ahí tenemos a Wyatt Ellis en esta canción. Un joven prodigio del bluegrass.

Es un niño. Greg, nuestro batería, es editor de canciones en Los Ángeles. Tiene un trabajo bastante importante. Yo estaba tocando la mandolina en el álbum, y Greg dijo: “Oye, ¿por qué no le pedimos a Wyatt Ellis que toque la mandolina en el álbum?”. Me pareció una idea genial. Es solo un niño. No cogió una mandolina hasta que tuvo tenía 12 o 13 años. Lleva tocando solo unos cinco años, pero es un genio de la mandolina. Ha surgido de la nada para tocar la mandolina. Es muchísimo mejor que yo.

Así que pensamos que era una buena idea que un chico joven tocara la canción “Forever Young”. Y bueno, es como pasarle el testigo a otra generación de músicos, porque va a seguir grabando discos durante 10, 20, 30, 40, 50 años. Para dentro de 20 años, estaré muerto, si no dentro de 10. Así que es genial poder contar con él en el disco. Parece un joven muy simpático, sin duda muy talentoso.

Sí, es una nueva generación de músicos muy buenos. De verdad.

Veo músicos jóvenes, pero la mayoría se dedica a la música acústica, folk y bluegrass. No veo muchas bandas jóvenes que me gusten. Por ejemplo, me gusta mucho una banda llamada The Hanging Stars aquí en Inglaterra. Esos chicos tienen entre 30 y 40 años. No son lo que se dice jóvenes. Así que me encantaría descubrir una banda joven, de chicos o chicas, de veintitantos años, que tocara algún tipo de rock and roll con el que pudiera identificarme. Me encantaría encontrar esa banda, pero no sé quiénes son. Todavía no los he visto. Quizás estén en España. Seguro que están ahí, pero no he oído hablar de ellos.

O sea, es muy difícil para una banda joven empezar ahora. Fue difícil con Long Ryders entre el 82 y el 83; pero tuvimos un par de oportunidades geniales al principio. Ese tipo de oportunidades ya no existen. Tocamos, antes de conseguir un contrato discográfico, tocamos, ¡madre mía!, diría que fácilmente 60 conciertos, si no más. Y luego firmamos. Ahora te pueden firmar sin tocar ningún concierto, puedes tocar cero, nada, nada, ni siquiera uno.

Pero te firman porque tienes seguidores en TikTok o porque tienes mucha gente siguiéndote en YouTube. Es un mundo completamente diferente, fichas a alguien porque tiene varios millones de seguidores en YouTube y has fichado a un influencer. No necesariamente has fichado a alguien que musicalmente pueda dar un concierto, mientras que nosotros podíamos dar un concierto con los ojos cerrados.

El viernes pasado estuvimos en París viendo a dos de esos talentos jóvenes: Tyler Childers y Molly Tuttle.

Daría todo por haber estado allí. ¿Qué tal estuvo?

Muy bien, la verdad.

Greg Sowders, mi batería, los ha visto a él y a Molly Tuttle y dice que son increíbles. Me llevó a ver a Tyler en vivo y estuvo genial. A Molly Tuttle no la he visto, solo en video. Pero, ¿fue un buen concierto?

Sí, sí, fue un buen concierto. Y había gente muy joven entre el público. Me sorprendió, porque en España la media de edad es mucho más alta.

Oh, eso es fantástico. Me alegra que haya gente joven. Tyler Childers tocó en Londres hace dos o tres años y lo conocí gracias a Greg. Somos los dos de Kentucky, así que congeniamos enseguida. Es un buen tipo. Pero me asombró lo fácilmente que llenó ese local tan grande. No me lo podía creer. Cuando Greg dijo que iba a tocar en tal local de Islington, no recuerdo el nombre, no me lo podía crees, porque es un sitio enorme. Pero agotó las entradas. Me alegro de que le vaya bien.

Volviendo al nuevo álbum, Habéis grabado de nuevo con Ed Stasium. Un productor increíble, uno de mis favoritos. Ha producido a Ramones, Smithereens, “Hang Time”, mi disco favorito de Soul Asylum y muchos otros. ¿Cuál es vuestra relación con él?

Bueno, probablemente soy el más cercano de la banda a él. Hemos hecho cuatro álbumes juntos. Hicimos el último álbum antes de separarnos en 1987 y ahí terminamos con él. Y luego hemos hecho los tres álbumes desde que nos reunimos hace unos años. Pero aparte de eso, hice con Ed  un álbum de bluegrass con The Coal Porters. Se llamaba “Durango” y fue el mejor álbum que hicimos. Hicimos dos álbumes después con John Wood, el tipo que produjo a Nick Drake y Fairport Convention., pero no fueron tan buenos como el que hicimos con Ed, por mucho que admire a John Wood.

Ed Stasium es un tipo muy especial. Empezó haciendo “Midnight Train in Georgia” de Gladys Knight & The Pips. Fue el ingeniero de sonido y también lo mezcló, así que es una figura importante. Y hemos tenido mucha suerte de grabar con él. Ha tenido éxitos con los Smithereens, ha tenido éxitos con la Jeff Healey Band, … Cuando vas a su casa (donde grabamos), quitamos todos los muebles y los arrinconamos contra las paredes.

Y cuando vas a su casa es un poco intimidante, porque hay discos de oro en su pared, y en la mía no hay ninguno. Yo solo tengo fotos de mis amigos, de atletas que me gustan y de grupos de rock que me gustan. Pero en casa de Ed, ¡hay discos de oro en la pared! Así que realmente sabe de lo que habla.

Ed estuvo en una banda en los 60 llamada Brandywine, y empezaron a separarse alrededor del 68 o 69, y él pensó: “Voy a dedicarme a la producción”. Así que ha estado en el estudio, aprendiendo, escuchando y luego produciendo directamente desde el 69 en la ciudad de Nueva York, la capital de la grabación de Estados Unidos, a pesar de lo que piensen en Nashville. Así que cuando estás con Ed Stasium eres el mejor. Quiero decir, no se puede decir lo que se quiera sobre el gusto o las decisiones de Ed, pero es un genio, un genio técnico. Es realmente muy bueno, y por supuesto, era tan bueno que trabajó con Phil Spector. Fue el ingeniero principal de Phil Spector durante un tiempo, así que, ¿se puede mejorar eso?

No sabía esa parte de su historia.

Sí, trabajó con Phil Spector durante mucho tiempo.

Sí sabía lo de Gladys Knight and the Pips: “Midnight Train in Georgia” es una de mis canciones favoritas de la historia.

También es una de mis favoritas. Es que es un tipo muy, muy bueno. Recuerdo que me dijo hace años que ser productor implica mucho ser psicólogo porque muchas bandas jóvenes son un poco inmaduras. Les gusta meterse en el estudio y desatar la locura y se pelean en el estudio. Hay que mantener a todos alejados. Cada uno es diferente. Es diferente con los músicos veteranos. Ahora somos mayores, sabemos cómo comportarnos y sabemos qué hacer.

Existe ese dicho: “Esta no es mi primera vez”. Bueno, esta no es nuestra primera vez. Ya sabes, seis álbumes y todos son bastante buenos. Creo que lo más flojo quizás sea la cara B de “Two Fisted Tales”, pero aparte de eso, todos nuestros discos son bastante buenos. Estoy muy orgulloso de estos tres últimos discos que hemos hecho. Muy orgulloso.

Sí. Hay una percepción entre los fans que dice que “Two First Tales” era un poco peor que los dos anteriores, pero casi es mi favorito.

Me encanta la primera cara de “Two First Tales”, es genial. “Gunslinger Man”, “I Want You Back”, “Stitch & Time”, “The Light Gets In The Way”, … es un comienzo insuperable. La segunda cara flojea un poco, pero es uno de mis álbumes favoritos. No sé, ojalá hubiéramos hecho más música. La gente dice que hemos estado juntos más de 40 años, pero eso no es del todo cierto, porque durante 17 años y medio no tuvimos la banda. 17 años y medio sin ella. No hablé con Tom Stevens durante 17 años, y casi nunca hablé con Steve McCarthy. Intenté que Stevens firmara con mi propio sello, pero de todos modos no funcionó.

Así que sí, yo he estado en una banda durante unos 40 o 43 años, pero no siempre con The Long Ryders. Así que es genial que todos podamos volver a juntarnos, hacer estos álbumes y terminar este proceso. Sea como sea que termine, no sé exactamente cuándo y cómo, terminar con todo esto y listo, quedarnos en paz.

Este es el primer álbum sin Tom Stevens, ¿lo echáis de menos?

Sí, sí, extrañamos mucho a Tom. Era una fuerza de la naturaleza, tenía canciones geniales. Es más una experiencia emocional que musical. Siempre puedes encontrar a un bajista, pero no siempre puedes encontrar un amigo. Y la partida de Tom, que tenía tres hijos y una esposa, fue muy triste. Ha dejado un vacío, pero no se puede reemplazar. Es como perder a un padre. No puedes reemplazar a una madre o a un padre. Simplemente no funciona así. Y cuando Tom se fue, realmente se llevó una parte de la banda consigo.

Te voy a poner un ejemplo. Los Long Ryders conocimos a Ronnie Lane. Se había mudado a Austin, Texas por alguna extraña razón y conocíamos bastante a su enfermera (n.r. se refiere a Susan Gallegos, que se casó con Ronnie en 1987 y que era casi más enfermera que esposa, teniendo en cuenta su estado de salud). Entonces, a través de ella, conocimos a Ronnie y salíamos con él cada vez que íbamos a Texas. Y si miras hacia atrás a The Faces, su apogeo con “Stay With Me” fue una locura, Rod Stewart estaba teniendo tanto éxito con ellos como en su carrera en solitario, pero nunca se recuperaron de la partida de Ronnie Lane.

Se fue creo que en junio de 1973 y tuvieron dificultades hasta diciembre de 1975. Durante ese tiempo solo lanzaron un sencillo nuevo y un álbum en vivo; nunca volvieron a entrar al estudio para grabar un álbum completo. Así que cuando pierdes a alguien como Ronnie Lane, estás perdiendo a una persona que es el pilar de la banda; si pierdes a alguien como Tom Stevens, pierdes a toda la banda.

Tuvimos la suerte de que nos recomendaran a Murry Hammond, de una banda que no es muy conocida en Europa, pero que tuvo mucho éxito en Estados Unidos, Old ’97s. Así que cuando conseguimos a Murray Hammond de Old ’97s, pudimos seguir adelante, lo cual es bueno.

The-Long-Ryders-Archive-1

Hablando de Old ’97s. Ellos, Jayhawks, Son Volt, … todo el mundo dice que fueron las primeras bandas de alt country. Pero creo que es más apropiado considerar que fuisteis vosotros, The Long Ryders la banda que empezó todo y en la que se inspiraron todos ellos.  ¿Qué piensas al respecto?

No existía el country alternativo ni el género Americana cuando empezamos. Y cuando terminamos todo el mundo hablaba de ello. Toqué algunas canciones en febrero con Gary Louris, el gran compositor de los Jayhawks. Y en el escenario estuvo hablando muy bien de los Long Ryders, dijo que habíamos empezado un par de años antes que ellos. Fueron una de las primeras bandas de Americana.

Y había otras bandas en ese entonces, como Jason and the Scorchers, que tocaban una versión muy enérgica, al estilo AC/DC, de la música country. También estaban Rank and File, cuyo primer álbum, “Sundown”, recomendaría a cualquiera. Pero en realidad, el movimiento Americana despegó cuando surgieron los grupos más consolidados. Recuerdo que tocamos en una tienda de discos, creo que en San Luis, y allí estaban unos chicos que tenían una banda de punk. Eran Jeff Tweedy y ¿cómo se llamaba el otro chico?

Jay Farrar.

Eso, Jay Farrar. Tenían una banda de punk, algo así como Black Flag. Nos vieron tocar en su tienda de discos y cambiaron de rumbo por completo y se convirtieron en Uncle Tupelo. Y, ya sabes, luego se dividieron en dos bandas diferentes Wilco y Son Volt. La primera vez que tocamos en Minneapolis fue el 19 de febrero de 1984, y el grupo telonero fueron los Jayhawks. Tuvimos mucha influencia. En 1984, nadie hablaba de este tipo de country rock o americana.

Cuando girábamos por Estados Unidos, era como si plantáramos una semilla en cada pueblo. Plantábamos una semilla aquí, otra allá, otra más allá. Y después de dos o tres giras, pasábamos junto a los árboles que habían crecido. Y esos árboles proporcionaron suficiente sombra para que la gente cultivara una semilla llamada Americana, nuestro propio country. Creo que hay argumentos sólidos para decir que fuimos la banda que ayudó a codificar ese gran estilo que llaman Americana.

Gene Clark colaboró ​​en “Ivory Tower”. Creo que hay una buena historia detrás, él no creo que estuviera en su mejor momento en aquella época…

En Europa, ahora mismo, Gene Clark tiene bastante reputación. Es considerado un gran compositor, un clásico. Acabo de preparar, hace unos dos años, la reedición de “No Other”. Lo remezclamos y utilizamos tomas descartadas para ese disco. Puedes conseguir un “No Other” que viene con la mezcla original y una segunda versión que tiene mis propias mezclas de ese clásico. Yo conocía a Gene, como dices él cantó en “Ivory Tower”. Lo que ocurrió es que habíamos sacado nuestro EP “10-5-60” y mucha gente en Los Ángeles decía: “Suenan como los Byrds”. Me cansé mucho de oír que sonábamos como los Byrds.

Pero, aun así, para nuestro primer álbum de verdad, “Native Sons”, decidimos que queríamos tener un miembro de The Byrds actuando con nosotros. Y, bueno, el miembro más barato de The Byrds era Gene Clark. Y nuestro productor Henry Lewy consiguió su número y lo llamamos. Henry y yo lo llamamos. Otras personas se atribuyen el mérito de esto, pero no: Henry y yo llamamos a Gene y Gene aceptó hacer la sesión por 75 dólares, que no era nada. Quería cobrar en efectivo y le pagué de mi propio bolsillo.

Ahora es muy difícil de entender para la gente, porque su nombre es muy respetado. Pero entonces no le importaba a nadie. ¡A nadie! Podían arrestarlo en el sur de California y nadie iba a pagar su fianza. Al grabar con The Long Ryders y otras bandas, se hizo de nuevo con un nombre en el circuito de Los Ángeles, pero no demasiado.

Por ponerlo en perspectiva, Gene programo una aparición en una tienda de discos en Melrose Avenue en West Hollywood, Los Ángeles, llamada Aron’s Records… Y una persona se presentó para conseguir un autógrafo de Gene. ¡Una sola persona! Lo sé porque esa persona es un querido amigo mío. Y dijo que no podía irse porque pensó: bueno, si consigo que me firme el disco y me voy, entonces Gene se quedará ahí solo. Así que charló un poco con Gene. Estuvo como media hora y luego tuvo que irse. Y no quedaba nadie para hablar con Gene. Gene solo sonrió, se encogió de hombros y se fue. Lo encontré unos 20 minutos después, calle abajo, mirando escaparates en una tienda de muebles o algo así.

Tuvimos mucha suerte de tener a Gene en el disco. Cantaba bien. Era un gran tipo. Tenía un problema con el alcohol que nunca superó. Y es una pena. Era un tipo con mucho talento. Y ya lo he dicho otras veces y lo diré de nuevo: lo único que tenía que hacer para tener éxito era vivir, porque la rueda giraba a su favor. De la misma manera que la rueda de la fama y la fortuna del mundo del espectáculo había estado con él en 1965, se había alejado de él.

Pero desde el momento en que estuvimos con él, empezó a girar de nuevo a su favor. Y cada vez más gente se interesaba en él. Iba a hacer una gran gira de regreso por Europa. Y, ya sabes, murió. Murió como en 1990 o 1991. Es una pena. Lo único que tenía que hacer era mantenerse con vida. El futuro pintaba mejor, pero no sobrevivió.

Creo que estuvistéis a punto de ser teloneros de U2 en la época de Joshua Tree.

Sí, pero no lo conseguimos. Esa es una de las oportunidades perdidas de mi vida. A Bono le encantaba una canción de “Two Fisted Tales” que se llama “Harriet Tubman’s Gonna Carry Me Home”. Así que nos eligió para ser teloneros durante los dos primeros meses de la gira de “The Joshua Tree”. Porque en aquellos tiempos, una banda de rock como U2, giraba durante un año y medio por álbum, quizás dos. Salían de gira durante dos o tres meses, paraban, se tomaban un descanso y luego volvían a empezar. Así que nos eligió para los dos primeros meses de la gira porque nuestro álbum salía al mismo tiempo que el suyo.

No imaginábamos que “The Joshua Tree” iba a ser un éxito tan grande, pero bueno. Pero Island Records retrasó dos meses el lanzamiento de nuestro álbum “Two Fisted Tales”. Y entonces Bono nos dijo: “Mirad, elegiremos ahora a otra banda para abrir el concierto, y dentro de dos meses, cuando salga “Two Fisted Tales”, os llamaremos y nos iremos de gira juntos”. Eso habría sido…

No sé si me habría cambiado la vida, pero habría sido una de las mejores experiencias de mi vida, porque tocaban en conciertos con 20.000 o 40.000 personas, y yo nunca he hecho eso. Ninguno de los Long Ryders lo ha hecho. Así que habría sido, al menos, una experiencia increíble. Pero ya no sucedió. Nunca volvieron a llamarnos. Al principio tenían a Lone Justice. Luego consiguieron a ¿eran The High Lamas, quizás? No lo recuerdo. Pero nunca volvieron a llamarnos, una lástima.

Me encantan tus libros. Tu libro sobre Gram Parsons es uno de mis favoritos. También los de Bob Dylan son muy interesantes. ¿Estás trabajando en algo nuevo?

En dos, de hecho. Estoy trabajando en la tercera edición del libro “Million Dollar Bash”. La voy a terminar este verano porque cometí algunos errores. Además de corregirlos, voy a añadir algunos datos nuevos que acabo de conseguir. Así que, para Navidad, la tercera edición de “Million Dollar Bash: Bob Dylan, The Band and The Basement Tapes” estará disponible.

Y prometo que para finales de verano terminaré de escribir mi especie de autobiografía de rock and roll. No hablo de mi infancia, porque ¿a quién le importa mi infancia?. Pero sí hablo de dos o tres historias, hablo de las bandas en las que estuve, así que hay historias de The Unclaimed, de The Long Ryders, de mi banda de bluegrass The Coal Porters, historias de mis actuaciones en solitario y cosas así. Así que espero terminar dos libros en el año 2026.

Una última pregunta. Me encanta tu proyecto Western Electric. Creo que es uno de tus discos más infravalorados.

Creo que ese disco de Western Electric podría ser uno de mis mejores. Hay dos versiones diferentes: la versión norteamericana tenía pistas distintas a la europea. Pero si buscas en Spotify o Apple Music, todas las pistas de Western Electric están ahí. Creo que sí, se podría decir que es el mejor disco que he hecho. Al menos de mis discos en solitario.

Saque un álbum en solitario hace dos años y la revista Shindig! Magazine dijo que era uno de los mejores álbumes de 2025 (se refiere al fantástico “The Journey From Grape To Raisin”). Pero, cuando saco un buen álbum, tampoco es que se venda mejor que los demás. Pero pensándolo bien, sí: creo que la canción “Emily and Ginger” de Western Electric podría ser perfectamente la mejor canción que he escrito.

Johnny Black escribió: “The Long Ryders eran la banda perfecta en el momento perfecto”. Suena bien, pero ¿quizás hubieras preferido tener más éxito?

Claro, estuve hace poco girando con Peter Case. Un tipo de los Plimsouls y otro de los Long Ryders tocando en clubes de folk. Pensé: ¿cómo es posible? Es decir, ¿cómo es que Peter Case y Sid Griffin, dos tipos bastante talentosos, hayan acabado tocando en pequeños clubs de folk? Deberíamos estar tocando en lugares mucho más grandes.

Pero así es la vida. Steve McCarthy es uno de los mejores guitarristas que jamás hayas escuchado y solo está en The Long Ryders. Steve McCarthy toca la guitarra tan bien como Johnny Marr. Quizás incluso mejor que Marr. Y eso que me encanta Johnny Marr. Es un buen tipo, pero la vida no es justa. Esa es mi respuesta. Sí, me hubiera gustado tener más éxito, pero la vida no es justa.

Fotos: Henry Diltz

THELONGRYDERSgira-espanola03

Escrito por
More from Javier Casamor

50 años de “Machine Head”

Tal día como hoy se publicó uno de los discos más icónicos...
Leer Más

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.