Nacido en Etiopía, Amani Burnham fue adoptado a una temprana edad para cruzar el charco y criarse con una familia de apoyo en Connecticut (USA). Esta parece una simple frase de apertura, pero en realidad nos cuenta mucho sobre los tiempos que corren, y de paso nos ofrece respuestas casi inmediatas. ¿Y si lo decimos de otra forma? Y si probamos a abrir este humilde artículo con… Bluesman de 20 años nacido en Etiopía publica un fantástico álbum de debut. En cualquier caso, la historia nos demuestra que la música y los estilos no conocen de nacionalidades cuando se involucra el alma, y Burnham tiene la suya cargada de buen tonelaje.

Sabemos que las comparaciones van a surgir, y lo cierto es que son inevitables. Cuando escuches sus canciones y su sonido, te vendrá a la mente el monstruo de Seattle, sí, a Hendrix, hay no pocas referencias a lo largo de los 12 temas que forman el álbum, no solo el sonido, propio de los mejores power trio de finales de los 60’s, sino a algunos temas como Roots & Wings que da título al disco donde Burnham dice “tener botas y alas para volar, para tocar tierra y para besar el cielo”, o la intro de “You can’t heal while you Hide”, un guiño al Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band de The Beatles, que fue estrenada en directo por Jimi en un club de Londres mucho antes de que the Fab Four publicaran el álbum.
Amani Burnham saltó a la fama a través de las redes sociales, al publicar vídeos en los que aparecía haciendo auténticas exhibiciones con las seis cuerdas y sin valerse de púa, atacando con auténtica fiereza el instrumento con adaptaciones de clásicos como Hoochie Coochie Man entre otros, y ahora, después de años de práctica y meditada escritura, publica este Roots & Wings que, a lo largo de poco más de 40 minutos pasa ante nosotros como una brisa fresca.

El álbum tiene muchos momentos destacados, ya desde el inicio con Fastlane hay una declaración de intenciones. Es un tema instrumental en el que la banda parece en quinta marcha permanente con Amani demostrando que maneja el instrumento que le ha traído hasta aquí. Curiosamente, en sus inicios se había decantado por la batería, y fue el que período Covid y el infame confinamiento el que hizo que cambiara de opinión y ahora podamos disfrutar de este fantástico guitarrista.
Amani cuenta apenas 20 primaveras y un talento musical que promete, no solo es un buen guitarrista, sino que atesora una calidez en la voz y una escritura impropia de su edad si lo comparamos con otros artistas del género. Su banda está formada por Ray Hangen a la batería y al bajo se encuentra Matt Raymond, formando un poderoso trio a la altura de la propuesta.
¿Qué hay en el alma de Burnham? Como todo Bluesman que se precie, está cargada de misterio, eso seguro. Aparte de eso, lo que a buen seguro tiene es un futuro brillante, y esta puesta en escena es una prueba contundente de ello, un golpe sobre la mesa que no sitúa ante los ojos de un músico con muchas historias que contar.
Para el cierre del álbum, Burnham nos regala una fantástica versión de casi 8 minutos del ‘Bleeding Heart’ de Elmore James, ‘Sabes lo que significa quedarse solo’?, canta Amani Burnham, que en su veintena suena igual de convincente que un hombre maduro que suplica por un amor que ya no tiene, que tiene un vacío que parece no volverá a llenar. Fantástico cierre para un álbum que es de lo mejor que se ha publicado hasta ahora en lo que va de año, y que a buen seguro estará nominado en la terna de lo mejor del blues.