Ayer lo vimos una vez más en la vigesimocuarta edición del Azkena Rock Festival. Robert Finley tiene esa habilidad de subir al escenario y hacer que todo lo demás desaparezca. No es solo su voz (que es una de las mejores voces del género en la actualidad), es la forma en que habita cada canción, como si estuviera contándote algo que necesita que sepas, aunque no hayas preguntado.
ENTREVISTA A ROBERT FINLEY: https://www.dirtyrock.info/2026/06/entrevista-a-robert-finley
Finley es uno de los protegidos de Dan Auerbach y su sello Easy Eye Sound. De hecho, el bluesman será el telonero de The Black Keys en su única fecha en España el 13 de septiembre en el Movistar Arena de Madrid. Y si alguien como Auerbach decide apostar por un tipo que hasta hace poco trabajaba en una fábrica de muebles y tocaba en prisiones porque era el único sitio donde no podían huir de su música, algo hay.
Su música es un cruce de caminos donde se encuentran el blues más crudo, el soul del sur, el rock sin más etiquetas y un gospel que asoma cuando menos te lo esperas. Pero suena a verdad. Porque Finley no está interpretando un personaje. Es él. Y esa autenticidad es lo que hace que sus conciertos no sean solo un setlist de canciones.
En octubre del año pasado ya pasó por España con una gira de salas que dejó huella. Este noviembre vuelve. Barcelona, Burgos, Oviedo y Ferrol, del 12 al 15 de noviembre. Cuatro fechas, cuatro ciudades, cuatro noches para recordar por qué el blues de verdad sigue siendo necesario.