Sailing Stones, el proyecto unipersonal de la irlandesa Jenny Lindfors lanza su segundo disco, “Slow Magic”, seis años después de su debut. En él, todas las canciones están compuestas por la propia Jenny excepto el interludio “Invisible Light” (Dan Moore) y “Tips Of Green” (coescrita junto a Rosie Cima). La propia artista se encarga de la producción y de guitarras, mellotron y percusión. Otros músicos participantes son Andy Lowe (Bajo), Daisy Palmer (Batería), Luke Cawthra y Neil Smith (Guitarra eléctrica) y Dan Moore (teclados). El disco fue grabado entre su propia casa y una capilla reconvertida en estudio situada en el Gales profundo.
Escucha “Slow Magic” de Sailing Stones aquí:
Lindfors llevaba años componiendo música, pero la maternidad la impulsó a escribir sobre cómo sus emociones eran una montaña rusa inmanejable. Un clásico como “Blue” de Joni Mitchell era su referencia. La idea era explorar la idea de escribir sobre la maternidad, sobre todo porque hay mucha vergüenza asociada a ella. En estas doce canciones psicodélicas, poéticas y panorámicas, Lindfors asocia a cada una un color diferente, reflejando sus experiencias de alegría, disociación, soledad, éxtasis, deseo y desesperación.
David Axelrod, The Electric Prunes y Jefferson Airplane figuran entre sus referencias sonoras. A Jenny, la experiencia de la maternidad temprana le pareció absolutamente psicodélica. Así, experimentar “Slow Magic” es como entrar en un lugar perdido en el tiempo. Sus sonidos evocan la pasión country de Bobbie Gentry, el espíritu intrépido de Scott Walker y la singular belleza de Linda Perhacs. Instrumentos de viento etéreos, guitarras cálidas y electrónica espacial, grabados en cintas sin depurar, se entrelazan y brillan como lo hacían las grabaciones de hace más de 50 años. También podemos intuir ecos de David y Bacharach.
Estamos ante un disco para degustar con tranquilidad. Comienza con el latido de un feto y un pequeño toque de electrónica que siempre está ahí sin notarse. Es “Innocence” posiblemente la canción más cercana a la psicodelia de la que habla la nota de prensa, junto a “Tips Of Green”. “Gravity” se va hacia el folk a lo Jessica Pratt, mientras que “The Colour Of The Sun” es, sin duda, lo más animado del lote. Inspirada en la cálida reacción de su hija al oír la voz de Karen Carpenter, es toda una celebración de la vida.
Canciones cortas y llenas de melodías sencillas pero llenas de hondura, es difícil destacar una canción por encima de otra. Quizás “Ships”, que presenta una melodía encantadora arreglada con mucha delicadeza. Como una grabación perdida en el tiempo, camina entre el folk británico y el pop sofisticado enseñando nuevos matices en cada escucha. Uno de los discos más elegantes del año.
