ESPECIAL BRUCE DICKINSON Pt 1: AIR RAID SIREN EN LOS AÑOS 90. Happy Birthday, Bruce Dickinson!!

Este 7 de agosto de 2026 se celebra el 68 aniversario de Bruce Dickinson.

Nombre icónico del heavy metal cuya voz ha recibido el apodo de “sirena antiaérea” por el descomunal vibrato que puede despegar, y por los abrumadores tonos agudos que puede conseguir. Más allá de sus colaboraciones intermitentes con la banda por la que es conocido mayoritariamente, tiene una carrera en solitario que se inicia cuando, en 1993, abandonó Iron Maiden tras grabar con ellos “Fear of the Dark“. El disco que me dispongo a reseñar, marca el inicio de su apogeo artístico como solista, al frente de un proyecto en el cual también se embarcó su antiguo compañero de Iron Maiden, Adrian Smith quien, a su vez, había abandonado esa formación en 1990.

ACCIDENT OF BIRTH

La identidad, el existencialismo y el hecho de conocer por boca de su madre que su nacimiento fue un hecho no planificado, son los leitmotivs principales de una obra con pretensiones catárticas.

La infancia solitaria del mago y ocultista Aleister Crowley entronca con la del propio Dickinson en uno de los temas estrella de la obra, mientras esta se reviste de temas mitológicos, simbólicos y fantásticos en otros cortes. La muerte, la trascendencia espiritual y cósmica  se abordan enfáticamente en otros pasajes. Y lo apocalíptico y distópico tampoco brilla por su ausencia.

En lo estrictamente musical, se trata de un álbum que centró la carrera del vocalista tras los devaneos erráticos de sus anteriores obras; la producción de Roy Z fue un eficaz reactivo para reorientar una carrera solista que Bruce estaba a  punto de finiquitar. Constituye el arranque de una brillante trilogía que contiene con “Chemical Wedding” (1998) y “Tirany of Souls” (2005).

El disco podría definirse como una síntesis del estilo de la NWOBHM  y las nuevas tendencias de riffs agudos que caracterizaron al nuevo metal que arribó en los años 90. La voz de Dickinson combina registros intimistas y melancólicos con abruptos agudos. Voces multiplicadas en coros con dobles capas superpuestas de su propia voz; armonías en octavas y terceras  bajo la supervisión de Roy Z, que con las primeras alcanzan una grandilocuencia dramática estridente y con las segundas un clamor melódico.

LA PORTADA: EDISON EL HIJO DE EDDIE THE HEAD

El artista Derek Riggs es el creador de Eddie The Head, la mascota de la banda Iron Maiden que, desde sus orígenes en el Finsbury Park londinense, sirve de carta de presentación de la banda en todo el mundo.  La portada original ofrece la imagen gore de una marioneta llamada  Edison que sale abruptamente del vientre de un hombre en clara alusión al malvado ente creado por Hans Rudi Giger, que en una de las secuencias más impactantes de la película “Alien el octavo pasajero” irrumpe violentamente desde el estómago del actor John Hurt.

El nombre del macabro títere es el resultado de un juego de palabras fonético que funde las palabras Eddie’s Son (el hijo de Eddie) en la homofonía Edison. La figura de Edison fue redefinida posteriormente en una miscelánea que alcanza variantes interesantes y expresivas como la que sirve a la edición japonesa del single “Men of Sorrows”, en la cual Edison aparece crucificado, y que sería reutilizada para la oportuna reedición del disco en 2005.

“Freak”

El disco va directamente a la yugular expresando el ideario cotidiano.de las personas diferentes y a contracorriente, que se ven sometidas a la dictadura de los “normales”. La voz de Bruce alcanza una teatralidad ardiente e hiriente alcanzando la verosímil del que ha vivido en carne propia lo que está contando.

“Tottec 7 Arrival”

Esta pieza es un breve pasaje ‘space ambient’ instrumental ‘ potenciado por el uso de ‘melotron’, que sirve de interludio inmersivo a un registro cinemático que evoca rituales extraños e intensos enigmas cósmicos, enlazando con la contundencia con la que se abre el siguiente tema.

“Starchildren”

Este tema arranca con un riff vertiginoso ‘palm muting’, con arreglos en quinta ‘power chord’ que arañan el ‘thrash’.

Compuesto por Bruce Dickinson y Roy Z, este tema demuestra la feliz conjunción de la dupla de guitarras. La afinación medio tono abajo en D. propia de la renovación que en la década de los 90 revolucionó el metal, que aporta Roy Z, se amalgama con el estilo clásico de la década de los 80, que viene de la mano del estilo melódico de Adrian Smith propio del ‘Power metal’. Rítmicamente ofrece un insólito contraste al mezclar el ‘cowbell’ con pasajes industriales en la batería de David Ingraham.

“Taking The Queen”

Un tema que arranca como una melancólica balada acústica de evocación gótica que alcanza una lírica espectral. Cuando el oro se oxida y el señor del halcón y la bestia comandan un ejército de muertos que se apodera de la reina en un manto de nubes de velos nocturno. La aportación del violín de Silvia Tsai y del violonchelista de Rebbeca Yeh.

“Dark Side of Aquarius”

Este tema apocalíptico explora el reverso tenebroso de la Era de Acuario postulado por la generación “hippie”; revertido por “La rueda del Dharma” y los jinetes del apocalipsis.

Técnicamente es preciso y compacto, con unas guitarras afinadas en Drop D. (Re, La, Re, Sol, Si, Mi) que desatan un maremágnum de riffs después de unos arpegios iníciales. El batería David Ingraham logra un recital prodigioso de doble bombo en sintonía con el bajo trepidante de Eddie Casillas. Pero son las influencias latinas potenciadas por su participación en la formación Tribe of Gipsies las que le dan un toque asombroso e inusual al tema: un hi-hat dinámico que da a los dos platos un groove distinto. El uso de los contratiempos es brillante, y este apoya elocuentemente los riffs de Adrian Smith y Roy Z.

“Road to Hell”

Con un control diafragmático especial, Bruce casi alcanza una de las cimas de su talento operístico trasvasado al heavy metal con este tema.

“Man of Sorrows”

Dedicado al mago y ocultista creador de Thelema, Aleister Crowley; la novedad introducida por Dickinson una balada melancólica que será incluida en la banda sonora del film ” Chemical Wedding”. Un furtivo piano interpretado por Richard Baker proviene la base tímbrica neoclásica que se yuxtapone al timbre sinfónico ‘vintage’ logrado con el toque de melotron de Roy Z; la simulación de arreglos de cuerda y viento matiza la nostalgia ominosa de la pieza.

Este tema cuenta con una versión titulada “Hombre Triste” en la cual Bruce tiene la deferencia de adaptar el original inglés al castellano de los hispanohablantes.

“Accident of Birth”

El estremecedor estribillo melódico agudo que logra Dickinson en este tema parece enlazar su paso por el útero de su madre con una indagación sobre la existencia. El resto de la canción es sublime y hay que enfrentarse a su misterio sin preámbulos.

“The Magician”

Solos ultrarrápidos ‘shredding’ combinados con prolongaciones ‘bending’. La sección rítmica  se embellece con el proverbial bajo de Eddie Casillas.

‘Welcome to the Pit”

Esta canción es  uno de los mayores hallazgos compositivos de Adrian Smith en cooperación con Dickinson. Un groove slow cercano a las cadencias del doom. Temáticamente es una metáfora del descenso a los infiernos supuestamente provocado por un exacerbado deseo sexual . La atmósfera es inmersiva y tan subyugante como letárgica: respira aires de Black Sabbath por los cuatro costados.

“The Ghost of Cain”

Este tema aparece como ‘bonus track’ en la reedición ampliada de la obra que se editó en 2005, pero no en la versión de 1997. Sobresale por la potencia torrencial de los medios altos de pecho agudos de Dickinson. Muestra en todo su esplendor la caja de resonancias biológicas de sus famosos ‘beltings’ atronadores.

“Omega”

Destaca el solo progresivo de Adrián Smith que matiza el apabullante festival de ‘screams’ vocales de Dickinson.

“Arc of Space”

Este tema refleja las raíces latinas de Roy Z en una balada con reminiscencias flamencas. Toques de violín  de Silvia Tsai y de violonchelo servidos por Rebbeca Yeh. Este tema fue rescatado posteriormente, en 2017, para ser incluido en la banda sonora del documental “Scream for me Sarajevo”

LOS GUITARRISTAS

Roy Z

El gran impulso que levantó la carrera del vocalista con sus habilidades como productor. Sus riffs graves de nuevo cuño, el particular empleo del ‘alternate picking y las influencias latinas que imprime llevan el disco a una dimensión suprema. Tribe of Gypsies, es la banda de hard rock latino con la cual fraguó su pericia.

Adrian Smith

La participación de Adrian en el disco co escribiendo canciones junto con Bruce es decisiva. Smith se encarga de las guitarras más melódicas destacadas por el uso del trémolo Floyd Rose. Sus solos despliegan ‘bends’ altamente expresivos durante todo el álbum. Es la parte ochentera  de la  función y un aporte contundente para los registros power metal de Dickinson.

En 1999, ambos regresarán a Iron Maiden tras arduas negociaciones  promovidas por Steve Harris.

Fotos Merka Photo.

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