Los cinco volúmenes de “Cabinet of Curiosities”, el ambicioso nuevo proyecto de Tori Sparks, acaba de publicarse este 23 de octubre. Una obra madurada durante casi una década y levantada al margen de las reglas habituales de la industria. Veintiuna composiciones originales, cinco discos y un puñado de universos sonoros. Tori presentará en Barcelona en Aclam Club este viernes 30 de octubre.
El viaje con este gran trabajo de Tori Sparks comenzó el 17 de abril de 2026 con la publicación del Volumen I. El 15 de mayo llegó el Volumen II y el 12 de junio, el Volumen III. Tras el paréntesis de su gira de verano, Sparks retoma ahora el recorrido con el Volumen IV. El Volumen V, el 23 de octubre, fecha en la que también ve la luz una edición del disco en CD y vinilo rojo de edición limitada.

Estamos ante el octavo álbum de larga duración de la norteamericana que reside en Barcelona moviéndose a contracorriente. Cantante, compositora y productora, Tori Sparks regresa con su primera grabación de estudio desde 2017 y lo hace sin intención de acomodarse en una sola etiqueta.
Sparks traslada esa idea parte de los antiguos cajones de curiosidades de la Europa renacentista: colecciones de objetos extraños, especímenes insólitos y hallazgos extraordinarios reunidos para despertar asombro y tratar de comprender el mundo. Una especie de universo en miniatura donde lo bello convivía con lo inquietante, lo absurdo con lo sublime y lo conocido con aquello que escapaba a cualquier explicación al terreno musical.
Su gran cajón no guarda animales disecados ni piezas exóticas, sino canciones. Historias que hablan de nosotros, de nuestras miserias y nuestras contradicciones, de esa época fragmentada en la que convivimos con la tecnología, la injusticia, la fe, la incertidumbre y una permanente sensación de estar intentando encontrar nuestro lugar en medio del ruido.
Las letras se adentran en las expectativas sociales, la religión, la familia, la depresión, la muerte, la política, la lucha por la justicia, el amor y el desamor. No hay una única lectura ni una respuesta cómoda. Hay luz y oscuridad, belleza y crudeza, heridas abiertas y pequeñas revelaciones. La vida sin filtros.
Musicalmente, “Cabinet of Curiosities” tampoco entiende de fronteras. Cada volumen desarrolla una personalidad propia, transitando por territorios que van del blues y el gospel al folk y el country oscuro, pasando por el rock, el soul, el trip-hop y el nu-jazz. Cinco capítulos con identidad diferenciada que terminan formando un conjunto mucho más amplio que la suma de sus partes.
Aquí no se trata de cambiar de estilo por capricho ni de acumular referencias para demostrar versatilidad. La diversidad forma parte del propio discurso: distintas maneras de contar una misma realidad compleja.
En este viaje, Sparks vuelve a rodearse de músicos que conocen de cerca su lenguaje creativo. Francisco Guisado, «El Rubio», aporta su guitarra; Ramón Vagué se ocupa del bajo y Carlos López, de la batería. A ellos se suman colaboradores invitados que amplían el espectro sonoro del proyecto, entre ellos los cantantes de gospel del reconocido Tennessee Mass Choir, de Memphis; el cantante de soul español Nuri Thunder, de BigBlack Rhino; y el violinista Fats Kaplin, cuya trayectoria incluye colaboraciones con nombres como Jack White, Beck, Elvis Costello y John Prine.
“Cabinet of Curiosities” propone detenerse, mirar de cerca y escuchar sin prejuicios. Un proyecto que reivindica el álbum como experiencia y la música como espacio para explorar aquello que no siempre sabemos explicar.
Las veintiuna canciones que integran el conjunto funcionan como piezas de una misma colección, iluminan, otras incomodan y otras dejan preguntas suspendidas en el aire. Es en la convivencia entre todas ellas, en sus contrastes y cambios de perspectiva, donde aparece el verdadero sentido del gabinete.
Tori Sparks no presenta simplemente un nuevo disco. Construye un mapa emocional y musical de nuestro tiempo, con sus fracturas, sus paradojas y sus destellos de belleza. Una obra que mira de frente a la complejidad humana y se niega a reducirla a una sola forma, un solo sonido o una respuesta fácil.
Porque, a veces, para entender el mundo no basta con ordenar sus piezas. Hay que atreverse a abrir el gabinete y descubrir qué demonios se esconde dentro.