Muireann Bradley, que con apenas 19 años ya había demostrado una asombrosa capacidad para meterse en la piel de los viejos maestros del country blues, empieza a buscar otras direcciones en “Blackwood Pew”, un EP de seis canciones publicado el 23 de octubre por Fontana Records/Verve Forecast. La guitarra sigue mandando, los dedos continúan dibujando esos arabescos del ragtime y el blues acústico que la dieron a conocer, pero ahora la irlandesa empieza a buscar su propia voz.
Escucha ”Blackwood Pew” de Muireann Bradley aquí:
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Su debut, “I Kept These Old Blues”, era una formidable declaración de amor a una tradición musical que parecía haber aprendido por transmisión directa, pese a que buena parte de sus referentes grabaron hace casi un siglo en otro continente y, por qué no decirlo, con otras vidas mucho más duras detrás. “Blackwood Pew” conserva esa naturalidad, pero empieza a utilizarla para construir un discurso propio.
El título tiene una historia que merece la pena contar. La guitarra que protagoniza las grabaciones fue construida artesanalmente con madera de blackwood australiano. Una pieza recuperada de un banco de iglesia de unos doscientos años de antigüedad en Tasmania. Se la regaló un admirador que, tras verla, fabricó un instrumento a medida. Hay algo muy universal en este concepto. La madera de una iglesia centenaria convertida en guitarra, cruzando océanos hasta llegar a las manos de una joven irlandesa que ha hecho del blues rural estadounidense una de sus lenguas maternas.
El EP abre con “Last Kind Words Blues”, una elección que sitúa de entrada a Bradley en el territorio de los viejos blues acústicos, allí donde el fingerpicking es mucho más que una exhibición de destreza. Una versión de Geeshie Wiley, cantante y guitarrista que grabó seis canciones abril de 1930 y fue quizás la mejor cantante y música de blues del sur rural. Después llega “Dancing On My Grave”, una composición propia inspirada en las murder ballads de los años veinte y treinta y, más concretamente, en la historia de la muerte de Robert Johnson. La canción combina una guitarra de precisión hipnótica con una interpretación vocal que sabe buscar el lado inquietante de la historia. Es excelente se mire por donde se mire. A pesar de su juventud, Muireann sabe sonar con profundidad.
El tercer corte, “True Love Will Find You in the End”, es toda una sorpresa. Quizás el mayor clásico del añorado Daniel Johnston, alguien en principio muy alejado de su zona de confort. Bradley, sin embargo, respeta la desnudez del original. Eso sí, trabajando el arreglo para darle mayor estructura y profundidad sin aplastar la inocencia con la que la cantaba Daniel. Otro nuevo registro es el que podemos escuchar en “Clementine”. Escrita en el estudio junto al productor Declan Gaffney y Ella Walker, la canción se aleja del blues acústico para adentrarse en una atmósfera evocadora. Podríamos decir que se inspira en los sonidos más naif de The Velvet Underground. Estas canciones muestran que la carrera de Bradley quizás no vaya a ser tan lineal como parecía.
Original de Tom Waits, “I Want You” devuelve el protagonismo al fingerpicking. Eso sí, no podemos decir que sea un blues clásico. Es, más bien, na pequeña balada folkie que no se aleja demasiado del ambiente de la original, salvo el doblaje de las voces. “Not Going Back”, otra composición propia, cierra el disco con un mensaje claro: la necesidad de seguir adelante. Parece una clara declaración de intenciones. No se trata de dejar atrás el blues que la ha llevado hasta aquí, sino de negarse a convertirlo en una frontera. Cercano al sonido de grandes contemporáneas como Allison Russell o Valerie June, demuestra que puede jugar en las mismas ligas. No ha cumplido ni 20 años: su futuro está abierto a mil oportunidades. Podremos verla crecer.
Son solo seis canciones y poco más de dieciocho minutos, pero “Blackwood Pew” parece abrir caminos que le permiten ampliar su vocabulario sin perder aquello que la hace especial. Hay todavía mucho territorio por recorrer. Será el tiempo el que determine hasta dónde puede llegar Murieann. Pero, para los que veíamos su principal defecto en intentar emular el sonido de clásicos imposibles de mejorar, este disco es un paso valiente y necesario.
Muireann Bradley presentará estas canciones en España en marzo de 2027. La gira estará organizada por Houston Party.
Heliogàbal, Barcelona; día 12.
Matisse Club, València, día 13.
Dabadaba, San Sebastián, día 14.
Una buena ocasión para comprobar cómo conviven sobre un escenario el respeto por los viejos blues y esa necesidad de abrir ventanas que ya asoma en el disco.



