Wild Feathers en las matinales de El País

The Wild Feathers publicaron el pasado mes de marzo su segundo disco de estudio “Lonely is a Lifetime”, El cuarteto de jóvenes tejanos, afincados en la ciudad de Nashville, nos presentaron su nuevo disco en Madrid, fecha única en España el 14 de mayo, dentro del ciclo “Matinales de El País” en la Sala Galileo Galilei de Madrid.

The Wild Feathers en sábado por la mañana dentro del ciclo “Matinales de El País” , sala Galileo Galilei, no es un horario habitual, ni un recinto típico para el rock, pero se respira el ambiente de esas ocasiones en las que parece que algo grande y especial se avecina.

En 2014 estuvieron dos veces visitando Joy Eslava y Caracol, hoy público de todas las edades termina abarrotando las clásicas mesas del local de Faemino y Cansado, se mezclan looks de barba y camisa de cuadros con algunos más clásicos por encima de la cincuentena, incluso hay familias con niños, hijos de progenitores que hoy les hacen un regalo a sus vástagos que estos no olvidarán.

Se apagan las luces cuando pasan treinta minutos del medio día. De inmediato saltan The Wild Feathers al escenario y se posicionan uno a la batería y el resto frente a un micro con su instrumento en la mano, dos guitarras eléctricas, una acústica, un bajo y un músico de apoyo al teclado, recuerdo a la formación por antonomasia de la música americana se refleja en nuestras retinas, evidentemente nos vienen a la memoria los Eagles y simplemente eso hace que se nos pongan los pelos como escarpias.

Los primeros acordes del “Backwoods Company”, suenan a una mezcla indescriptible, como si metiéramos en una coctelera lo mejor de Cash, The Band, Gram Parsons, Neil Young, Petty y Led Zeppelin, poco más hace falta decir desde esta reseña, se suceden temas rápidos con medios tiempos y aires fronterizos, repasan sus dos únicas lonchas en el mercado. Entre sus temas ya clásicos destacan “American”, “If You Don’t Love Me”, “Hard Times”, “Got It Wrong” y “Hard Wind”,de su álbum recién publicado destaca por encima de todas la delicadeza con la que interpretan a cuatro voces la nana “Lonely is a Lifetime” que da además título al LP.

Entre el público se distingue claramente a una joven con una pancarta que reza: “Please, let me play Left My Woman with you”, Ricky Young ya bromeaba al respecto del cartel al comienzo del concierto diciendo que no lo entendían porque estaba en inglés, pero llegado el momento con un gesto de complicidad en su cara le hace un claro signo a la muchacha para que suba al escenario a ejecutar el tema y ella sube decidida, va a comenzar el tema y la chica le pide la guitarra para tocar, Rick se la da y le pregunta si también quiere cantar, a lo que la respuesta es claramente afirmativa, empieza el “Left My Woman” y para sorpresa de la parroquia la espontanea va más que sobrada, hasta el punto de que Rick se baja con nosotros con la confianza de haber dejado el púlpito en buenas manos y para disfrutar del concierto como uno más, este ha sido un momento francamente emocionante y el tema ha quedado creíble y original, qué grandes son estos tipos.

Sigue el show y estamos respirando plumas por los cuatro costados hasta que los Feathers se despiden lanzando baquetas, púas y besos, pero Madrid pide más con el clásico “Oe, Oe, Oe, Oe…”, los de Nashville vuelven al escenario y atacan un “The Ceiling” tan espectacular como imprescindible, el vocalista principal identificado por su acústica rítmica y pandereta alternadas, decide bajar entre el público para tocar y cantar entre la gente madrileña que a esta alturas del concierto ya les adoran, el siguiente tema se antoja el último y la emprenden un una versionaza del clásico de los Beatles “With A Little Help From My Friends” que ya quisiera haber enganchado el mismísimo Cocker, suena pretencioso, pero sólo los que asistimos podemos entenderlo.

Fue simple y llanamente brutal, como decía Pickering, escudero del personaje de John Wayne en el clásico de John Ford en “El Hombre Tranquilo” ¡ Homérico !, los presentes a estas alturas nos mirabamos preguntándonos sin palabras si esto está pasando realmente, termina el tema y la Galilei se vuelca, poco más hay que añadir a esa ovación final. Simplemente la seguridad de que nunca les volveremos a ver en una sala pequeña, que darán el salto que les corresponde y que recordaremos con alegría que los vimos en la pequeña sala de la madrileña calle Galileo, donde se quedaron mezclándose con el público tras el show firmando, charlando y compartiendo experiencias.

The Wild Feathers son un soplo de aire fresco. Un recordatorio de que vientos frescos soplan siempre desde Nashville y que muchos seguimos dispuestos a destapar nuestras caras para recibirlos con gozo,hoy todos somos un poco más plumas salvajes.

Texto, fotos y video por Javier Naranjo.

 

 

 

 

 

 

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