Madness, nada ha cambiado, todo ha cambiado

One step beyond, un paso adelante, escuchabas en tu emisora de radio favorita el doble título, original y traducido, e inmediatamente sonaba esa sintonía de tu tiempo de entonces, el del cambio de década en el que España también cambiaba de color. Madness eran embajadores de un sonido que nos gustaba porque nos ponía en marcha, y que de un modo misterioso conectaba nuestro país que quería respirar aire nuevo con la Inglaterra que incendiaba de ritmo los suburbios. Los ecos de la nueva ola cruzaban fulgurantes el Canal y las tonalidades del ska viajaban con ellos, golpeaban en el rompeolas de la movida. Si todavía no habías cumplido los veinte no podías cerrar los oídos a ese torbellino.

Madness Noches del Botánico Madrid 2019

Cuarenta años después, Suggs y aquellos muchachos a los que aparentemente nunca se les acababa la cuerda, comparecieron en la noche del Botánico, sacando brillo a canciones perfectas. Empezando, por supuesto, por el paso adelante. Una tras otra, en una secuencia medida, las joyas skatalíticas de la Corona abren el fuego y van cediendo el paso a los testigos de los años siguientes.

Madness Noches del Botánico Madrid 2019

La deliciosa “My girl”, que Suggs entona inicialmente con la mayoría de los músicos como público, es la frontera más allá de la cual nos esperan esas canciones en las que la banda bajó el pistón y transitó por los senderos del pop convencional. “The sun and the rain”, “Wings of a dove” o “One better day” son melodías que sobrevuelan la noche madrileña y dejan que nuestras pulsaciones, que habían cruzado la zona roja cuando sonaba “Embarrassment”, vuelvan a estar en su sitio.

Tiempo para apurar las cervezas, que se acaba con “Bed and breakfast man”, aviso de que pronto llegará el momento de no hacer prisioneros, una cadena de sucesos que incluye “Shut up”, “House of fun”, “Baggy trousers”, “Our house”, la pausa necesaria de “It must be love”, y el final predecible de “Madness” y “Night boat to Cairo”.

Suggs mira la hora y se justifica diciendo que tienen que volver a casa: había salido a escena bromeando con el hecho de que siguieran vivos después de cuarenta años. Nos han dado lo que esperábamos de ellos, diversión en forma de música, porque esa leyenda que ellos mismos cimentaron en sus videos, la de gente bromista y propensa a la juerga fácil no es más que un adorno de lo que realmente importa, sus canciones.

Madness Noches del Botánico Madrid 2019

Han sonado una veintena de ellas, tan frescas como la primera vez que las escuchamos, tan rabiosamente inyectadas en nuestro torrente sanguíneo. Nada parece haber cambiado. Y sin embargo todo ha cambiado, en Inglaterra, en España, y cuando bailamos al compás de todos esos viejos himnos, las motivaciones han desaparecido, quedaron atrás. Pero seguimos bailando, los pies siguen su propia ley. Close your eyes and count to three, one, two…

Fotos y vídeos por Juan J. Vicedo.

Madness Noches del Botánico Madrid 2019

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