Hay bandas que cambian el curso de la historia de la música, que marcan el rumbo a seguir generación tras generación y que aún hoy en día dejan sentir su influencia. Otras como Firefall simplemente te devuelven a tu zona de confort, a la buena música, suaves melodías y exuberancia instrumental . Parece poco, pero es mucho.
El origen del grupo se remonta a 1973 durante un encuentro casual en New York, cuando Jock Bartley (sustituto de Tommy Bolin en Zephyr e integrante de los Fallen Angels de Gram Parsons) y Rick Roberts (ex Flying Burrito Bros) descubren que los dos comparten Boulder (Colorado) como lugar de residencia, y deciden poner en marcha un nuevo combo cuando regresen. El resultado será la creación de un “supergrupo”, no en plan “estrellas” pero si de extrema calidad: Mark Andes al bajo (integrante de Jo Jo Gunne y Spirit entre otros, casi nada), el mítico batería de los Byrds y los Burritos Michael Clarke y un viejo conocido de Roberts, el singer-songwriter Larry Burnett.
Mientras ensamblan la banda varios de ellos salen de gira acompañando a Chris Hillman. Antes de actuar en The Other End de New York Hillman cae enfermo, pero el grupo convence al dueño que les deje tocar a ellos. Un A&R de Atlantic Records está presente en la actuación y sin dudar los firma para la discográfica.

La adición de David Muse a los teclados, saxo y flauta acabará por solidificar el genuino sonido Firefall. Y es que su debut es una joya imperecedera, una amalgama de country rock, pop, soft rock y RnR setentero que no parará de girar en tu plato.
La suavidad con que abordan “It Doesn’t Matter” de Manassas (escrita por Roberts junto a Stills y Hillman) en mi opinión supera a la original, la excelsa instrumentación y melodías vocales de “Livin’ Ain’t Livin’” son insuperables y demuestran que dominan el groove y pueden rockear tan bien como cualquiera en “No Way Out”.


Recuperan sus orígenes más country campestres en “Cinderella” y “Sad Ol’ Love Song”, se ponen romanticones en “Love Isn’t All” y revitalizan una canción de cuna en “Dolphin’s Lullaby”. Un oasis al que siempre volver y descubrir…