Blue Unicorn lanza nuevo disco, Played by “Humans, Sung by Animals”

Toda la niebla tóxica que se cierne sobre todos nosotros como una piedra rodante que destroza cualquier musgo sociopolítico a su paso, se ha visto  contrarrestada por la aparición del nuevo trabajo de esa criatura que prefirió extinguirse antes que subir al arca de Noé y someterse a una promiscuidad obligada. Sí, hablamos del quinto trabajo del unicornio azul, Blue Unicorn, proyecto en solitario de Pepe Ferrández, líder de Dixie Town, con “Played by Humans, Sung by Animals” lanzado el pasado mes de septiembre.

Bajo ese cielo denso de humo contenido en una docena de canciones, está las bombardeantes, funkies, furiosa y cachondos temas con música con mensaje sin ser demasiado moralista, donde sus momentos íntimos capturan sus dudas sobre las relaciones demasiado bien, su voz va del orador resonante al pecador manso obviando arreglos masivos.

El disco es un crossover que nos lleva a muchas partes en la que se disfruta porque logra exactamente lo que una melodía necesita lograr. El centro emocional de “Played by Humans, Sung by Animals” reside en su minimalismo. Doce temas que presentan el agotamiento no como drama, sino como realidad: un hombre desgastado por la rutina, amantes baratos, o el ojo cósmico. Lo que encontramos no es escape, sino claridad. La interacción es breve, casi frágil, pero lleva todo el peso emocional de cada canción. ¿Qué hubiese pasado si todo estuviese estuviese acompañado de una orquestación exuberante?

Blue Unicorn, el proveedor, el supuesto pilar, se convierte en quien queda expuesto, unteado por recitados y conversaciones, donde la voz gastada pero más profunda y blusera que nunca recuerda y se arrepiente, promete y se redime.

Las canciones de fiesta suelen contener letras perversamente oscuras apoyadas siempre con su falsete pegadizo, son ejemplos tan definitivo del sonido único de Blue Unicorn como probablemente jamás escucharás. Por cierto en “Played by Humans, Sung by Animals”, aparecen las primeras dos canciones grabadas por la formación integra de Dixie Town en los últimos 10 años como “Cookies and Ibruprophene” y “Pony Boy” y en el conjunto el disco participan un total de 4 baterías distintos Lucas Ferrández, Florian Gouëllo, Robert Sput Searight (Cat song), Pepe Ferrández. Las percusiones de Nate Werth en “Cat song”. En algunos temas los teclados de Isaac Campos como en “Flea Market Tape” o “Fire”.

 

Llevando la fórmula Blue Unicorn aún más lejos con estilos variados, “daddy you’re a fool to cry, sweet thang, keep on keeping on, joy, a toast to the people, love T.K.O., the ghetto”…, con límites expandidos hacia el inconfundible sonido de este proyecto. Donde corre por un campo con los brazos extendidos y una expresión de alegría pura en el rostro. ¿Cómo no amar a este “animal” o “humano”?

 

More from Carlos Pérez Báez

Sonríe Darryl Jones, bajista de The Rolling Stones, en su segunda visita a Canarias con Miles Smiles

Darryl Jones, bajista de The Rolling Stones, en su segunda visita a...
Leer Más

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.