Discos Olvidados

Steve Earle – Copperhead Road (1988, Uni Records)

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Copperhead Road no es solo un disco en la carrera de Steve Earle: es una ruptura, una declaración de principios y, el momento exacto en el que Earle decidió que no iba a jugar con las reglas de nadie. Escucharlo hoy —o haberlo escuchado entonces— es enfrentarse a un álbum que suena desafiante, sudoroso, orgulloso de su mezcla de raíces y electricidad, y profundamente honesto sobre el país, la clase trabajadora y las contradicciones USA.

Fleetwood Mac – Rumours (1977)

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Cuando Fleetwood Mac lanzaron “Rumours” un 4 de febrero de 1977, el álbum era el retrato de un grupo en crisis. Christine y John McVie se estaban divorciando, y Christine tenía un romance con el ingeniero de sonido de la banda; Nicks y Buckingham también se estaban separando. Todos salvo uno de los temas estaban escritos por miembros individuales, lanzándose frases entre sí en las canciones y luego esperando que el sujeto de su vitriolo ayudara a tocarlas.

Lynyrd Skynyrd – Gimme Back My Bullets (1976)

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Aunque “Gimme Back My Bullets”, lanzado un 2 de febrero de 1976, producido por la leyenda del multipista y estéreo Tom Dowd, no está a la altura de los tres álbumes de estudio anteriores de Lynyrd  Skynyrd, el simple hecho de que la canción que da título al álbum de 1976 sea un rugiente polvorín de tres minutos y medio de riffs de rock sureño contundentes y fuertes, lo convierte en una escucha imprescindible.

Jackson Browne – Jackson Browne (Saturate Before Using) (1972)

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El hecho de que el álbum debut de Jackson Browne no suene a debut es una de las razones por las que se ha convertido en uno de los mejores debuts jamás publicados. Publicado un 2 de enero de 1972, El debut homónimo de Jackson Browne fue junto con los álbumes de Judee Sill , Jo Jo Gunne y David Blue,  uno de los primeros lanzamientos de álbumes en Asylum Records de David Geffen.

Nitzinger y “Live Better Electrically” (1976): sublime eclecticismo

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El tercer disco de John Nitzinger es una auténtica maravilla. Una explosión de eclecticismo setentero que lo sitúa en el Olimpo de los secundarios de lujo de la mejor década de la historia de la música. A la manera de Frank Marino o Rick Derringer partió del hard rock con raíces blues para incorporar paulatinamente diversos palos de la música USA, entregando unos discos tan sólidos como enormemente disfrutables.

Bob Dylan – Desire (1976)

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Bob Dylan ya sabemos todos que tiene una sensibilidad musical que muy pocos pueden igualar. Este álbum “Desire”, lanzado un 5 de enero de 1976, desprende un aura de pura aventura y emoción, en cada canción que te transporta a un viaje diferente. Tras Blood on the Tracks (1975), su álbum que definió una década, Bob Dylan mantiene ese impulso con “Desire”.